HBO está dispuesta a marcharse por todo lo alto y revindicando cómo supo elevar el listón en la calidad de las series de televisión desde que empezó sus emisiones allá por el año 1972. El servicio por cable de la llamada Home Box Office (taquilla en casa) fue creciendo hasta convertirse en el gigante que es hoy en día. En estos convulsos tiempos del streaming, con fusiones entre plataformas y repentinas desapariciones de títulos dentro de sus catálogos, ha dejado de llamarse HBO en muchos países para ser conocida simplemente como Max. Aquí en España, está previsto que el cambio de nombre se produzca a lo largo del año que viene. No sé a quién se le habrá ocurrido esta idea, pero yo no termino de ver claro eso de tirar tu marca a la basura para pasar a ser otra cosa. El nombre de HBO quedaría algo así como el sello de calidad de una serie de títulos de este conglomerado resultante de la fusión de HBO Max y Discovery. Para mi, es como si la Coca Cola dejara de llamarse así para pasar a ser otra cosa, aunque la botella siguiera teniendo el mismo refresco. Ya veremos cómo se las apañan para que esto no sea así. A estas alturas todavía es pronto para saber cuánto va a afectar este bautizo en los contenidos, pero los Emmy de este año pueden ser bastante decisivos en lo que ocurra a partir de la próxima temporada. Solo tres de sus series acumulan un total de 74 nominaciones: Succession, The last of us, The White Lotus. Y todo apunta a que las intrigas por la herencia del imperio empresarial de los Roy van a arrasar la noche de los Emmy. ¿Alguien tiene alguna duda de ello?
Veintisiete nominaciones tiene la temporada final de Succession, dos más de las que tuvo la entrega anterior. Podemos decir que ha batido su propio récord. Como los Logan se pelean por la herencia familiar, parece que los actores también van a tener que enfrentarse entre ellos por hacerse con la estatuilla. Brian Cox, Jeremy Strong y Kieran Culkin optan a ser mejores actores principales; mientras que Sarah Snook ha sido nominada a mejor actriz; y aún tenemos a unos cuantos miembros del reparto más entre la categoría de secundarios. Si finalmente no logra todos los premios a los que opta está claro que uno de los motivos es porque va a tener que competir consigo misma. Un duro rival. Del mismo modo que su triunfo en la gala, también se da por hecho que la serie creada por Jesse Armstrong tendrá un spin off en el que veremos de nuevo a algunos de sus personajes. El éxito de Succession parece que va a poner fin al reinado de The Crown, en los Emmy que era una de las favoritas en esta gala. Aunque bien es cierto, que su última temporada de la premiadísima serie de Netflix no había terminado de convencer.
Hay otros dos títulos de HBO que rivalizan con Succession hacerse con el premio a la mejor serie dramática, The last of Us y The White Lotus. Aparece entre las nominaciones La casa del dragón, pero parece haber sido totalmente ninguneada en las aspiraciones a los premios. The last of us fue el plato fuerte con el que la plataforma entró arrasando este año y ha sido otro de esos títulos que mayores momentos dulces le ha brindado. Puede que The Walking dead esté agotada pero los zombies pueden seguir dando juego. Tanto Pedro Pascal como Bella Ramsey, sus dos actores principales también aspiran a ser premiados en sus respectivas categorías. Y en cuanto a The White lotus, ya arrasó en la anterior edición de los Emmy, aunque por aquel entonces optaba como miniserie, premio que obtuvo sin ningún problema a pesar de que era ya patente que íbamos a tener una segunda entrega. Ahora, con la tercera temporada en marcha, compite como una serie dramática más. Curioso que los galardones tanto para ésta como para Succession vengan en la categoría de drama y no en comedia, porque ambas son una sátira del modo de vida de las clases más pudientes.
Todo parece encaminado a que la noche de los Emmy, si la huelga de Hollywood lo permite, va a ser la noche de HBO. Es una lástima que la temporada final de Better call Saul va a quedar un tanto eclipsada con la noche de Succession y que Bob Odenkirk podría quedarse sin su estatuilla en lo que ha sido la despedida de un personaje que ha hecho historia en estos diez años de la historia de la televisión. No creo que Andor gane tampoco el premio a la mejor serie dramática, aunque su nominación ha sido como una palmadita en la espalda a los chicos de Disney para decirles que con títulos como ése Star Wars va por el buen camino.
En otras categorías como las de comedia o miniseries en mis quinielas parece que el palmarés se va ir para la competencia. La favorita en comedia en Ted Lasso, pero a mi me gustaría más que se lo llevara Miss Maisel, que ha sabido despedirse como la gran serie que era. Me sorprende ver entre las nominadas a comedia The Bear porque la veo más dramática, pero en fin... son las cosas del dramedia. MIentras que en el apartado de miniseries sería raro que Dahmer no diera la campanada. Ha sido el título más rentable del carísimo fichaje de Ryan Murphy por Netflix, que ahora toca a su fin y que todo apunta a que no será renovado. También me ha llamado la atención la nominación de Tim Burton como Mejor Director para los episodios que ha dirigido de Miércoles.
Todo apunta a que la noche de los Emmy , prevista el 19 de septiembre, podría ser la gran noche de HBO. Una velada en la que acaparará premios y con los que la marca podría despedirse de todos nosotros. Lo importante es que solo cambie el recipiente y se mantenga la esencia del contenido y se permita seguir llevando a sus series un sello de calidad garantizada.