Seguridad Vial
Casi 7.400 personas han fallecido en las carreteras valencianas en los últimos 20 años
La C. Valenciana encadena una década sin avances significativos en seguridad vial tras haber logrado reducir la mortalidad un 70% entre los años 2000 y 2013.

Automoción, tráfico, carreteras, diseño y fin de la vida útil de los vehículos / Europa Press

Casi 7.400 víctimas mortales. Es el triste balance que reflejan las carreteras de la C.Valenciana desde el inicio del siglo XXI. En concreto, son 7.373 personas, una cifra que equivaldría a la desaparición total de la población de municipios como Catadau o El Puig de Santa Maria.
Aunque las cifras actuales distan de la gravedad de hace dos décadas, la seguridad vial valenciana ha chocado contra un muro de cristal: el estancamiento de las cifras de fallecidos en los últimos diez años. Esta es la principal preocupación de las autoridades.
El fin de la reducción drástica
A comienzos de la década de los 2000, las carreteras valencianas presentaban cifras de siniestralidad extremadamente elevadas, alcanzando su pico máximo en el año 2000 con 596 fallecidos. Durante los cuatro años siguientes, la cifra de muertos en el asfalto se mantuvo por encima de las 500 personas anuales.
No fue hasta la implementación de medidas estructurales, como el carné por puntos y la reforma del Código Penal en 2004, cuando se inició una tendencia descendente que permitió reducir la mortalidad de forma drástica en apenas una década.

Accidente entre ambos vehículos. / Levante-EMV
Este proceso de mejora alcanzó su suelo histórico en el año 2013, cuando la Comunitat registró 167 víctimas mortales, un 70 % menos y muchas vidas salvadas. Sin embargo, aquel hito no supuso el fin del problema, sino el inicio de una etapa de parálisis. Desde entonces, el número de fallecidos ha fluctuado sin mostrar nuevos avances significativos, cerrando el año 2023 con 154 muertes, lo que confirma que la inercia positiva de la década anterior parece haberse agotado.
Valencia lidera la siniestralidad
La provincia de València, por ser la más densamente poblada y concentrar muchas infraestructuras es la que mayores cifras de siniestralidad aporta. En concreto, casi la mitad de los fallecidos en accidentes (45 %) se dan aquí, según los anuarios de la DGT. La V-30 en los accesos a la ciudad de València, la CV-31 o la A3 concentran tradicionalmente la mayorparte de siniestros.
Alicante no se queda atrás con un 38 % de los fallecidos, y su particularidad es la alta incidencia de accidentes en carreteras que conectan núcleos turísticos. Además, es la provincia con más "usuarios vulnerables" fallecidos, como motoristas y ciclistas, especialmente en zonas como la Marina Alta.
Castellón aporta "solo" el 17 % de los fallecidos totales, sin embargo su particularidad es que sus accidentes son más graves por culpa de la orografía del terreno. Gran parte de los accidentes ocurren en vías de un solo carril y en muchos de ellos se ve implicado el transporte pesado en camiones, muy comunes en esta zona por el sector cerámico y el corredor mediterráneo.

El accidente ocurrido en el 'scalextric' de Gandia, con uno de los vehículos implicados. / Levante-EMV
Una década de estancamiento nacional
La situación de la autonomía valenciana es un reflejo de la tendencia nacional, donde más de 73.500 personas han perdido la vida en siniestros de tráfico desde el principio de siglo. A nivel estatal, el análisis realizado por la asociación Stop Accidentes constata que la reducción de la mortalidad lleva más de una década sin obtener progresos sustanciales. España se ha estabilizado en un entorno de 1.800 muertes anuales desde 2016, una cifra que solo se vio alterada de forma excepcional por las restricciones de movilidad durante la pandemia de 2020.
El estancamiento de los datos coincide con una transformación en las características de los siniestros y los perfiles implicados. Mientras que a principios de siglo la principal preocupación se centraba en los conductores menores de 25 años, hoy el grupo con mayor índice de mortalidad no lleva la ‘L’, sino que son los varones de entre 45 y 54 años. Este colectivo, que representa el 14% de la población total, concentra actualmente el 18% de las personas fallecidas en carretera a nivel nacional.

Un ciclista, por un carril bici. / Daniel Tortajada
El factor del alcohol y las distracciones
Las causas que impiden bajar de este umbral de mortalidad siguen siendo factores evitables como las distracciones, el exceso de velocidad y, de manera muy destacada, el consumo de alcohol. Según los datos del Instituto Nacional de Toxicología, la mitad de los conductores fallecidos en España presentaba restos de alcohol en sangre. Además, casi el 70% de estos positivos superaba los 1,20 gramos por litro, lo que constituye por sí mismo un delito penal.
En la Comunitat, la tasa de mortalidad se sitúa en 37 personas por cada millón de habitantes, un dato que mejora la media europea de 44 pero que todavía se encuentra lejos de los estándares de países nórdicos como Noruega o Suecia, que han logrado bajar hasta las 20 muertes. Para alcanzar el objetivo fijado por la Unión Europea para 2050, las asociaciones reclaman medidas valientes, como la implementación de la tasa cero de alcohol y un mayor compromiso social para evitar que la cifra de fallecidos siga anclada en el pasado.
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