Charlotte Flair, estrella de la lucha libre femenina e hija del legendario Ric Flair, ha revelado que sufrió una intoxicación por silicona tras rompérsele uno de sus implantes de pecho.

En unas declaraciones realizadas a TMZ Sports, la luchadora explica que tras vencer en el WrestleMania en Carolina del Norte en 2018 comenzó a sentirse mal.

Una visita al médico le indicó que la causa más probable de su malestar era una intoxicación por silicona, ya que uno de sus implantes había estado goteando durante bastante tiempo. "Fue uno de los peores casos que el médico había visto", relató Flair, de 34 años y doce veces campeona femenina en la WWE.

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La mujer se sometió a la solución médica que le posibilitaba regresar al ring lo más pronto posible, pero ese "parche" no ha funcionado, ya que en los últimos meses ha vuelto a tener molestias.

"He decidido someterme a una cirugía estética para solucionar un problema de una cirugía previa", ha detallado la también actriz, que tendrá que estar un tiempo retirada de la WWE.