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Benidorm mira al Este: el auge de nuevos turistas compensa la caída de mercados tradicionales

El crecimiento de visitantes de países como Rumanía, Polonia o Irlanda impulsa un cambio en el modelo mientras el mercado nacional pierde peso y Reino Unido recupera protagonismo

Las nacionalidades de los turistas que llegan a Benidorm diversifican la presencia internacional.

Las nacionalidades de los turistas que llegan a Benidorm diversifican la presencia internacional. / David Revenga

El mapa turístico de Benidorm está cambiando de manera constante. Los datos de 2025 confirman una tendencia que el sector lleva años trabajando con la diversificación de mercados y empieza a dar resultados. Según estudios de Visit Benidorm hay un crecimiento significativo de visitantes procedentes de Europa del Este y otros países emergentes que vienen a compensar la pérdida de peso del turismo nacional.

El balance global es positivo: un 7,4% más de turistas y un 3% más de pernoctaciones. Sin embargo, el verdadero cambio ya no es sólo el volumen sino la composición de las nacionalidades que engloban un formato renovador.

Durante décadas, el modelo turístico de Benidorm ha descansado sobre los pilares primordiales del mercado nacional y el británico. Juntos han concentrado la mayor parte de viajeros y pernoctaciones.

Diversificación que suma

Pero esa dependencia empieza a cambiar sus señales. Según los datos de Visit Benidorm, el peso de los mercados “no principales” -es decir, más allá de España y Reino Unido- ha crecido de forma sostenida en los últimos años.

En viajeros, la diversificación es progresiva. Pero donde más se aprecia el cambio es en las pernoctaciones, ya que estos mercados, principalmente del Este de Europa, han pasado de representar el 12,8% en 2017 a superar el 18% en 2025.

“Estamos trabajando precisamente en eso, en no depender tanto de los dos grandes mercados”, explica la gerente de la fundación turística, Leire Bilbao. Un objetivo estratégico que responde tanto a razones económicas como a estabilidad del destino.

Dentro de este nuevo escenario, destacan especialmente los países del Este europeo, Rumanía, Polonia o incluso mercados más pequeños como Noruega o Suecia registran crecimientos muy relevantes.

El caso rumano es uno de los más llamativos, con un aumento superior al 30% en número de viajeros en el último año, el séptimo turista en cifras absolutas. También Polonia crece con fuerza, impulsada por el incremento de conexiones aéreas y el interés creciente por destinos de sol y playa. Los polacos han crecido en 39,5% entre 2024 y 2025 lo que supone más de 20.000 turistas de esta nacionalidad, que pasa a ser la décima en presencia.

Irlanda e Italia completan el grupo de mercados en expansión, con subidas destacadas tanto en viajeros como en pernoctaciones.

Tal como señalan las fuentes turísticas no se trata solo de cifras absolutas, sino de tendencia. Algunos de estos países parten de volúmenes más bajos, pero su ritmo de crecimiento los convierte en piezas clave del futuro turístico de la ciudad.

Estrategia: captar nuevos mercados

El cambio no parece casual y responde en gran parte a una estrategia activa de promoción internacional. Desde Visit Benidorm se intensifican las acciones en mercados emergentes acudiendo a ferias especializadas, roadshows con agencias de viajes o campañas dirigidas a nichos concretos.

Un ejemplo reciente es la presencia en Polonia, con participación en eventos sectoriales y encuentros con operadores turísticos para posicionar el destino.“El sol y playa sigue siendo el principal atractivo, pero cada mercado tiene sus particularidades”, explica Bilbao.

El incremento de vuelos y la mejora de conexiones aéreas también juegan un papel clave con mayor número de asientos disponibles lo que significa de hecho más oportunidades para captar turistas, según se desprende de los informes y estudios de la fundación.

Mientras unos mercados crecen, otros retroceden. Así, el turismo nacional muestra signos de debilidad, con una caída cercana al 5% en 2025. Desde Visit Benidorm lo achacan a varios factores como son el encarecimiento de las vacaciones, la inflación y un cambio en los hábitos de reserva que están modificando el comportamiento del turista español.

Se trata de que a diferencia del visitante internacional, que planifica con mayor antelación, el turista nacional tiende a decidir a última hora y en un contexto de precios al alza, esto limita sus opciones.

“Si quieres un destino concreto y esperas, los precios se complican”, apuntan desde el sector. Esto provoca que parte de la demanda se desplace a otros destinos o reduzca su estancia.

Disminuyen los turistas españoles y los británicos siguen con su alta fidelidad.

Disminuyen los turistas españoles y los británicos siguen con su alta fidelidad. / David Revenga

Reino Unido resiste

Pese a la diversificación, el mercado británico sigue siendo fundamental. De hecho, en 2025 experimenta un crecimiento cercano al 12%, recuperando parte del terreno perdido en años anteriores.

El repunte tiene un efecto directo en el resultado global, ya que al aumentar el peso británico, el porcentaje relativo de otros mercados puede variar, incluso aunque estos también crezcan. En definitiva, la diversificación permite reducir riesgos, pues mientras un mercado cae -como ocurre con el nacional- otros pueden compensar esa pérdida.

“Son vasos comunicantes”, explican desde Visit Benidorm. El comportamiento de unos mercados influye directamente en el conjunto.

Un cambio que acaba de empezar

El auge de los mercados del Este y la progresiva internacionalización del destino marcan una nueva etapa para Benidorm. Sin embargo, según prevén desde la fundación es un proceso en fase de construcción que aún sitúa a la ciudad con una dependencia de Reino Unido elevada y un mercado nacional clav, pero con novedades de otros mercados que ya no son los tradicionales.

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