Benidorm, dos décadas invirtiendo en agua para proteger su futuro
La localidad ha destinado más de 45 millones de euros en últimos veinte años para modernizar el abastecimiento, el saneamiento y la red pluvial, convirtiéndose en referente de eficiencia hídrica

El Ayuntamiento de Benidorm y Veolia han sostenido durante los últimos 20 años una política continuada de inversión y que hoy sitúa a la ciudad como un ejemplo en eficiencia, sostenibilidad.
Benidorm ha construido buena parte de su éxito turístico mirando al mar, pero también prestando atención a lo que ocurre bajo tierra. En una ciudad que multiplica su población durante buena parte del año y que convive con la presión creciente de la sequía y los episodios de lluvias intensas, la gestión del agua se ha convertido en una cuestión estratégica. En ese terreno, el Ayuntamiento y Veolia, empresa gestora del ciclo integral del agua, han sostenido durante los últimos 20 años una política continuada de inversión que supera los 45 millones de euros y que hoy sitúa a la ciudad como un referente en eficiencia, sostenibilidad y resiliencia hídrica.
Ese esfuerzo no responde a una lógica puntual ni a una actuación aislada. Al contrario, ha sido el resultado de una planificación progresiva, mantenida en el tiempo, que ha permitido renovar redes, modernizar infraestructuras, incorporar tecnología y anticiparse a problemas que en otros municipios siguen siendo una amenaza real. Gracias a la estrategia del Ayuntamiento de Benidorm, la ciudad ha conseguido una eficiencia hídrica de hasta el 95%, muy por encima de la media nacional, con pérdidas mínimas en la red y una capacidad de respuesta especialmente relevante para una ciudad turística con una demanda tan variable como elevada.
La primera gran clave de este modelo está en la red de agua potable. En las dos últimas décadas, más de 21 millones de euros se han destinado a su renovación y mejora. La cifra, por sí sola, revela la magnitud de la apuesta, pero cobra aún más sentido si se analiza el contexto: mantener la excelencia del servicio durante todo el año en un municipio sometido a una fuerte presión turística y en un territorio expuesto a periodos de sequía no es solo un reto técnico, sino una condición imprescindible para sostener el modelo urbano y económico de la ciudad.
La inversión en abastecimiento se ha traducido en una renovación sistemática de tuberías y en la implantación de herramientas avanzadas de gestión. Benidorm ha incorporado sensores acústicos para detectar fugas de forma temprana, ha desarrollado una sectorización telemandada, aplica una gestión dinámica de presiones y ha reforzado el uso de recursos alternativos para reservar el agua potable a los usos de mayor valor. Ahí se enmarca, por ejemplo, el uso de agua de mar en la red de lavapiés de las playas o la instalación de puntos de uso de agua regenerada para riego de parques y jardines. Son medidas que, sumadas, explican por qué la ciudad ha logrado convertir la eficiencia en uno de sus principales activos.

El mantenimiento continuo ha evitado la pérdida de agua y la excelencia del servicio. / .
Pero la gestión hídrica no se limita al agua que llega a los hogares, hoteles o comercios. La solidez del sistema depende también del saneamiento, una infraestructura menos visible para la ciudadanía, aunque absolutamente decisiva para la salud pública, la protección ambiental y la imagen turística de Benidorm. En este ámbito, el Ayuntamiento y Veolia han invertido más de 13 millones de euros en la renovación y mantenimiento de la red de alcantarillado, un sistema complejo formado por más de 120 kilómetros de colectores, unos 4.000 pozos de registro y distintos bombeos.
La importancia de esa red va mucho más allá de la evacuación de aguas residuales. Un alcantarillado en buen estado garantiza que el agua llegue adecuadamente a la estación depuradora, donde puede ser tratada antes de su devolución al medio o de su reutilización como agua regenerada. En una ciudad costera y turística, esa cadena es esencial. Evitar filtraciones, desbordamientos o averías no solo protege el subsuelo urbano y el funcionamiento de los barrios; también preserva la calidad del litoral y reduce el riesgo de vertidos que podrían afectar a las playas, uno de los grandes motores económicos de Benidorm. Actuaciones que se han realizado en la Avenida Mediterráneo, Armada Española, Calle Alameda o el Barrio El Calvari, todas ellas fundamentales para modernizar tramos obsoletos y reforzar la capacidad del sistema. Su complejidad técnica es elevada, porque intervenir en redes subterráneas dentro de una ciudad consolidada implica molestias inevitables en forma de cortes de tráfico, ruido o afecciones al comercio. Sin embargo, esa incomodidad temporal ha sido el precio de una política que ha priorizado la prevención frente a la degradación silenciosa de las infraestructuras.
A esa doble apuesta por el abastecimiento y el saneamiento se suma un tercer eje que ha cobrado especial protagonismo con el avance del cambio climático: la evacuación de aguas pluviales. En este terreno, la inversión acumulada supera los 8 millones de euros. El objetivo ha sido reforzar la resiliencia urbana de una ciudad que debe estar preparada para episodios meteorológicos cada vez más intensos y concentrados.
La red pluvial de Benidorm está compuesta por más de 100 kilómetros de colectores, 13 bombeos, alrededor de 6.000 imbornales, cauces, cunetas y depósitos de lluvia anticontaminación. Todo ese entramado, casi invisible para la mayoría de la población, desempeña un papel central en la seguridad de la ciudad. Su función es canalizar el agua de lluvia hacia puntos de vertido controlados, evitando inundaciones y minimizando el arrastre de residuos o contaminantes hacia el mar.

La sensórica, la monitorización constante y los sistemas inteligentes de control permiten gestionar de forma más precisa una red de enorme complejidad. / .
Las mejoras introducidas en los últimos años han permitido resolver problemas históricos en puntos sensibles como la avenida Alfonso Puchades, la avenida del Mediterráneo, la calle Orts Llorca, la calle Esperanto o la plaza de la Hispanidad. El avance logrado evidencia que Benidorm ha dejado de abordar las inundaciones como episodios inevitables para tratarlas como un desafío de planificación, inversión y anticipación. Esa idea de anticiparse es, precisamente, la que une todo el proceso vivido por la ciudad en las dos últimas décadas. La inversión no solo ha servido para renovar hormigón, tuberías o colectores. También ha impulsado una transformación tecnológica de gran alcance. Benidorm fue, de hecho, la primera ciudad de España en acoger un centro de innovación Hubgrade by Veolia aplicado a la gestión del agua, una muestra de la apuesta por la digitalización como herramienta para mejorar la calidad del servicio.
Hoy, la sensórica, la monitorización constante y los sistemas inteligentes de control permiten gestionar de forma mucho más precisa una red de enorme complejidad. Esa digitalización facilita la detección temprana de incidencias, mejora la planificación de las renovaciones y optimiza la toma de decisiones en tiempo real, algo especialmente importante en una ciudad donde la demanda puede variar notablemente según la temporada turística.
Además, la adaptación al cambio climático se ha convertido en un eje central de toda esta estrategia. Los nuevos escenarios obligan a pensar al mismo tiempo en la escasez y en el exceso: en cómo ahorrar agua durante los periodos secos y en cómo evacuarla con seguridad cuando llegan lluvias torrenciales. Por eso, junto a las obras, cobra relevancia la necesidad de disponer de planes de emergencia por inundación actualizados, coordinados y apoyados en sistemas de alerta temprana.
En conjunto, la experiencia de Benidorm demuestra que invertir en agua no es un gasto accesorio, sino una decisión estructural. Es invertir en competitividad turística, en salud pública, en protección ambiental y en calidad de vida para residentes y visitantes. Durante 20 años, la ciudad ha consolidado una red hídrica más eficiente, más segura y más preparada para el futuro.
- Sanidad retira una crema solar SPF 50 por contener una sustancia prohibida
- Las obras en la Estación Central de Alicante llegan a su momento más crítico
- Una empresa pierde 7.000 euros de fianza por dejar paralizadas unas obras de jardineras en Elche
- ¿Trasladar la fábrica de aluminio de Alicante? No tienen ni idea de lo que dicen, nos abocarían al cierre
- El Ayuntamiento anuncia más espacio para las fiestas en el futuro Plan General de Alicante
- Un fallo en el sistema de semáforos del TRAM causa un monumental atasco en la Vía Parque de Alicante
- La ruta de senderismo entre cascadas y bosques que esconde uno de los rincones más bonitos de Alicante
- La Casa de Lo Reche junto a la laguna de Torrevieja en Los Montesinos ya es historia ante la pasividad del Ayuntamiento y la Generalitat
