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NATURALEZA

Una serpiente devora una gran rana en Relleu: una escena salvaje en el antiguo embalse que impacta

El episodio, captado en la zona del viejo pantano, muestra la capacidad de estos reptiles para engullir presas de gran tamaño

Una serpiente engullendo una rana en Relleu.

Una serpiente engullendo una rana en Relleu. / INFORMACIÓN

J. A. Giménez

J. A. Giménez

La escena es tan cruda como fascinante: una serpiente, estirada sobre el barro seco de una charca, se abre paso lentamente mientras engulle una rana de tamaño considerable. Ocurre en el lecho del antiguo embalse de Relleu, un espacio hoy transformado en paraje natural, justo bajo la conocida pasarela de madera de acceso al barranco del Infierno.

El acceso a la pasarela de Relleu.

El acceso a la pasarela de Relleu. / Jacinta Tomás

Un momento que, lejos de ser excepcional, revela uno de los comportamientos más sorprendentes —y menos conocidos— de estos reptiles.

Un depredador silencioso en plena acción

Todo apunta a que podría tratarse de una culebra común de la zona, como la culebra de escalera o incluso la culebra bastarda, dos especies habituales en Alicante.

Otro momento del "banquete" del reptil.

Otro momento del "banquete" del reptil. / INFORMACIÓN

Estas serpientes no son venenosas para el ser humano, pero sí eficaces depredadoras. Su dieta incluye roedores, lagartos… y también anfibios como ranas, especialmente en zonas húmedas o charcas temporales como esta.

Cómo es posible que se coma algo tan grande

Lo que más sorprende de la escena no es solo la caza, sino el tamaño de la presa. La rana parece más grande que la propia la cabeza del reptil. Sin embargo, las serpientes tienen una ventaja evolutiva clave: pueden desencajar su mandíbula.

La serpiente desencaja su mandíbula para poder "tragarse" a su presa

La serpiente desencaja su mandíbula para poder "tragarse" a su presa / INFORMACIÓN

Esto les permite tragarse presas mucho mayores que su propio diámetro. No mastican. Simplemente avanzan lentamente, “caminando” con la boca sobre el cuerpo de la víctima hasta ingerirla por completo.

Es un proceso largo, a veces de varios minutos, en el que el animal queda especialmente vulnerable. Pero si lo consigue, puede pasar días —incluso semanas— sin volver a alimentarse.

Relleu: naturaleza salvaje bajo la pasarela

El lugar tampoco es casual. Relleu, en el interior de la provincia de Alicante, está rodeado de un paisaje abrupto y montañoso, donde barrancos, antiguos cauces y zonas húmedas crean pequeños ecosistemas perfectos para este tipo de "encuentros".

El antiguo embalse, cerrado a mediados del siglo XX y sustituido por el del Amadorio, más abajo junto a La Vila Joiosa, ha dejado tras de sí un entorno donde la vida salvaje se abre paso con fuerza. Charcas como esta se convierten en puntos clave para anfibios… y, por tanto, en territorio de caza para reptiles.

Una escena dura… pero natural

Puede resultar impactante, incluso desagradable. Pero escenas como esta forman parte del equilibrio natural. La serpiente no “ataca”: simplemente sobrevive.

Una escena de naturaleza tan cruda como fascinante.

Una escena de naturaleza tan cruda como fascinante. / INFORMACIÓN

En ese barro agrietado, entre cañas y restos de agua, se resume una de las leyes más antiguas de la naturaleza: la de la cadena alimentaria.

Y, de paso, recuerda algo fácil de olvidar: incluso a pocos metros de una pasarela turística, la vida salvaje sigue su curso, ajena a todo.

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