El calor ha llegado para quedarse y según las previsiones de la Agencia Española de Meteorología las altas temperaturas van a provocar que este sea un verano muy caluroso.

La provincia de Alicante está registrando a principios de julio temperaturas por encima de los 39 grados y comunidades autónomas como la de Madrid, Castilla-La Mancha o el sur de Aragón y de Castilla León, podrían registrar hasta 1 ó 2 grados más que la media durante los meses de junio, julio y agosto.

No hay que olvidar que las altas temperaturas tienen una incidencia directa en la salud de muchas personas, en especial, los más mayores, los niños, las personas que trabajan al aire libre y aquellos que sufren enfermedades crónicas. Los golpes de calor y el agotamiento propio de las altas temperaturas, puede agravar algunas patologías previas, como enfermedades cardiovasculares, respiratorias y mentales.

Así que, como la prevención es esencial, el Ministerio de Sanidad ha elaborado una serie de recomendaciones sanitarias, para que las altas temperaturas que previsiblemente vamos a sufrir este verano:

También deben ser especialmente vigiladas las personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor (como las enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales, así como el abuso de drogas o alcohol).

Síntomas de un golpe de calor

Cuando la temperatura cambia, sea hacía abajo o hacia arriba, nuestro cuerpo está obligado a adaptarse para mantener la temperatura corporal normal. En el caso del calor, la adaptación implica que se sude más, que se dilaten nuestras venas…

Pero hay momento en los que este esfuerzo es mayor. Durante una primera ola de calor del verano cuando el cuerpo todavía no está acostumbrado a las altas temperaturas. Cuando el calor continúa durante varios días o si los días y las noches son calientes y cuando hay mucha humedad y no hay viento.

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Pero cuando a pesar del esfuerzo el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura del organismo, se produce un golpe de calor cuyos síntomas son:

Cualquiera de estos síntomas nos alertará de que el paciente, o nosotros mismos, estamos teniendo un golpe de calor. Y ahora, ¿Qué hacemos? Desde el SAMUR nos facilitan algunos recursos: