Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La Marina Baixa comprará 6 hm³ de agua para garantizar el suministro a la comarca en 2025

El Consorcio de Aguas plantea ya las medidas a tomar para el abastecimiento del próximo año en una reunión extraordinaria y ante la falta de precipitaciones en la zona

Así están los pantanos de la Marina Baixa

Pilar Cortés

Benidorm

Más vale prevenir que curar. Y eso es lo que el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa ha hecho ante la falta de precipitaciones y una situación hídrica que podría ahogar aún más a la comarca. Este órgano, en el que están representados los municipios de BenidormLa VilaFinestratL'Alfàs, La Nucia, Polop y Altea, aprobó la petición de 6 hm³ de agua a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) como previsión para atender el abastecimiento de agua en 2025, una cantidad inicial que podría variar según cómo avance la situación hídrica el próximo año.

La Junta General de este órgano dio luz verde a esta petición de trasvase, según confirmó a este diario el presidente de esta entidad, el alcalde de Benidorm, Toni Pérez. Un agua que llegará seguramente de la desaladora de Mutxamel, desde donde llega este recurso principalmente en los últimos tiempos. La Marina Baixa "bebe" de recursos propios y externos como el que ahora se comprará también para el próximo año. En 2024, la petición de agua a la CHJ arrancó con 1 hm³ para terminar siendo un total de ocho a estas alturas del año, como confirmaron fuentes de la entidad. Para 2025 la previsión ya es de solicitar 6 hm³, todo si se produce una situación de normalidad en cuanto a las lluvias.

Aunque por ahora todos miran al cielo. Este año que termina es uno de los más secos junto con el 2023. En el pluviómetro de referencia del Consorcio solo se han recogido 219 litros por metro cuadrado en lo que va de año cuando lo normal son 600 litros. A ello se suma que el año anterior también fue escaso en lluvias. La traducción de esos datos, además de tener que recurrir a agua de la desaladora, se muestra en los pantanos. En del Amadorio tiene 1,60 hectómetros embalsados, de los casi 16 que puede albergar, es decir, el 10,14 % del total. El de Guadalest tiene 2,30 hectómetros de los 13 que puede albergar, un 17,69 %.

Desde el mes de abril, la comarca se encuentra en términos técnicos en una situación de alerta de sequía por escasez coyuntural de agua por la falta de precipitaciones. Una situación que no ha impedido que el agua esté garantizada todo el verano y lo que resta del año. Pero el Consorcio está ya manejando las previsiones para 2025 para también tener el suministro claro. Con todo, no ha sido la única petición a la CHJ que se ha puesto sobre la mesa.

El alcalde de Benidorm explicó que "se ha aprobado la petición de aportes externos y se vuelven a reclamar las obras que aún están pendientes en la comarca y que dependen de la Confederación Hidrográfica del Júcar". Estas no son otras que "mejorar las conducciones y en las redes", lo que hace que se mejore el rendimiento; así como el "bombeo inferior del pantano del Amadorio", una actuación pendiente desde hace años; es decir, mejorar los desagües de fondo del mismo. Además se pedirá "la renovación de un pozo en Beniardà así como un nuevo pozo en l'Algar".

Como ya publicó este diario, entre las obras que tiene sobre la mesa el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa está esa perforación de nuevos pozos o mejorar los existentes. El director técnico del mismo, Jaime Berenguer, confirmó estas actuaciones como claves para "extraer agua a mayor profundidad para garantizar mayor suministro de agua". Los pozos como los que tiene Benidorm en Beniardà y explota la entidad comarcal son parte de los recursos propios de los que se dispone para tener agua.

Pero la falta de lluvias también les afecta y cada vez se teme más por los caudales. Los niveles descienden ante la sequía por lo que hay que buscar cómo mejorar el rendimiento. De ahí que se reclamen a la CHJ estas actuaciones. Las infraestructuras son el modo en el que la comarca ha extendido su modelo de gestión del agua y el que tiene para luchar contra la sequía. Así, también se plantea la creación de balsas para almacenar el agua cuando sí hay para afrontar estas situaciones de sequía o extraer los acarreos de la cola del embalse del Amadorio. Es decir, poder sacar la grava o la arena que se deposita en esta zona y que proviene del río Sella y Amadorio para crear una "balsa natural".

La reunión extraordinaria del Consorcio de Aguas de la Marina Baixa también sirvió para aprobar un incremento del 20 % del presupuesto para 2025, según explicó Berenguer. En ese incremento se incluye la partida destinada para asumir la compra de esos hectómetros cúbicos de agua para el próximo año. Según el técnico de la entidad, "se asumirá con el presupuesto". Y es que en 2024 "teníamos una ventaja ya que había un remanente de tesorería que nos permitió sufragar los hm³ con ese dinero". Así, según las fuentes consultadas, el Consorcio paga el agua que le llega de aportes externos a un precio medio es de 0,80 euros/m³.

Sin renunciar a la desaladora en la comarca

El Consorcio de Aguas de la Marina Baixa no solo planea el futuro inmediato sino mira a largo plazo. Y ahí es donde entra la futura desaladora para la comarca que se construirá en Benidorm. Para ella ya se han iniciado los trámites y se ha pedido colaboración al Consell y a la Diputación para esta obra que permitirá tener una producción propia de 6 hm³ de agua desalada para atender directamente el abastecimiento de agua desde el propio territorio.

La desaladora de Benidorm está incluida ya en el Plan Hidrológico de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) tras las alegaciones a las alegaciones presentadas en diciembre de 2021 por el Ayuntamiento de la ciudad aunque la petición lleva sobre la mesa desde 2015. Esta entidad le dio el visto bueno y también existen ya los informes técnicos necesarios, como la Declaración de Impacto Ambiental.

Fue en el año 2000 cuando se inició el proyecto por parte de la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV) para construir una planta desaladora que quedó sin terminar y abandonada. La infraestructura se planteó inicialmente para dar servicio a los parques temáticos, hoteles y campos de golf planeados en el Plan Especial de Usos e Infraestructuras (Pedui) del entorno de Terra Mítica, aunque en mitad del proceso de construcción la SPTCV dejó a medias las obras. Sí se llegó a ejecutar el emisario submarino que ha pedido el Ayuntamiento de Benidorm y una estación de bombeo en la zona de La Cala, junto al Parque de Tamarindos. Además de las canalizaciones para impulsar agua del mar a más de 130 metros de la línea de costa.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents