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"En la Marina Baixa a la situación de sequía, se le une la escasez de agua"

Los Embalses de Guadalest y Amadorio, son los sistemas de regulación donde se apoyan las infraestructuras de distribución.

Los Embalses de Guadalest y Amadorio, son los sistemas de regulación donde se apoyan las infraestructuras de distribución.

Jaume Berenguer Ponsoda, director técnico del Consorcio de Aguas de la Marina Baixa

El Consorcio de Aguas de la Marina Baixa, lo forman 7 municipios: Benidorm, l’Alfas del Pi, Altea, Finestrat, La Vila Joiosa, La Nucía y Polop, que representan el 97 % de la población y el 41% de la superficie de la comarca de la Marina Baixa. La extensión de esta comarca es de 578,67 kilómetros cuadrados y desde el punto de vista geográfico, puede dividirse en dos: un interior montañoso donde se localizan las sierras de Aitana, Puig Campana, Bernia, el Cabeçó d’Or y una llanura costera.

Desde el MITECO, es uno de los nueve sistemas de explotación en el que quedó dividida la Cuenca Hidrográfica del Júcar, a raíz del PHJ en 1997. Tiene un clima mediterráneo semiárido, con una temperatura media anual, entre los 14° del interior y los 19° de la costa. La evolución pluviométrico anual de la comarca presenta dos facciones bien diferenciadas; por un lado se encuentran las cuencas de los ríos Algar y Guadalest, con una pluviometría elevada, situándose el valor medio entre 600 l/m2 y por otro lado, se encuentra la cuenca del Amadorio, que son sensiblemente inferiores en torno a 225 l/m2. La poquedad e irregularidad pluviométrica de esta comarca, se debe sobre todo a la subsidencia subtropical, hegemónica en estío y durante buena parte de otoño y primavera en una mayoría de años.

La gobernanza de Aguas en la Marina Baixa se basa en el uso de aguas superficiales, subterráneas, regeneradas y últimamente se ha incorporado a este «mix» las aguas desaladas de la IDAM de Mutxamel, se gestiona en torno a 45 hm3/anuales para regadío y abastecimiento urbano a los municipios consorciados. Los Embalses de Guadalest y Amadorio, son los sistemas de regulación donde se apoyan las infraestructuras de distribución. Además añadamos el último, el recurso a caudales foráneos, a través de la conducción Rabasa-Fenollar-Amadorio. Todo esto, se sustenta en convenios justos, satisfactorios para todos los usuarios urbanos y de regadío y actuaciones hidrológicas adecuadas que han permitido enfrentar uno de los mayores desequilibrios planteados en territorio español entre disponibilidades y demandas hídricas con resultado positivo. Sin embargo, a lo largo de estos años, los recursos disponibles en esta comarca han disminuido como consecuencia de la implantación de los resguardos, que suponen una disminución de capacidad de almacenamiento en los embalses de hasta 8,9 hm3 y de la implantación de caudales ecológicos que suponen una disminución adicional de 2,9 hm3.

La situación hídrica en la Marina Baixa, después de 3 años de sequía prologada (2023-2025), sigue siendo vulnerable y su actual situación es de «Sequía en estado de Alerta», no obstante, tras las recientes lluvias dispares dentro de la propia comarca situándose en la zona interior en torno a los 300 l/m2, refleja un invierno húmedo y un cambio de tendencia hacia la normalidad, que se consolidará en función de las lluvias de esta primavera, incluso así se han previsto hasta 6 hm3 de aportes externos para garantizar el abastecimiento urbano en 2026.

En la comarca de la Marina Baixa las sequías son episodios cíclicos, causados por una situación meteorológica prolongada, durante la cual la precipitación es menor a la media. En el transcurso del siglo XX sobresalen las sequías de 1909-1914, 1938-1939, 1944-1945, 1977-1983, 1965-1970, 1995-2000. A lo largo del siglo actual destacan las sequías de 2014/15 a 2016 y 2023-2025. Desde una visión estadística y simplificada podemos resumir que se producen sequías aproximadamente cada 10 años y de ellas, cada 20 años es severa, entre ellas se destacan la sequía de 1977-1983, la sequía 1995-2000 y la de 2023-2025, que se han trasvasado 16 hm3, hasta la fecha.

El agua en la Marina Baixa ha sido un recurso limitado y su garantía ha obligado a una mejor eficiencia

El agua en la Marina Baixa ha sido un recurso limitado y su garantía ha obligado a una mejor eficiencia / .

Además de sequías periódicas propias del área climática, tenemos «escasez de agua», que es la falta de infraestructuras de almacenamiento con las que nos protegemos frente a las sequías prolongadas. Cada 4 o 5 años aproximadamente se producen desembalses en Guadalest y Amadorio; 1997 (45 hm3), 2002 (26 hm3), 2003 (33 hm3), 2004 (60 hm3), 2007 (90 hm3), 2008 (74 hm3), 2009 (50 hm3), 2010 (87 hm3), 2012 (31 hm3), 2013 (25 hm3), 2017 (86 hm3), 2020 (41 hm3) y 2022 (92 hm3), como consecuencia de episodios de lluvias intensos.

El agua en la Marina Baixa, siempre ha sido un recurso limitado y su garantía nos ha obligado a una mejor eficiencia del agua en el abastecimiento y en el regadío. Esta estrategia, nos permite reducir la demanda y fomentar la oferta sostenible de recursos, pero debe ir acompañada de una adecuada planificación, que debe pivotar sobre dos ejes: el abastecimiento de Plantas desaladoras en la Marina Baixa conforme al Plan estratégico y su Adenda.

La primera de ellas, la pequeña Desaladora de la Marina Baixa, que pretendemos recuperar los derechos desde el año 2000 de SPTA, con un volumen de 6 hm3. Actualmente adjudicado el proyecto a la empresa I4WATER-CAINUR-NORTHLINE, prevista su puesta en marcha en 2028 y los otros 6 hm3³ mediante la Nueva Desaladora del Ministerio, a ubicar previsiblemente en La Vila Joiosa e incluir en el próximo PHJ y que sea una realidad en 2034, junto al aumento de capacidad de almacenamiento de los Embalses de Guadalest y Amadorio para aprovechar los excedentes que de forma periódica se producen en esta comarca y en el regadío.

La Ampliación del Terciario de la EDAR de Benidorm para garantizar el regadío a las Comunidades de Regantes del Canal Bajo, de La Vila Joiosa, de Altea, La Nucía y Polop. Todo esto no será posible sin la implicación de las grandes administraciones: Ministerio y Conselleria, cabe recordar que el agua en la Marina Baixa, no habría estado nunca garantizada, si no fuera por la continua implantación de infraestructuras

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