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PLAYAS

La playa de Alicante donde ver peces nada más entrar al agua: está en Altea y tiene una pequeña isla

Este rincón combina bolos, roca y arena en un entorno de aguas cristalinas ideal para snorkel, kayak y baños tranquilos

La playa de Alicante donde ver peces nada más entrar al agua: está en Altea y mira a una pequeña isla

La mejor opción para hacer snorkel: la cala "escondida" bajo el Peñón de Ifach / Eva Abril

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ALTEA

Hay playas que se disfrutan desde la toalla y otras que empiezan de verdad cuando uno se pone las gafas de snorkel. En la provincia de Alicante, el Mediterráneo ofrece rincones muy distintos: grandes arenales urbanos, calas entre acantilados, playas de cantos rodados y fondos rocosos donde el agua adquiere una transparencia especial. Para quienes buscan ver peces, explorar rocas submarinas y bañarse en un entorno menos convencional, no siempre la mejor opción es la playa de arena más cómoda, sino aquella donde el fondo marino tiene más vida.

Ese tipo de playas suelen exigir pequeños cambios de costumbre: llevar escarpines, entrar al agua con calma y aceptar que la comodidad de la arena fina se cambia por un paisaje más natural. A cambio, ofrecen aguas más claras, rocas, pequeñas praderas submarinas, rincones para nadar y una sensación de baño más tranquila. En la Costa Blanca, una de las playas que encaja mejor con esa idea está en Altea y se llama Playa de l’Olla.

Playa de l’Olla

La Playa de l’Olla se encuentra en el litoral de Altea muy cerca del núcleo urbano pero con un ambiente más sereno que otras zonas de costa más masificadas. Esta playa mide alrededor de un kilómetro y medio y combina bolos, roca y arena, una mezcla que marca su carácter y la hace especialmente atractiva para quienes buscan desconectar, leer o disfrutar con niños en un entorno abierto al Mediterráneo. Frente a su costa emergen dos formaciones muy reconocibles: L’Illeta, a la que se puede acceder a nado, y L’Illot.

Precisamente esa presencia de islotes, rocas y aguas limpias es lo que convierte a l’Olla en una de las playas más interesantes de Altea para ver peces. No es una playa de fondo uniforme, sino un espacio donde el paisaje submarino cambia a pocos metros de la orilla. Entre los bolos, las zonas rocosas y las aguas transparentes es habitual encontrar pequeños bancos de peces y observar la vida marina sin necesidad de alejarse demasiado. Algunas guías especializadas la describen como una playa de canto rodado y aguas cristalinas, de gran visibilidad, ideal para practicar snorkel.

Snorkel

La playa también permite disfrutar de deportes y actividades muy vinculadas al mar. Además del snorkel, en este entorno se practican kayak, buceo, vela, windsurf o kitesurf cuando las condiciones son adecuadas. Su oleaje suele ser moderado y sus aguas relativamente tranquilas, aunque siempre conviene atender al estado del mar antes de entrar, especialmente si se quiere nadar hacia L’Illeta. La zona tiene también un atractivo paisajístico evidente: desde la orilla se divisan el Peñón de Ifach, el Toix de Calpe y la silueta de los islotes, una imagen muy característica del litoral alteano.

Servicios

En cuanto a servicios, la Playa de l’Olla ofrece una experiencia bastante completa sin perder su carácter. Hay limpieza, asistencia, seguridad y servicios de salvamento en temporada, además de zonas de aparcamiento, baños y establecimientos cercanos donde comer o tomar algo. La zona de chiringuitos y restaurantes es uno de sus grandes atractivos en verano, especialmente al caer la tarde, cuando el baño puede terminar con una cena frente al mar o música en directo. Para personas con movilidad reducida, la playa cuenta con plazas de aparcamiento reservadas para PMR y señalización informativa para facilitar la orientación.

La Playa de l’Olla no es la típica playa de arena fina donde uno entra corriendo al agua sin mirar al suelo. Su encanto está en otra parte: en sus bolos, sus rocas, sus islotes, sus aguas claras y esa vida marina que se deja ver muy cerca de la orilla. Por eso es una de las mejores opciones de Alicante para quienes quieren ponerse unas gafas de snorkel y descubrir peces sin necesidad de hacer una gran excursión. Basta con llevar escarpines, protección solar, agua, respeto por el entorno y ganas de mirar debajo de la superficie. En Altea, a veces el mejor paisaje no está solo frente al mar, sino justo dentro de él.

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