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El Consell y las residencias de ancianos apuestan por relajar las restricciones tras la vacuna

Aerte pide una «mejora en la calidad de vida de los ancianos» tras la caída de casos - Los centros que han recibido las dos dosis respiran aliviados - La pandemia deja en los geriátricos de la provincia 617 fallecidos y 3.385 contagios

Varias ancianas participan en un taller de dibujo.

Varias ancianas participan en un taller de dibujo. RAFA ARJONES

Se han contagiado, algunos han fallecido, han vivido cuarentenas encerrados en sus habitaciones y no han podido disfrutar de la compañía de sus familias… Pero la vacuna frente al coronavirus está llevando la esperanza a las residencias geriátricas de la provincia de Alicante. Casi dos meses y medio después de que llegaran las primeras dosis, los casos y el número de fallecidos se han reducido drásticamente y el martes fue el primer día en cinco meses en el que no hubo ningún contagio en estos centros.

Las actividades grupales han vuelto esta semana a la residencia Vistasol 5. | RAFA ARJONES

Ante este panorama, la Conselleria de Igualdad y la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes (Aerte) están en conversaciones para revisar los protocolos que desde el mes de julio regulan las visitas, salidas y actividades en estos centros e introducir cambios en función de la vacunación. Fuentes de ambas partes ponen como ejemplo las visitas, que podrían flexibilizarse en el caso de que los familiares estuvieran vacunados. No obstante, desde la Conselleria de Igualdad recuerdan que la vacunación no exime de contagiar, por lo que no hay que bajar la guardia mientras haya pandemia y sobre el alivio de las restricciones seguirá, como hasta ahora, pesando mucho la situación epidemiológica en la que se encuentre el entorno del centro. Por parte de la patronal, se muestran optimistas después de que el covid haya golpeado de forma tan dura sus centros. «La situación se estabiliza, lo que abre un camino de esperanza que debe ir acompañado de una mejora en la calidad de vida de los ancianos, que han sufrido mucho. Hay que ver de qué forma se puede cambiar la normativa vigente», sostiene José María Toro, presidente de Aerte.

"La situación se ha estabilizado y se abre un camino para la esperanza"

JOSÉ MARÍA TORO - PRESIDENTE DE AERTE

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Mientras, en las residencias que ya han recibido las dos dosis esperan, como agua de mayo, un alivio en las restricciones. «Tengo ganas de vivir como lo hacía antes de la pandemia, quiero volver a ver a los nietos corriendo por la residencia, que vengan los coros de los colegios a cantarnos...A mis 89 años nunca pensé que viviría algo así», cuenta Teresa Giner, residente en el centro Vistasol 5, de la ciudad de Alicante, tras haber recibido ya las dos dosis de la vacuna. Esta residencia sufrió un importante brote de covid el pasado mes de enero, justo cuando acababan de recibir la primera dosis de la vacuna. Un brote que dejó varios fallecidos y decenas de contagiados entre los ancianos y los trabajadores. Precisamente esta semana, la residencia ha recibido la autorización de Sanidad para poder retomar las visitas de las familias, los talleres y las sesiones de podología y peluquería. Incluso Urko, el perro terapeuta, vuelve a recorrer los pasillos de la residencia para alegría de los ancianos, que le llaman y le hacen carantoñas.

"Veo más cerca el día en el que podré volver a abrazar a mi madre"

LUISA LORENTE - FAMILIAR DE UNA ANCIANA VACUNADA

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«Llevábamos desde marzo libres de brotes y lo de enero fue un palo. Lo pasamos todos fatal porque cuando se muere un residente es como si se marchara alguien de nuestra familia», lamenta María José Molina, directora de Recursos Humanos en Vistasol. Entre los familiares que esta semana han podido volver al centro, también hay esperanza. «Mi madre ya ha recibido las dos dosis de la vacuna, así que veo más cerca el día en que pueda abrazarla», señala Luisa Lorente, mientras habla con su madre en las salas de visita que se han improvisado en el garaje de la residencia para evitar que nadie ajeno al centro acceda a las instalaciones. «Aunque ya estamos todos vacunados, hasta que no se nos indique lo contrario seguimos con las mismas restricciones, sobre todo en visitas, entradas y salidas. El brote que hemos pasado ha sido muy duro, pero el hecho de tenerlos a todos ya protegidos supone un importante alivio», destaca José Llorca, director del centro.

Aunque el impacto de la pandemia en los ancianos que viven en geriátricos depende de las características de cada persona o de la intensidad con la que el centro haya sufrido el azote del covid, para el gerontólogo José Antonio Rabadán, las consecuencias más graves son las emocionales causadas por el aislamiento social. «Aunque en su infancia y juventud pudieron sufrir más o menos carencias, esta generación de ancianos jamás se habían enfrentado a una situación tan trágica cómo la que han tenido que vivir durante un año completo». La aparición de estados ansiosos y depresivos «ha sido frecuente y desde los centros se están vigilando especialmente para detectarlos y tratarlos».

"Tengo ganas de vivir como lo hacía antes de la pandemia"

TERESA GINER - RESIDENTE EN UN GERIÁTRICO

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La pandemia de coronavirus ha dejado en las residencias de la provincia de Alicante 617 fallecidos y 3.385 contagiados. En toda la provincia hay 9.108 plazas residenciales, la inmensa mayoría en centros privados. La valenciana es, con todo, una de las autonomías con menor porcentaje de defunciones y contagios en residencias respecto al conjunto nacional, según han destacado desde la Conselleria de Sanidad. Así, las residencias de mayores de la Comunidad han registrado desde el inicio de la pandemia el 29% del total de defunciones notificadas, de acuerdo con el último informe del Ministerio de Sanidad. Este porcentaje está muy alejado de los registrados en comunidades como Cataluña (82%) o Madrid (36%).

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