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Tres horas en un Iryo con destino València: "La maquinista nos avisó del estado de las infraestructuras"

La sucesión de incidencias y comunicaciones internas conocidas después del accidente ferroviario de Adamuz retrasa los trenes con destino a la estación Joaquín Sorolla por "seguridad"

Un tren Iryo a su llegada a la estación Joaquín Sorolla de València

Un tren Iryo a su llegada a la estación Joaquín Sorolla de València / Fernando Bustamante

Jaime Roch

Jaime Roch

València

Un pasajero del Iryo que regresaba de Madrid a València tras participar en Fitur ha asegurado a Levante-EMV que "la maquinista nos avisó del estado de las infraestructuras" cuando sufrieron un retraso de una hora para llegar a la estación Joaquín Sorolla.

"Entiendo que, si los trenes de delante van frenándose y parándose, es normal que los que vamos en un tren de detrás nos ralenticemos en nuestro viaje y también nos retrasemos", ha apuntado el mismo viajero sobre la seguridad en las infraestructuras ferroviarias y sobre un trayecto de Madrid a València que ahora dura tres horas, lo mismo que por carretera.

La seguridad

Sobre la ansiedad que producen estos trenes que se frenan "por si acaso", los retrasos que cada vez se amplifican más y las vibraciones que produce el mismo trayecto en los viajeros es un motivo de inquietud. "Cuando la maquinista o la tripulación del tren nos avisaba de las incidencias, los comentarios de los pasajeros trataban de entender la situación y decían que era por nuestra seguridad", ha señalado.

La sucesión de incidencias y comunicaciones internas conocidas después del accidente ferroviario de Adamuz ya ha retrasado a varios trenes con destino a la estación Joaquín Sorolla, ya que un tren de alta velocidad de la compañía Ouigo que también cubría la ruta Madrid-Valencia permaneció detenido en el municipio de Seseña (Toledo) durante varios minutos y el trayecto se demoró 60 minutos más.

Uno de los vagones del tren de Iryo que descarriló, a 20 de enero de 2026, en Adamuz, Córdoba, Andalucía (España).

Uno de los vagones del tren de Iryo que descarriló, a 20 de enero de 2026, en Adamuz / Joaquin Corchero - Europa Press

La velocidad reducida

En esa misma línea, Adif mantiene las limitaciones de velocidad en la línea del AVE Madrid-València en cuatro puntos de la red a 160 kilómetros por hora y, en otros puntos kilométricos "muy concretos", a 200 kilómetros por hora. Los maquinistas ya han empezado a reportar nuevas denuncias de puntos donde sienten vibraciones.

160 kilómetros

Siguen activos, por tanto, los límites de velocidad a 160 kilómetros por hora en la aguja de Vilarrubia de Santiago (Toledo). Ese mismo límite de 160 km/h se ha impuesto en el punto kilométrico 292 de la vía 2 entre Minglanilla (Cuenca) y Caudete de las Fuentes (Valencia), en un tramo de un kilómetro. Asimismo, se ha limitado a 200 km/h la velocidad en un tramo de 700 metros del kilómetro 222 de la vía 2 entre Cuenca y Monteagudo de las Salinas.

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