El alteano Ángel López Amor desafía la verticalidad con un doble reto en 48 horas
El campeón nacional de carreras verticales afronta la subida al Gran Hotel Bali y el kilómetro vertical al Puig Campana en un exigente fin de semana en casa

Ángel Lopez Amor, atleta especializado en subidas verticales. / INFORMACIÓN
El atleta alteano Ángel López Amor, integrante del Amunt Altea Club, afronta este próximo fin de semana uno de los retos más exigentes de su temporada: dos competiciones en apenas 48 horas que pondrán a prueba su resistencia, versatilidad y estado de forma en escenarios radicalmente distintos.
La primera cita será el sábado 28 en la subida al Gran Hotel Bali de Benidorm, una de las pruebas más emblemáticas del circuito internacional Tower Running Tour. Con 52 plantas y 924 escalones, esta carrera vertical está considerada entre las más duras del calendario mundial, reuniendo a especialistas de diferentes países.
Apenas sin margen para la recuperación, López volverá a competir el domingo 29 en el kilómetro vertical al Puig Campana, donde se disputa el campeonato autonómico de la especialidad, con un recorrido de 3,6 kilómetros y 1.000 metros de desnivel positivo.
El propio corredor ha asegurado este lunes que afronta este doble desafío “muy motivado y en gran forma”, con el aliciente añadido de competir en casa. Dos pruebas opuestas —la verticalidad urbana de un rascacielos frente a la dureza de la montaña— que medirán su capacidad de adaptación en un corto espacio de tiempo.

Ángel Lopez Amor, atleta especializado en subidas verticales. / INFORMACIÓN
Un referente nacional en carreras verticales
A sus 28 años, Ángel López Amor se ha consolidado como uno de los grandes nombres del “tower running” en España. En 2025 logró proclamarse campeón absoluto del Circuito Nacional de Carreras Verticales en la categoría Open Masculino, además de imponerse en su grupo de edad, tras una temporada marcada por la regularidad y el alto rendimiento.
Su camino hacia el título incluyó actuaciones destacadas en algunas de las pruebas más exigentes del país. En la subida al Gran Hotel Bali firmó un meritorio sexto puesto entre más de 450 participantes, siendo el mejor español clasificado. Semanas después, brilló en la Torre Emperador de Madrid con una segunda posición absoluta, y volvió a subir al podio en la Vertical del Macizo de Montserrat, una de las competiciones más duras del circuito. El campeonato se decidió en la Torre Garena de Alcalá de Henares, donde, pese a la exigencia de un formato mixto que combinaba carrera en asfalto y ascenso vertical, López aseguró el título nacional con una sólida actuación.
Los números reflejan la magnitud de su rendimiento: durante el campeonato nacional acumuló un total de 177 plantas y 4.712 escalones ascendidos en apenas 29 minutos y 2 segundos de competición efectiva. Su técnica, depurada con los años, consiste en subir los escalones de dos en dos, optimizando el esfuerzo para mantener un ritmo alto sin disparar el pulso ni sobrecargar la musculatura. Con una frecuencia cardíaca en reposo de apenas 33 pulsaciones por minuto y picos de hasta 195 en plena competición, López lleva su cuerpo al límite en cada prueba. “Son carreras muy agónicas, llegas arriba cuando las piernas ya no pueden dar más”, reconoce.
Inicio de la temporada 226 con nuevos retos nacionales e internacionales
El campeón español de carreras verticales brilló en el arranque del Tower running Tour 2026 en Barcelona y afronta un exigente calendario con la mirada puesta ahora en el Puig Campana y posibles citas internacionales. Tras un inicio de la temporada 2026 marcado por el alto nivel competitivo y la regularidad, Ángel López Amor continúa consolidándose como uno de los grandes referentes del “tower running” en España.
El circuito internacional de carreras verticales arrancó el pasado 17 de enero en la Torre Glòries de Barcelona, en una prueba que reunió a cerca de 400 corredores de todo el mundo. En este exigente desafío de 125 metros de altura y 686 escalones, López Amor firmó una destacada quinta posición en la clasificación general, siendo además el primer español en categoría élite. La progresión del atleta se confirmó el 28 de febrero en el Funicular de Artxanda (Bilbao), donde logró subir al podio con un tercer puesto en la general y un tiempo de 7 minutos y 42 segundos, mejorando en 17 segundos su marca personal de hace dos años. A pesar de tratarse de una prueba con características menos favorables para su perfil, más adaptado a competiciones de interior, López se mostró satisfecho con su rendimiento.
El 7 de marzo amplió horizontes al participar en el Campeonato de España de Raquetas de Nieve, celebrado en Fuente Dé, en el extremo sur de los Picos de Europa. En una carrera de 7,6 kilómetros y 350 metros de desnivel, finalizó en la posición 23 con un tiempo de 58 minutos. Aunque las sensaciones no fueron las mejores debido al mal de altura y la dureza del recorrido, el atleta valoró positivamente la experiencia.

Angel Lopez Amor subiendo las escaleras del hotel Bali de Benidorm en 2025. / INFORMACIÓN
Un calendario exigente y ambicioso
La temporada continúa con citas clave para el corredor alteano, que mantiene un calendario cargado tanto a nivel nacional como con aspiraciones internacionales. Entre sus próximos compromisos destacan la subida al Gran Hotel Bali el 28 de marzo, la subida al edificio La Jirafa (Oviedo) el 3 de mayo, la Vertical de Montserrat el 16 de mayo, subir a la Torre Emperador (Madrid) el 30 de mayo y las pruebas de subida vertical en Alcalá de Henares, la Torre Diagonal de Barcelona y la Torre Metropolitan de Madrid durante octubre.
Además, el atleta estudia su presencia en competiciones internacionales, con la mirada puesta en una posible subida al Empire State Building de Nueva York en otoño. Y tras verse obligado a descartar su participación en Viena por cambios de fecha, López centra ahora sus esfuerzos en sumar puntos en el circuito, donde la clasificación se mantiene muy ajustada.
De panadero a élite internacional
Fuera de la competición, Ángel López Amor trabaja como panadero y entrena en escenarios cotidianos de la Marina Baixa: desde los rascacielos de Benidorm hasta las empinadas calles de Altea o la sierra de Bèrnia. Su relación con las escaleras comenzó casi como un juego en la infancia, cuando subía corriendo a su casa en lugar de usar el ascensor.
Iniciado en la disciplina con apenas 17 años, ha ido creciendo bajo la tutela del entrenador Antonio Trives, con quien continúa preparándose para dar el salto internacional. Con disciplina, ambición y una capacidad de sacrificio fuera de lo común, Ángel López Amor sigue escalando posiciones —literal y figuradamente— en un deporte cada vez más competitivo y global. Retos que requieren no solo preparación física, sino también apoyo económico.
En este contexto, atletas como Ángel López Amor representan el presente y el futuro de un deporte que combina potencia, resistencia y estrategia en escenarios únicos. Y este fin de semana, en casa y ante su gente, el alteano volverá a demostrar por qué es uno de los grandes especialistas nacionales. Dos días, dos desafíos y un mismo objetivo: seguir subiendo, peldaño a peldaño, hacia lo más alto.
Suscríbete para seguir leyendo
- La ruta de senderismo entre cascadas y bosques que esconde uno de los rincones más bonitos de Alicante
- Las obras en la Estación Central de Alicante llegan a su momento más crítico
- Ingresada en la UCI la menor atropellada en la A-31 a la altura de Alicante esta madrugada
- El Parque Central de Alicante, un tren que no se puede perder
- A los conejos se les pasa el arroz en Alicante
- El tiempo en Alicante este sábado: la provincia afronta una jornada muy cambiante
- Así quedan los salarios para los 1.500 trabajadores alicantinos del sector del mármol
- Sanidad retira una crema solar SPF 50 por contener una sustancia prohibida