Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los regantes de Altea piden que la Generalitat Valenciana instale una desaladora en la depuradora de Benidorm

Denuncian que las aguas tratadas tienen un alto contenido en sal y que su uso para el regadío ocasiona graves daños en los cultivos de nísperos y de aguacates en la comarca

Depuradora EPSAR de Benidorm.

Depuradora EPSAR de Benidorm. / INFORMACIÓN

A raíz de las nuevas infraestructuras que se están realizando desde el pasado día 4 en la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Altea con el objetivo de reutilizar el agua para la agricultura del municipio, con un presupuesto de algo más de tres millones de euros a cargo de la Consellería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, y un tiempo estimado de ejecución de nueve meses, la Comunidad General de Regantes y Usuarios de Altea ha emitido este miércoles un comunicado en el que solicitan a la Generalitat Valenciana “el inicio de los trámites para la instalación y ampliación del terciario y desalación de la EDAR de Benidorm, y que en un futuro se contemple de una desalación en la de Altea”, ya que “las aguas tratadas tienen un alto contenido en sal que ocasiona graves daños en los cultivos de nísperos y de aguacates en la comarca”.

Los regantes de Altea consideran que “si bien es recibida con satisfacción la solución planteada por la Generalitat para la instalación del terciario en Altea, esta llega de una manera tardía y es insuficiente. Por lo cual solicitamos a la Conselleria de Agricultura la desalación en la EDAR de Benidorm”.

Problema medioambiental en el Parque Natural de Sierra Helada

A juicio de los regantes alteanos, esta última solución “daría cobertura a todos los regantes de la costa”, ya que se dispondrían “del 100 por cien de los efluentes de la EDAR de Altea, y de unos 10 hectómetros cúbicos anuales de la EDAR de Benidorm, de los cuales la mitad no se puede utilizar porque la Administración no ha acometido la ampliación del terciario de Benidorm y desalación en Altea”. En este sentido, en el comunicado se afirma que “la mitad de las aguas depuradas de Benidorm, y el total de las de Altea, se están vertiendo al Parque Natural de Sierra Helada con el problema medioambiental que ello plantea”.

Según afirman en la Comunidad General de Regantes y Usuarios de Altea, el tratamiento terciario de la EDAR de Altea “es una obra que planteamos hace ya más de 10 años junto al Consorcio de Aguas de la Marina Baixa con el fin de mejorar la calidad de las aguas regeneradas. Se redactó el anteproyecto y el proyecto, y posteriormente se convenció a la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (EPSAR), dependiente de la Generalitat Valenciana, y a la Conselleria, de su necesidad después de que estos organismos pretendieran realizar depuradoras en Callosa d’En Sarrià, Polop y La Nucia de forma independiente a la de Altea”.

Aprovechamiento óptimo de los recursos hídricos en la comarca

Los regantes destacan que “sólo con dichas instalaciones de desalación, y la correspondiente infraestructura para su distribución a las diferentes comunidades de regantes de la comarca de la Marina Baixa, se obtendría un aprovechamiento óptimo de los recursos hídricos en un territorio tan necesitado”.

De igual modo, aseveran que “un uso mezclado de dichas aguas (desaladas) con aguas blancas es posible debido al aumento continuo de la salinidad de las aguas depuradas a consecuencia de la falta de control en las redes de alcantarillado de uso urbano”, y explican que “el continuo aumento de los descalcificadores, junto a la falta de control en las redes de alcantarillado por la intrusión marina, usos industriales y achiques de plazas de garajes y sótanos, ha producido un aumento de salinidad de estas aguas en los últimos 10 años que hace inviable el uso de las aguas regeneradas de Altea para regadío”.

Al respecto, el comunicado incide en que, en esta última década, “el agua ha pasado de 1.100 microsiemens a 1.800 microsiemens con puntas en el mes de abril pasado de más de 2.500 microsiemens, con unas elevadas concentraciones de cloruros y con una tendencia a aumentar”.

Finalmente, los regantes aseguran que “de ahí, la necesidad planteada a la Conselleria y al EPSAR para la ampliación del terciario de la EDAR de Benidorm, que es la única instalación comarcal que dispone de un tratamiento por ósmosis inversa para corregir la salinidad de las aguas residuales urbanas, así como dotar de osmosis inversa y desalación a la EDAR de Altea. Ya que las lluvias son muy escasas en los últimos años, con una grave situación de sequía que va en aumento, y que, de tener agua regenerada de calidad, permitiría su uso agrícola liberando aguas blancas para el consumo humano”.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents