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Benidorm reclama una segunda desalinizadora para garantizar el abastecimiento futuro de agua

El Consorcio avanza en la planta prevista para 2028 y logra el respaldo del Gobierno para incluir otra desalinizadora en el Plan Hidrológico

Última reunión del Consorcio de Aguas de la Marina Baixa.

Última reunión del Consorcio de Aguas de la Marina Baixa. / INFORMACIÓN

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Benidorm y la comarca de la Marina Baixa siguen adelante para reforzar su seguridad hídrica con la futura construcción de nuevas infraestructuras estratégicas. El Consorcio de Aguas de la Marina Baixa, presidido por el alcalde de Benidorm, Toni Pérez, ha confirmado este viernes avances importantes tanto en la tramitación de la desalinizadora prevista para 2028 como en la petición de una segunda planta que permitirá garantizar el abastecimiento de agua a medio y largo plazo.

Uno de los acuerdos más relevantes adoptados durante la sesión ha sido la cesión al Consorcio del emisario submarino y de la estación de bombeo de agua marina ubicados en el Paseo de Tamarindos. Estas instalaciones pertenecían a la Sociedad de Proyectos para la Transformación Digital (SPTD) y estaban destinadas inicialmente a una desalinizadora proyectada en el entorno del PEDUI de Terra Mítica, una actuación que finalmente nunca llegó a ejecutarse.

Reutilización

Gracias al acuerdo alcanzado entre ambas partes, el Consorcio podrá asumir estas infraestructuras abonando únicamente 48.888 euros correspondientes al IVA. El objetivo es reutilizar tanto las conducciones como la estación de bombeo para integrarlas en la futura planta desalinizadora cuya tramitación administrativa continúa avanzando.

Esta instalación, cuyo proyecto ya se encuentra en fase de redacción tras la adjudicación anunciada en la última reunión del Consorcio celebrada el pasado mes de marzo, contará con una inversión aproximada de 25 millones de euros. La financiación será asumida de forma conjunta por la Generalitat Valenciana, la Diputación Provincial y el propio Consorcio de Aguas.

La previsión actual contempla que la planta pueda entrar en funcionamiento en 2028 y aportar alrededor de seis hectómetros cúbicos de agua destinados al abastecimiento de la comarca, especialmente en periodos de alta demanda o de escasez hídrica.

Sin embargo, la estrategia del Consorcio no se limita a esta primera infraestructura. Durante la Junta General también se informó del acuerdo alcanzado con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para incluir una segunda desalinizadora en el futuro Plan Hidrológico de la demarcación del Júcar correspondiente al periodo 2028-2033.

Segunda desalinizadora

El director técnico del Consorcio, Jaime Berenguer, ha explicado que se han mantenido varias reuniones con responsables ministeriales con el objetivo de asegurar que esta nueva infraestructura figure dentro de la planificación estatal y pueda convertirse en una realidad en el horizonte de 2034.

Según Berenguer, la propuesta recibió una respuesta favorable por parte de la Dirección General correspondiente, ya que permitiría cubrir futuros desarrollos urbanísticos y garantizar el suministro de agua ante el crecimiento poblacional previsto en la Marina Baixa.

La segunda desalinizadora tendría una capacidad total estimada de 18 hectómetros cúbicos, aunque en una primera fase comenzaría funcionando con una producción de seis hectómetros.

Además de estas actuaciones, el Consorcio volvió a reclamar un mayor volumen de inversiones hidráulicas para la comarca y un trato similar al que reciben otras zonas incluidas dentro de la cuenca del Júcar. Entre las infraestructuras consideradas prioritarias figuran mejoras como la conducción Rabasa-Fenollar o la renovación de las conducciones del Taibilla, fundamentales para asegurar los aportes externos de agua a la Marina Baixa.

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