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Un escenario de dos pistas para el baile de la izquierda valenciana

Esquerra Unida muestra su disposición a emprender un "proceso unitario" en la Comunitat Valenciana mientras Compromís evita definirse y mira a una coalición electoral

Noche electoral en Compromís-Sumar en la plaza del Pilar tras las generales de julio de 2023.

Noche electoral en Compromís-Sumar en la plaza del Pilar tras las generales de julio de 2023. / Germán Caballero

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

La izquierda se mueve. Otra vez. El soniquete ya estaba de fondo porque la fiesta no ha acabado de estar nunca tranquila en el espacio que en 2023 se aglutinó en torno a Sumar. Pero el baile se ha desatado esta semana: el resultado de Aragón, el "algo distinto hay que hacer" de Gabriel Rufián, el acto de "Un paso al frente" de Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y els Comuns o el runrún en torno al liderazgo de Yolanda Díaz. ¿Y en tierras valencianas? Pues ahí las miradas se posan en Compromís, a quien todos quieren sacar a bailar, pero que de momento aguarda a falta de coordinar sus propios pasos.

El minuto y resultado de los movimientos en los que se encuentra el espacio progresista a la izquierda del Partido Socialista podría mostrar un escenario de dos pistas, donde una cosa es lo que ocurra a nivel organizativo y otra lo que eso pueda acabar desembocando a nivel electoral. Porque mientras en la primera hay disparidad de opiniones, sobre todo internamente en los valencianistas, respecto a la segunda hay cierto acuerdo en que habrá algún tipo de pacto electoral, más si como apuestan las distintas fuentes consultadas se da un 'superdomingo electoral' con generales, autonómicas y municipales a finales de mayo de 2027.

La cuestión está en cómo llegar a ella y ejecutar esa idea de confluencia, algo que no es sencillo. Es ahí donde surgen los roces y los debates internos. Empezando por lo más próximo: el estreno de la nueva alianza de los partidos que forman el ala minoritaria del Gobierno central. Quien más claro lo tiene es Esquerra Unida. Su líder, Rosa Pérez Garijo, estará para arropar la estrategia federal que quieren que acabe aterrizando en la Comunitat Valenciana. "Unidas, juntas y respetando los territorios; al País Valencià hemos de hacer el proceso unitario", añadió en X el diputado en el Congreso, Nahuel González.

Archivo - Presentació de la nova coalició de Sumar, els Comuns, IU i Més Madrid

Acto de representantes de los partidos que conforman Sumar. / Alberto Ortega /Europa Press - Archivo

Otra cuestión es Compromís, que aún tienen que decidir el nivel de la representación que envíen lo que no significa que sean parte de él. Cuánto inmiscuirse en ese proceso de reconfiguración de la izquierda estatal es la duda dentro de los valencianistas. Su papel predominante en la izquierda alternativa valenciana (lo señalan los resultados electorales de 2023) sitúan a Compromís en un rol destacado en cómo lo que se decida en España pueda aterrizar en tierras valencianas, desde entrar en esa alianza como un paraguas para toda la izquierda hasta marcar distancias y concurrir en solitario incidiendo en el perfil propio valencianista.

Diferencias internas

Las posturas van aflorando con choque de las diferentes sensibilidades de la coalición. Fuentes de Iniciativa, la rama ecosocialista, consideran que no ha de ser un debate "ajeno" a Compromís mientras que en Més, la más nacionalista, apelan por no entrar dentro del proceso de "reconstrucción" del espacio progresista e incluso uno de sus representantes, Enric Morera, apeló en X para que Compromís sea "la cooperativa valenciana que sume, integre y articule". "Lo decidirá la dirección de Compromís", dijo esta semana el síndic, Joan Baldoví, intentando trasladar el debate público a lo interno, donde se esperan horas de reuniones.

De momento, el camino marcado es el recorrido hasta ahora: no formar parte de estructuras estatales y esperar al proceso electoral para llegar a acuerdos. Es lo que ha ocurrido con Sumar, tanto en las generales de 2023 como en las europeas de 2024. La meta de cara a las urnas parece relativamente clara. Hasta en el antiguo Bloc, siempre más receloso de pactos, admiten que es difícil "huir" de esa posibilidad, sobre todo en el caso de unas elecciones generales donde la falta de unidad se castiga más haciendo muy complicado obtener escaño en Alicante y Castellón. Tampoco es sencillo esquivar el debate para unas autonómicas después de que en 2023 se quedaran fuera de las Corts 80.000 votos de Unides Podem (EU y Podem).

Con EU es con quien más sintonía hay mientras se intenta tender la mano a Podem, más tras su mal resultado en Aragón (1 %), e incluso a ERPV. De nuevo, cómo sustanciar esa hipotética UTE y cómo conjugarlo con el proceso estatal es el nudo gordiano y en los que hay referencias a mantener la marca Compromís que está "fuerte" en las encuestas y las apelaciones a la "generosidad". Como ejemplo aparece la marca Acord per Guanyar que se utilizó en las anteriores municipales y que permitía adaptarse a cada localidad. No en vano, cabe recordar que Compromís lleva concurriendo en solitario en el camino hacia las Corts desde que se constituyó como coalición en 2010.

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