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El Consell enfría las protestas contra el cupo catalán

La portavoz Merino señala que siguen adelante con el proyecto de presupuestos pese a desconocer el objetivo de déficit que aprueba el Gobierno

Feijóo, hace un año, se manifiesta en Valencia contra la amnistía.

Feijóo, hace un año, se manifiesta en Valencia contra la amnistía. / Eduardo Ripoll

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José Luis García Nieves

José Luis García Nieves

Parece que la consigna es esperar, porque 24 horas después de que el jefe del Consell, Carlos Mazón, animara desde la puerta de la sede madrileña de Génova a salir a la calle contra el cupo catalán, su portavoz pedía calma esta mañana: “Hay que separar. La postura del Consell, la opinión del Consell ante el probable cupo catalán, es evidente. Más allá de las manifestaciones que hacemos siempre, de defensa de la igualdad, de convencimiento de que si sigue adelante vamos a salir perdiendo, creo que con esa manifestación que hacemos continuamente es suficiente, más allá de animar a las algaradas de otro tipo”, apuntaba la portavoz del Consell, Ruth Merino, en la rueda de prensa tras el pleno del Consell. “Creo que la gente, si piensa lo que supone la financiación y la consecuencia de estos privilegios, sabrá actuar en consecuencia, cada uno libremente”.

Mazón, como otros barones autonómicos del PP, se sumaba ayer en la previa de la reunión convocada por Núñez Feijóo. Todos seguían la senda abierta por el presidente gallego, Alfonso Rueda, que el domingo pedía "rebelarse en la calle". Mazón tomó la palabra: “Yo creo que son motivos más que suficientes para que la gente, desde luego, exprese en la calle su rechazo”. Los barones pusieron a Feijóo en la encrucijada de salir a la calle contra el cupo catalán: "El comité no lo ha valorado", señalaban ayer.

Una década de protestas

Quizá pesa en el PP la desconexión que tuvo en Cataluña, tras las manifestaciones y recogidas de firmas en la fase inicial del ‘procés’, en que incluso desde muchas autonomías se llamaba al boicot de productos catalanes. Ahora, en un momento de debilidad del Gobierno, con Junts evidenciando la falta de sintonía con Sánchez, quizá mejor no mover ese avispero, parecen pensar. De momento, esperar. Hace un año, el PP ya hizo política en la calle contra la ley de amnistía. Habrá que ver este otoño.

Mientras tanto, y ante la evidente debilidad parlamentaria del Gobierno, el Consell sigue adelante con sus planes de presentar el proyecto de presupuestos de la Generalitat antes del 31 de octubre. Lo hace a pesar de que el Gobierno ha vuelto a aplazar la presentación de los objetivos de déficit para evitar otra derrota por la falta de acuerdo con Junts. Eso deja parcialmente a ciegas a los gobiernos autonómicos, pero la situación no es la misma que hace un año, en cuanto a su impacto en la elaboración de los presupuestos.

Presentación de los presupuestos

“Nosotros seguimos con la responsabilidad y la hoja de ruta de presentar presupuestos antes del 31 de octubre con los datos que tenemos. Esta vez tenemos las entregas a cuenta y la liquidación y el techo de gasto que marca Europa: en eso nos vamos a basar más allá de los pasos que quieran seguir dando en ese terreno pantanoso que pisa continuamente el presidente del Gobierno”, señala la portavoz del Consell.

Merino se mostró crítica con la situación de debilidad parlamentaria del Gobierno. “El Gobierno desiste a la hora de llevar la senda de estabilidad, los objetivos de déficit y deuda al Congreso. Demuestra la extrema debilidad. Tiene un grave problema con esos socios con lo que poco más que la ley de amnistía han sido capaces de aprobar. Es un no-gobierno. Está resistiendo lo irresistible”, apunta Merino, que recordaba a la situación de meses anteriores, cuando ya perdió las votaciones para fijar los objetivos de déficit.

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