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Hasta 102 médicos por plaza en el concurso de méritos para los 831 puestos de difícil cobertura de la Conselleria de Sanidad

Más de 2.600 facultativos se han presentado a este proceso con el que Sanidad estrena una fórmula para adjudicar plazas en propiedad sin un concurso-oposición

Un médico rural y una enfermera a las puertas del consultorio de Jalance con un paciente.

Un médico rural y una enfermera a las puertas del consultorio de Jalance con un paciente. / Miguel Ángel Montesinos / LEV

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

Un total de 2.619 médicos se han presentado al concurso de méritos de la Conselleria de Sanidad para cubrir las plazas vacantes de difícil cobertura; una fórmula que convertirá en funcionarios a los facultativos sin necesidad de realizar un examen y sin el habitual proceso de concurso-oposición. En total, la Generalitat oferta 831 puestos, por lo que hay 3,15 postulantes por cada uno de ellos. Además, se han inscrito 581 enfermeras para las 71 vacantes de Enfermería; en este caso, son 8,18 profesionales por cada plaza.

El procedimiento diseñado por Sanidad permite a los candidatos postularse a los puestos que más les interesen del listado total de vacantes. Esto hace que no todos compitan por todas las plazas y deja datos curiosos para los amantes de la estadística. En la categoría de Enfermería, hay uno de los puestos que interesa a 137 profesionales, el de enfermero especialista de familiar y comunitaria del ambulatorio de Novelda, aunque es verdad que son muchas menos las plazas en liza en esta categoría. En el apartado de facultativos, la proporción de 3,15 médicos por plaza salta por los aires en muchos de los casos.

Esta circunstancia deja la sorprendente y relevante cifra de 102 candidatos para la misma plaza de médico de Atención Primaria en el centro de salud de Alcalà de Xivert; o los 88 facultativos para la plaza del centro de salud de Forcall. Otros ejemplos a destacar por el número abultado de candidatos son una plaza de Obstetricia y Ginecología en el hospital de Dénia, con 54 postulantes; la de Medicina Intensiva en el hospital de Vinaròs, con 45 solicitantes; o la de Anestesiología y Reanimación en Orihuela, con 56 aspirantes.

Todos estos puestos corresponden a los departamentos de VinarósRequena, Elda, Orihuela, Torrevieja, Dénia, el hospital de Ontinyent y la zona básica de Ademuz, perteneciente al departamento Arnau de Vilanova-Llíria. En su visita al primero, a finales de enero, la secretaria autonómica de Sanidad, Asunción Perales, destacó "la gran aceptación" del proceso.

Una vía a explotar

La fórmula del concurso de méritos es una posibilidad aprobada por el Botànic dentro del decreto 1/2022 de medidas urgentes ante la emergencia por la guerra en Ucrania, aunque no se ha explotado hasta ahora, pero que el Consell pretende seguir usando. Así lo explicó el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, en su intervención en la toma de posesión -la cuarta- de Mercedes Hurtado al frente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia (ICOMV) a finales de febrero y así lo confirman fuentes oficiales de su departamento. Por su parte, la actual Conselleria estipuló la creación de plazas de difícil cobertura en el decreto ley 2/2024 de medidas extraordinarias dirigidas a garantizar la asistencia sanitaria integral y en condiciones de equidad en el Sistema Valenciano de Salud, aprobado en febrero de hace dos años.

Muchos de estos puestos de difícil cobertura quedaron sin adjudicarse en los procesos de estabilización de las diferentes ofertas públicas de empleo (OPEs) que Sanidad fue cerrando a lo largo del pasado año. UGT criticó este hecho en su día y tampoco está de acuerdo con el proceso actual al considerar que "esta administración está abusando del concurso de méritos" y que esta es una "vía arbitraria que no respeta los principios de mérito, igualdad y capacidad".

En contraposición, Sanidad lo define como un estrategia con capacidad de retener y atraer talento porque ofrece la posibilidad a los médicos de conseguir una plaza en propiedad para toda la vida. El único compromiso es permanecer en ella durante un mínimo de tres años y, a partir de ese momento, el facultativo puede optar a una comisión de servicios o participar en el concurso de traslados. Otro de los incentivos es que el tiempo trabajado en un puesto considerado de difícil cobertura computa el triple a la hora de solicitar de optar a estos dos procesos anteriormente citados. Uno de los incentivos contemplado en el decreto 2/2024 era la posibilidad de que estas plazas tuvieran una retribución adicional de hasta 10.000 euros respecto al sueldo habitual de un facultativo, aunque se necesita una aprobación expresa de la Conselleria. En general, no se está aplicando. A la vista de los candidatos al concurso de méritos, parece que conseguir la plaza en propiedad está siendo un aliciente suficiente por el momento.

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