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El arte arraigado de tejer redes que sobrevive en La Vila

Una entidad saca a la calle este modo de crear los utensilios básicos de los pescadores para crear objetos cotidianos como bolsos o hamacas y que no se pierda el "fer xarxa"

El arte arraigado de tejer redes que sobrevive en La Vila

El arte arraigado de tejer redes que sobrevive en La Vila / Pilar Cortés

La Vila Joiosa

En La Vila Joiosa, aún se era niño cuando ya se aprendía a "fer xarxa", es decir, a tejer las redes con las que los pescadores saldrían a la mar a faenar. En el municipio era habitual ver a las vecinas cosiendo en las puertas de sus casas en la mayoría de barrios además de aquellos que lo hacían en el puerto. La imagen de esas mujeres y hombres rodeados de hilos y agujas se repitió este jueves en el casco antiguo en una actividad que pretende mantener uno de las artes tradicionales de la localidad marinera.

Miembros del grupo de Rederos de La Vila, formado en total por cerca de medio centenar de personas, colocaron sus sillas a las 18 horas en una de las calles más céntricas del conocido barrio de casas de colores, la de Bigueta. En ella un panel ya recuerda la historia de las rederas, aquellas mujeres que se encargaban de tejer las redes mientras sus maridos estaban faenando durante meses. Un trabajo que en la actualidad se ve más bien poco, quitado de algunos pescadores que "remiendan" las suyas en el puerto tras largas jornadas.

El arte de tejer se ha llevado a la calle. La entidad saldrá durante el verano cada jueves a un barrio vilero. En el casco antiguo, un grupo de personas, no todos los que forman la asociación, se concentraron en aquello que tenían entre manos. Pero, ¿qué objetos cotidianos se pueden hacer con la técnica de tejer una "xarxa"? Las opciones son tan infinitas como lo es la imaginación del que se pone manos a la obra. Así lo explicó Pepe Márquez, miembro de la entidad, quien participaba en la actividad del casco antiguo.

Para empezar, bolsos, diademas, bolsas de la compra, hamacas para colgar entre árboles, pulseras... o cualquier tipo de complemento. Desde hace unos años, las bolsas con forma de red se han puesto de moda y se hacen de todo tipo. Y, ¿qué mejor hacerlo uno mismo con una técnica milenaria? También hacen llaveros para los que se usa también otra técnica: una pequeña bola de madera se va rodeando con hilo para darle forma. Algo que se usa también en los barcos para poder lanzar los cabos a puerto. También se pueden ver nudos marineros como los que se hacen en los barcos.

La tradición

A la cabeza de esta iniciativa, el presidente de la entidad, Pepe Segovia, es un antiguo "armador" de redes, es decir, aquellos que arman los "bous de arrastre", las redes que se usaban en esta conocida técnica de pesca habitual del Mediterráneo. Lo ha sido durante más de 50 años y es uno de los que enseña a los demás que quieren aprender. "Toda la vida, desde los 10 u 11 años he tejido la 'xarxa' y remendado", indicó Segovia.

Ver cómo madres o abuelas tejían en casa o en la calle está en la mente de la mayoría de vecinos de La Vila. Tere Solbes es una de ellas. Cuenta a este diario cómo en el barrio de Poble Nou las mujeres se juntaban en la calle para tejer las redes. "Era algo normal, mientras los maridos estaban en la mar", recuerda. Además afirma que "las mujeres eran las que se quedaban en tierra, incluso se fiaba en los negocios hasta que volvían los pescadores y se pagaba". Ahora teje con esta entidad con las agujas y las piezas de medida que eran de su madre o de alguna de aquellas mujeres de su familia.

Las agujas con una forma concreta, como una especie de pinza pero sin cerrarse a ambos lados, son las que se utilizan para tejer las redes. "Las antiguas, esta tiene más de 100 años, son de madera. Ahora las hacen de plástico, pero no es lo mismo". A su lado, algunas mujeres y hombres tejen también con utensilios de los de antes y que se han guardado en las casas. El hilo también ha cambiado porque antes se tejía con varios tipos de cáñamo y ahora es nylon.

Tejer en la calle

En la calle Bigueta este jueves se sentaron a realizar piezas también Fini Lloret, María Isabel Zaragoza, Vicenta Soriano, María Aragonés, Paqui López, María Yvonne y Fernando Fernández Zaragoza junto a Márquez y Segovia. Para ellas es una forma de pasar el tiempo, conservar la tradición y también es una forma de relax. De hecho, a la asociación acuden personas que tienen problemas de memoria y esta actividad les ayuda, entre otros beneficios.

Y, ¿cuánto se tarda por ejemplo en hacer un bolso? Las "tejedoras" explican que depende porque no hay una técnica concreta, cada "maestrillo tiene su librillo", es decir, cada uno teje de una forma. "Hay veces que en tres días no lo tocas y, a veces en un día, haces medio bolso", indicó Zaragoza. "Como no tenemos modelo vamos haciendo cada una como sabe", añadió. Lloret apuntó que "igual hacemos y deshacemos", de hecho, en un momento localizó un "punto" que no estaba en su sitio y tuvo que volver atrás.

Solbes explicó que "lo más difícil son las asas cuando haces un bolso". Para esta parte, usan otra técnica: el macramé. Para ellas, lo más fácil es el punto de red simple que se va haciendo con nudos pasando la aguja. Para Pepe Segovia es algo tan habitual que ya no usa ni la pequeña madera que marca la medida.

Una entidad para enseñar a los más jóvenes

Este experto que lleva toda la vida entre redes explicó que la asociación nació en un principio con poca gente que decidieron juntarse un día para pasar el rato e intentar no perder una tradición tan arraigada en La Vila. El grupo se fue haciendo grande, hasta ahora. En él, hay personas de todos los niveles y durante el año dan un curso todos los lunes. Ahora, cuando llega el verano, deciden salir a la calle para mostrar esta curiosa forma de tejer.

No es la única actividad. Cada último sábado del mes (menos en julio) se sitúan en el Mercado de La Vila para seguir tejiendo. En este caso un "bou" (un tipo de red) de modelo "huelvano" como los habituales de la pesca de arrastre que se usa en la zona del Mediterráneo pero de un tamaño más pequeño de lo habitual, de 12 metros cuando lo normal es que tenga 30 metros. También acuden a los colegios donde enseñan a los más pequeños esta técnica artesanal para que "se mantenga" y conozcan los más pequeños cómo "era La Vila hace un siglo y medio". Y se hace mención al reciclaje tanto de aceite como de plástico.

La entidad ahora está inmersa en intentar encontrar un local más amplio y que no sea compartido para poder seguir ejerciendo su actividad y poder enseñar a los más jóvenes uno de los artes más tradicionales que existen. Tejer las "xarxes" es un trabajo artesanal que se está perdiendo. Ahora las redes se hacen con máquinas y ya no conservan los tradicionales nudos, sino que están unidas sin más. Estos vecinos vileros seguirán luchando por no perder una de las señas de identidad del municipio.

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