Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Altea refuerza el bienestar animal con quince nuevas “mansiones” para gatos urbanos

La instalación ha sido posible gracias a la colaboración entre la Concejalía de Bienestar Animal y las asociaciones felinas, además de la recaudación solidaria del concierto benéfico Woofstock

Casita-refugio para gatos instalada en las calles de Altea.

Casita-refugio para gatos instalada en las calles de Altea. / INFORMACIÓN

El Ayuntamiento de Altea, a través de la Concejalía de Bienestar Animal y en colaboración con las asociaciones felinas del municipio, ha instalado quince nuevas casitas destinadas a mejorar la calidad de vida de los gatos que viven en las colonias felinas autorizadas del término municipal.

La instalación ha sido posible gracias, en parte, “a la recaudación solidaria del concierto benéfico Woofstock celebrado recientemente, que permitió reunir 2608 euros destinados íntegramente a la construcción e instalación de estos refugios”, según ha señalado este martes la concejala de Bienestar Animal, Anna Lanuza, que también ha dado a conocer los detalles de esta iniciativa integrada en el Plan de Gestión Ética de Colonias Felinas de Altea (PGECA).

Algunas de las nuevas casitas-refugio para los gatos instaladas por las calles de Altea.

Algunas de las nuevas casitas-refugio para los gatos instaladas por las calles de Altea. / INFORMACIÓN

Al respecto, la veterinaria y responsable técnica del departamento, Ana Cabrera, ha señalado que el PGECA tiene como objetivo principal “la reducción ética y progresiva de gatos en las calles a través de la esterilización y manteniendo su bienestar”. Además, ha indicado que el plan “se desarrolla gracias a más de 90 voluntarios y voluntarias autorizados y distribuidos en las diferentes colonias del municipio, las clínicas veterinarias El Port, Algar y Medivet y la coordinación del departamento municipal de Bienestar Animal”. Asimismo, ha recordado, una vez más, la prohibición de alimentar animales de la calle sin autorización municipal.

Colonias felinas: gestión ética y bienestar

Anna Lanuza ha agradecido la organización del concierto benéfico, así como la posterior construcción e instalación de los refugios para las colonias felinas de Altea, y al mismo tiempo ha solicitado la colaboración ciudadana porque “cuidar de los gatos es una responsabilidad compartida. Desde el Ayuntamiento seguiremos trabajando por una gestión ética, sanitaria y responsable, pero se necesita enormemente del compromiso de toda la ciudadanía”, ha destacado.

Respecto a los cuidadores acreditados, ha manifestado que “no solo alimentan y supervisan a los animales, sino que también controlan su estado sanitario y detectan nuevas incorporaciones a las colonias. Desde el Ayuntamiento se insiste, una vez más, en que alimentar gatos sin autorización municipal está prohibido, ya que una gestión descontrolada puede perjudicar tanto a los animales como a la convivencia vecinal”, ha afirmado.

La veterinaria Ana Cabrera explicando las enfermedaes de los gatos.

La veterinaria Ana Cabrera explicando las enfermedaes de los gatos. / INFORMACIÓN

Por otro lado, la edil ha recordado “las obligaciones legales de las personas propietarias de gatos, como son la esterilización antes de los seis meses, identificación mediante microchip y pasaporte, vacunación antirrábica, desparasitación mínima anual frente a la echinococcosis -zoonosis transmisible a los humanos- y evitar su presencia libre en la vía pública”, pues la tenencia responsable de gatos por parte de sus responsables legales “es un pilar fundamental para el correcto desarrollo del PGECA y para la prevención del abandono, camadas no deseadas, accidentes de tráfico y problemas de salubridad pública”.

Anna Lanuza ha explicado que las colonias felinas “forman parte de un modelo de gestión cada vez más implantado en ciudades españolas, basado en el método CER (Captura, Esterilización y Retorno), considerado por especialistas en bienestar animal como la fórmula más eficaz y ética para controlar la población de gatos comunitarios”.

La veterinaria Ana Cabrera (a la izquierda) y la concejala de Bienestar Animal, Anna Lanuza.

La veterinaria Ana Cabrera (a la izquierda) y la concejala de Bienestar Animal, Anna Lanuza. / INFORMACIÓN

En el caso de Altea, “los gatos comunitarios ya cuentan con nuevos hogares que, más que refugios, se asemejan a urbanizaciones felinas donde el bienestar animal se convierte también en una seña de identidad del municipio”, según ha manifestado Lanuza además de señalar, por último, que estas casitas “permiten mejorar las condiciones de vida de los gatos de la calle, proteger el alimento y el agua de las inclemencias meteorológicas y evitar la intervención de otros animales”.

Sin embargo, quienes pasean por algunas zonas del municipio coinciden en que estos refugios van mucho más allá de simples cobijos, pues son como auténticos chalets y pequeñas mansiones gatunas perfectamente integradas en el entorno urbano y pensadas para ofrecer seguridad y confort a sus ocupantes felinos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents