El temor a un desastre ambiental obliga a la extracción de peces en varios embalses

Medio Ambiente autoriza los despesques selectivos para salvar las especies autóctonas y acabar con las invasoras en Bellús, Beniarrés, Ulldecona y María Cristina

Muestreos en el embalse de Beniarrés.

Muestreos en el embalse de Beniarrés. / CHJ

Minerva Mínguez

Minerva Mínguez

La caída de las reservas en los embalses valencianos, encadenada durante siete semanas consecutivas, ha obligado a extremar la vigilancia sobre la calidad de las aguas por los daños a la fauna. El temor a episodios de anoxia y a la mortandad de peces ha llevado a la Confederación Hidrográfica del Júcar a pedir a la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio el permiso para poder llevar a cabo una retirada selectiva de las especies autóctonas. Ayer mismo la Dirección General de Medio Natural autorizó la actuación. Se busca evitar así la contaminación del agua por putrefacción de la materia orgánica. Son algunas de las consecuencias de la sequía que afecta a muchos puntos del territorio.

Muestreos semanales

El organismo de cuenca realiza muestreos semanales en presas como Bellús, Beniarrés, María Cristina y Ulldecona, los más afectados por la ausencia de precipitaciones. Los controles miden los niveles de oxígeno, pero también parámetros como la temperatura, la clorofila y el pH. Las lluvias de la semana pasada, especialmente las del miércoles día 12, supusieron una tregua pero la situación continúa siendo «preocupante» como subrayan desde la CHJ. Los trabajos permiten evaluar la actividad biológica del embalse y saber cómo afecta la disminución del volumen de agua almacenado sobre los peces, explican desde el Área de Calidad de las Aguas.

Embalse y acotado de pesca en Bellús.

Embalse y acotado de pesca en Bellús. / PERALES IBORRA

Nitratos, amonio y clorofila

El seguimiento también se extiende a otros valores químicos, como los nitratos y el amonio. «Contamos con varios embalses que han perdido mucha agua durante los últimos meses, pero que continúan con los mismos organismos vivos y sustancias que antes. El objetivo es evitar que se produzca una explosión biológica, que vendría acompañada de una mortandad piscícola y de una muy probable contaminación por putrefacción que comprometería su uso», remarcan en la CHJ.

Solo el 5 % de las 90 toneladas de fauna piscícola en Beniarrés es de especies autóctonas

Embalse y acotado de pesca en Bellús /

Embalse y acotado de pesca en Bellús. / PERALES IBORRA

Sacrificios selectivos

La retirada controlada por parte de una empresa externa permitiría salvaguardar a los especímenes de fauna autóctona, que se retornan a las presas, y sacrificar por contra a los ejemplares de alóctonas como puedan ser la perca americana (Mycropterus salmoides) la gambusia (Gambusia Holbrooki), la trucha arcoiris (Oncorhynchus), la perca sol (Lepomis gibbosus), el lucio (Esox lucius), el alburno (Alburnus alburnus) o el siluro (Silurus glanis). La proliferación de exóticas invasoras como el mejillón cebra (Dreissena polymorpha) suponen una de las grandes amenazas en las cuencas valencianas.

Control de exóticas

Solo en el embalse de Beniarrés se han calculado unas 90 toneladas de fauna piscícola y hasta 25 toneladas en Ulldecona. De esa cifra solo un 5 % se estima eue son especies autóctonas. El resto se trata de alóctonas, sin valor ambiental en lo que afecta a las aguas continentales sino todo lo contrario.El Gobierno y la Generalitat destinan amplias partidas para el control de las peligrosas invasoras.

Muestreos en el embalse de Beniarrés.

Muestreos en el embalse de Beniarrés. / CHJ

Colectivos ambientalistas: "Que actúen con eficacia para impedir el desastre»

De ser necesaria la extracción de la fauna psicícola las taréas se desarrollarían con técnicas de ecosondeo con sonda multihaz, según avanzan desde la CHJ. Una tecnología que ha permitido conocer la tipología y cantidad de especies piscícolas presentes en cada presa. «Con los resultados obtenidos en este estudio hemos podido establecer unos umbrales mínimos que se pueden alcanzar en los embalses sin que se produzcan afecciones negativas sobre la fauna piscícola», remnarcan.

«Beniarrés, Bellús, María Cristina y Ulldecona son los más vulnerables actualmente y por eso hemos intensificado los controles», señalan desde el Área de Calidad de las Aguas. Ulldecona y Beniarrés son prioritarios mientras que Bellús está con prioridad 2 y María Cristina, con 3.

La Comisaría de Aguas se reunió ayer lunes de manera telemática con las principales organizaciones ambientalistas que operan en el territorio valenciano, AEMS-Ríos con Vida, Xúquer Viu y Fundación Limne, para explicar los trabajos puestos en marcha en los embalses y detallar cómo está previsto que se desarrollen los posibles despesques.

Desde Xúquer Viu, se apuntaba ayer a Levante-EMVen la enorme cantidad de peces en los embalses valencianos y el impacto ecológico que podría suponer una elevada mortandad para la calidad de las aguas. «Que actúen ya las Administraciones, que se pongan de acuerdo la Confederación y la Generalitat para evitar el desastre, que lo hagan con diligencia, previsión y eficacia», señalaba Paco Sanz, de Xúquer Viu. Desde AEMS-Ríos con vida, se incidía en la «preocupante situación» expuesta por la CHJ.

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