Todos debemos ser deudores de nuestro patrimonio geográfico y cultural. En estos tiempos de paroxismo global, ser ajenos a lo próximo nos empobrece. Vivir de espaldas a nuestra tierra, su gente y su acervo nos aleja de nuestra identidad. Sergio Vidal y su proyecto personal Masos de Guadalest, en la montaña de la comarca de La Marina, no se pueden entender sin el vínculo con el entorno de cercanía; un vínculo alejado de localismo pacato y que, más bien, significa un punto de apoyo imprescindible para abrirse al mundo.
Hablar con Sergio Vidal es percibir la pasión por lo que hace. Empresario polifacético, Vidal cuenta la historia de su familia, sin la que es imposible entender Masos. Su abuelo, José Balaguer, a principios del pasado siglo XX, tuvo el acierto de hacer de su casa familiar un centro de reunión de intelectuales alicantinos. Allí compartían tertulias y la maravillosa naturaleza del Valle de Guadalest Germán Bernácer (economista), Emilio Varela (pintor) y Óscar Esplá (compositor), entre otros. El abuelo Vidal encarnaba la esencia de la payesía, pero sentía una curiosidad enorme por aquellos personajes que tanto le enriquecían. Su casa y las visitas de los ilustres sirvieron para visibilizar aquel idílico paraje. Hoy, Sergio Vidal, recoge el legado de su abuelo y pretende dar a conocer su casa y sus tierras.
Masos de Guadalest, llamado así por ser conjunto de distintas masías cercanas, tiene como epicentro el Mas de Ondara, preciosa finca de 350 hectáreas cuya edificación ya estaba registrada en el Llibre de Repartiment de Jaume I en 1237. Mas de Ondara acoge la médula del proyecto: la bodega de Masos de Guadalest. La masía destaca en el intrincado terreno que la rodea y desde ella atisbamos las alturas de la sierra de Aitana, contemplamos el precioso enclave del Castell de Guadalest, y oteamos el cercano Mediterráneo.
El viñedo que ancestralmente ocupó el valle de Guadalest sucumbió, como tantos otros en Europa, por la llegada de la filoxera a principios del siglo XX. Este acontecimiento fue devastador para la zona porque no sólo exterminó más del 60% de las viñas sino que atacó el tejido social productivo de la zona, impulsando a la emigración a muchos de los pobladores del valle.
Sergio Vidal, comprometido con la tierra que le vio crecer y tras casi un siglo, vuelve a plantar viñas en su propiedad. Aprovechando las curvas de nivel y los bancales aterrazados tradicionales recupera el cultivo de variedades autóctonas, como la monastrell o la garnacha tintorera (Alicante bouchet), y fija también otras foráneas (syrah, petit verdot cabernet sauvignon y chardonnay). Y ello para elaborar vino, tal como se hizo durante siglos en el valle.
La elaboración de los vinos de Masos es responsabilidad de Antoine Medéville, enólogo de la bodega y prestigioso técnico bordelés. Medéville entendió perfectamente la filosofía que impulsa a Sergio Vidal en su proyecto: recuperación del paisaje, sostenibilidad, búsqueda de identidad sin maximalismos y producción limitada pero de alta calidad. Así nacen los vinos de Masos; vinos apegados al lugar donde nacen pero abiertos al mundo.
El portafolio de la bodega se inicia con Penya del Castellet, un rosado fresco, floral y especiado. Su único vino blanco, Mas de la Mona, se elabora con la variedad chardonnay, perfectamente adaptada a las condiciones de altura del valle. Este blanco, que fermenta en barrica de roble francés y que descansa en ellas durante diez meses, ofrece notas frutales, leves tostados y textura final. Albor, tinto con presencia mayoritaria de nuestra variedad monastrell, presenta la tipicidad de los vinos mediterráneos pero alejado de cualquier rusticidad. Un tinto con expresión frutal y dejes minerales. Y por último, el buque insignia de la casa: Vidal Balaguer, un tinto concentrado pero alejado de cualquier atisbo de sobremaduración, de decidida expresión frutal, complejidad y con una tenue tensión mineral que le da carácter. Escuchar, mientras compartimos su cata, la pasión con la que describe los vinos de Masos a su director comercial, Javier Velasco, muestra la fe en el proyecto de todos los que forman parte de él.
En Mas de Ondara, lugar en el que reside la bodega, se ha habilitado un acogedor comedor. Se trata de un pequeño restaurante que busca armonizar los vinos de la casa con platos que potencien sus cualidades. Si se me permite, se compone un maridaje inverso, en el que los platos están al servicio de la expresión de los vinos, impulsándolos. Una estupenda experiencia.
El proyecto de Sergio Vidal es ambicioso y contempla la inauguración próxima de un hotel de cinco estrellas aledaño a Mas de la Mona, otra de las masías de Masos. Vidal pretende que el establecimiento esté perfectamente integrado en el territorio, haciendo que tradición y contemporaneidad converjan. La oferta gastronómica del hotel estará protagonizada por el restaurante Ca Marieta, en honor a la madre de Sergio Vidal. La propuesta culinaria buscará recuperar parte del recetario tradicional del valle con una mirada creativa.
Masos es, en definitiva, uno de esos proyectos vitales que cautivan por su autenticidad. Sergio Vidal, alma del proyecto y que profesa una intensa devoción por su terruño y por la herencia familiar, quiere dar a conocer el paisaje del valle de Guadalest con una visión ambiciosa. Es su manera de transmitir la importancia de salvaguardar el territorio de nuestras comarcas a través de la excelencia.