El arquitecto alteano Miguel del Rey diseña la nueva Plaza del Ayuntamiento de Valencia
El proyecto, con un presupuesto estimado de 11,4 millones de euros, redefine y transforma el corazón urbano con protagonismo peatonal y esencia valenciana sobre más de 38.000 metros cuadrados

El arquitecto Miguel del Rey le explica a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, el proyecto de remodelación de la plaza del Ayuntamiento. / Ayuntamiento de Valencia
El arquitecto de Altea Miguel del Rey Aynat ha diseñado la nueva Plaza del Ayuntamiento de Valencia y su entorno inmediato, incluyendo las calles Marqués de Sotelo y San Vicente. El documento, elaborado por el arquitecto junto a su equipo —formado por Ignacio Fuster, Antonio Gallud y la paisajista María Teresa Santamaría—, establece las líneas maestras de una intervención urbana clave para la ciudad sobre más de 38.000 metros cuadrados y con un presupuesto estimado de 11,4 millones de euros más IVA. Sin embargo, este proyecto no representa todavía una fase definitiva, sino un anteproyecto o propuesta preliminar dentro de un proceso administrativo y técnico que se prevé largo y complejo.
El documento presentado el 9 de diciembre de 2025, en donde se dieron a conocer los detalles del proyecto básico de restauración, fija la visión general del futuro espacio, pero su materialización dependerá de múltiples fases posteriores. Según se informó durante la presentación del proyecto, el Ayuntamiento deberá recabar informes sectoriales de distintos servicios municipales —Movilidad, Jardinería, Ciclo del Agua o Patrimonio—, cuyos condicionantes podrían introducir modificaciones significativas en el diseño inicial.
Un proceso administrativo aún en desarrollo
En la web del Ayuntamiento de València se explica que la alcaldesa María José Catalá, subrayó en varias ocasiones que se trata de una “fase preliminar”. Tras esta etapa, “será necesario redactar el proyecto de ejecución, someterlo a controles técnicos, licitar las obras, adjudicarlas y finalmente ejecutarlas, todo ello con la correspondiente aprobación en Junta de Gobierno”.
A este proceso se suma un factor clave: el calendario festivo de la ciudad. Las Fallas, especialmente la celebración de la mascletà, “impiden actuaciones relevantes entre febrero y marzo, lo que obliga a planificar las obras por fases y puede alargar los plazos”, tal como indicaron en diciembre.
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, evitó concretar fechas de inicio o finalización, destacando que “acertar es el mejor de los plazos”. No obstante, se estima que la primera fase —centrada en la zona de la mascletà— podría prolongarse unos seis meses.
Un proyecto con historia: del concurso de ideas a la actualidad
La remodelación de este emblemático espacio urbano tiene su origen en octubre de 2021, cuando el anterior gobierno municipal impulsó un concurso de ideas con participación ciudadana. El proyecto ganador fue “Re-Natura”, coordinado por Miguel del Rey.
Posteriormente, el cambio de gobierno y acontecimientos como la DANA reorientaron las prioridades municipales, retrasando el desarrollo del proyecto. Finalmente, en mayo de 2025 se adjudicó la redacción del proyecto básico al mismo equipo, culminando en la presentación del anteproyecto actual.
La elipse de la mascletà: símbolo de la “catedral de la pólvora”
Uno de los elementos más innovadores del proyecto es la transformación de la actual zona de disparo de mascletaes en un espacio elíptico de aproximadamente 2.211 metros cuadrados.
En el proyecto se explica que esta forma “rememora el antiguo mercado de flores diseñado por el arquitecto Javier Goerlich, integrando así un guiño histórico en el nuevo diseño”. En cuanto al pavimento “se realizará con adoquines de granito con variaciones tonales y formas que evocan los ‘volaorets’, sugiriendo movimiento y protegiendo el suelo del desgaste provocado por el fuego”, de tal forma que este espacio “se concibe como el epicentro festivo de la plaza, manteniendo su función tradicional pero con una nueva identidad visual”.
Una nueva plaza: más verde, más peatonal y con identidad propia
El anteproyecto plantea una intervención sobre más de 38.000 metros cuadrados, con un presupuesto estimado de 11,4 millones de euros sin IVA. Su objetivo principal es transformar la plaza en un gran espacio peatonal, donde el ciudadano sea el protagonista.
Entre las principales características destacan: Duplicación del número de árboles para generar más sombra, incremento de la superficie drenante, aumento del mobiliario urbano como bancos y creación de una plataforma única que favorece la accesibilidad.

Miguel del Rey Aynat, arquitecto alteano que remodelará la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. / Diego Coello Calvo
Al respecto, la propuesta “busca dotar a la plaza de una identidad propia, alejándose de diseños genéricos y reforzando su carácter singular dentro de la ciudad”, afirman fuentes municipales de la Ciudad del Turia.
Esta intervención se enmarca dentro del denominado Plan Valentia, cuyo objetivo es reforzar la identidad urbana de Valencia. Según la alcaldesa, esta plaza aspira a convertirse en “la joya de la corona” del proyecto y “un espacio único que represente la esencia de la ciudad”, pues la intención es “superar la diversidad de intervenciones de años anteriores y consolidar un diseño coherente, reconocible y profundamente vinculado a la cultura valenciana”.
Espacios verdes, agua y memoria histórica
El proyecto también recupera la presencia del agua y la vegetación como elementos clave. En la zona de la fuente ornamental, se plantea la creación de un jardín “inspirado en el histórico jardín de San Francisco, con suelos más naturalizados y un diseño que integra la fuente existente”. En este espacio “se mantendrá la estatua de Francesc de Vinatea, figura histórica del Reino de Valencia, reforzando el vínculo entre pasado y presente” y, además, junto al edificio de Correos “se proyecta una subplaza vinculada al futuro museo de Sorolla, con una estética mediterránea que evoca los paisajes del pintor”.
Integración urbana: continuidad entre calles y espacios en cuatro fases
La intervención no se limita a la plaza, sino que busca “coser urbanísticamente” todo su entorno. Así, la calle San Vicente “se transformará en una plataforma continua que prioriza al peatón” y la avenida Marqués de Sotelo “se convertirá en un bulevar contemporáneo con zonas de estancia”. Para lo cual “se utilizarán materiales y diseños comunes para garantizar continuidad estética”. El objetivo de todo ello “es crear un eje urbano coherente que conecte desde la plaza de la Reina hasta la Estación del Norte, reforzando el centro histórico como un espacio unitario”.
Desde el equipo redactor y el propio Ayuntamiento han señalado que el proyecto se desarrollará en cuatro fases: Plaza de la Mascletà, entorno de la fuente ornamental y María Cristina, calle San Vicente Mártir y avenida Marqués de Sotelo.
Paralelamente, el Ayuntamiento ha iniciado un proceso de “escucha activa con sectores implicados como comerciantes, floristas, vecinos y entidades falleras, buscando integrar sus necesidades en el diseño final”.
Miguel del Rey: breve reseña del arquitecto
Miguel del Rey Aynat (Altea, 1948) es un arquitecto de reconocido prestigio licenciado a los 23 años de edad. Especializado en paisaje, territorio y patrimonio, su trayectoria combina la práctica profesional con la investigación y la docencia en donde ha ejercido como catedrático de Proyectos en la Universidad Politécnica de Valencia desde 1985 hasta 2009, destacando por su sensibilidad hacia la integración entre arquitectura, naturaleza y memoria histórica.
Ha participado en numerosos proyectos de planificación territorial y paisajística, especialmente en el ámbito de la Comunidad Valenciana, donde ha desarrollado propuestas que ponen en valor el entorno cultural y natural. Su enfoque se caracteriza por buscar soluciones que respeten la identidad del lugar, un principio que queda claramente reflejado en el diseño de la futura Plaza del Ayuntamiento de València.
Implicado en la concienciación de la recuperación arquitectónica de los pueblos y del mundo rural, ha dedicado muchos años al conocimiento y la divulgación de los riuraus de las comarcas de La Marina, edificaciones que considera como “la identidad cultural de la Marina Alta y la Marina Baixa que no se puede romper”.
Del Rey recuerda que “fui el promotor, apoyado por el Ayuntamiento de Altea, la Universidad de Alicante, la Universidad Politécnica de Valencia, y otras entidades culturales y asociaciones vecinales de Altea, para que la Generalitat Valenciana declarase el Baluarte y Recinto Renacentista de la Villa de Altea como Bien de Interés Cultural en 2013”. Estas investigaciones sobre el baluarte sirvieron también en la redacción que se hizo del Catálogo de Bienes Inmuebles de Altea para su protección. Además, su labor en restauración arquitectónica le ha valido reconocimientos como la finalización de los Premios Príncipe de Asturias y menciones en los premios Europa Nostra.
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