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El vídeo de la meteoróloga de À Punt sobre la dana constata el desbordamiento del Poyo antes de las 18h

El informe de Rosselló concluye que los datos disponibles obligaban a advertir a la población del riesgo de avenida, especialmente en zonas como l'Horta Sud, donde desemboca el barranco del Poyo

El vídeo de la meteoróloga de À Punt sobre la dana constata el desbordamiento del Poyo antes de las 18h

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Levante-EMV

València

La declaración testifical de la jefa de Meteorología de À Punt, Victoria Rosselló, en la causa de la dana ha ido acompañada de más información. La meteoróloga, que insistió en que había tiempo para avisar a la ciudadanía el día de la catástrofe, ha aportado un vídeo cronológico elaborado por los servicios informativos de la cadena pública donde se suceden imágenes del barranco del Poyo y se verifica cómo fue evolucionando el cauce a lo largo de la tarde, constatándose que a las seis menos diez, el barranco ya iba muy lleno y el agua ya corría por las calles sin control.

En el vídeo aparecen varias tomas grabadas en Chiva, municipio ubicado en la cabecera del barranco del Poyo. La primera, a las 16.21 horas, se ve el flujo del agua bajar todavía tranquilo, pero apenas media hora después, a las 16.47 horas y.a las 17.05 horas, otras tomas demuestran cómo las intensas precipitaciones habían convertido las cuestas de la localidad próximas al barranco en pequeños ríos, ya muy crecidos en el siguiente plano, de las 17.47 horas.

Es casi a las seis, en otro vídeo, donde ya se puede ver el agua completamente desbocada, con vehículos arrastrados y sin posibilidad de ver el asfalto de las calzadas. A partir de ahí, las inundaciones se agravan sobre manera: a las 18.15 horas, el agua busca cualquier recoveco para escapar y apenas un cuarto de hora después, el caos en el mismo punto es total, con las luces intermitentes de los coches encendidas. La riada es una realidad a las 18.39 horas, según muestran los vídeos, donde ya no se puede distinguir el cauce de las orillas. Misma situación que a las 20.30 horas.

Cabe destacar que en el informe pericial elaborado motu proprio por Rosselló, concluye que "los datos y hechos observados obligaban a advertir del peligro de avenida a la población de las cuencas medias" y que "se disponía de tiempo suficiente para alertar a la población de la avenida catastrófica que tenía que llegar" a l'Horta Sud, donde "desemboca la rambla del Poyo".

La pericial meteorológica aportada al procedimiento judicial asegura que el episodio fue “extraordinario” y que derivó en “la peor inundación en el territorio valenciano de la época moderna”, en un contexto en el que, según subraya el informe, “la catástrofe natural era inevitable”. Pero pone el foco en que las previsiones ya anticipaban con días de antelación la gravedad del episodio, al advertir de “un episodio potencialmente muy peligroso”, con lluvias intensas previstas en el interior y en cuencas medias, lo que elevaba “el peligro de avenidas” a niveles muy altos.

En este sentido, recalca, “las previsiones meteorológicas advertían días antes” del riesgo hasta el punto de que ella avisó a la dirección de la cadena pública el viernes de antes para preparar la cobertura del temporal. La pericial destaca además que el máximo nivel de alerta se activó desde primera hora de esa jornada, y recuerda que “el aviso rojo de Aemet (que implica peligro para personas y bienes, y que indica que hay que evitar cualquier desplazamiento) se activó desde primera hora del día 29”. Este nivel, añade, no podía incrementarse más dentro de los protocolos existentes, aunque sí ampliarse territorialmente, como ocurrió durante la jornada.

En cuanto a la evolución del episodio, el informe señala que los datos en tiempo real ya evidenciaban una situación crítica desde la madrugada, con registros “preocupantes” que fueron avanzando por distintas zonas: primero la Ribera, después el entorno del río Magro y, posteriormente, las cuencas del Turia y del barranco del Poyo. Todo ello respondía, según recoge, a “un volumen de agua que inevitablemente debía recorrer el curso de los ríos y barrancos afectados hasta sus respectivas desembocaduras”.

Uno de los momentos clave que subraya la pericial se sitúa a media tarde, cuando los sistemas de medición comenzaron a fallar. Aun así, advierte que “a las 17:20h cuando las estaciones meteorológicas de AVAMET dejaron de funcionar ya daban unos registros sumamente alarmantes”, lo que a su juicio anticipaba la magnitud del episodio.

En paralelo, los datos hidrológicos confirmaban ese escenario. La estación de aforo de Loriguilla registró “un crecimiento desbocado del caudal de la rambla de Poio a partir de las 17.30 h”, con valores “consistentes con las lluvias registradas”. El informe sitúa además el momento más crítico en que “el pico de la crecida aguas abajo de la estación de aforo de Loriguilla en la rambla de Poio se produjo a las 18.00 h”.

A partir de todos estos elementos, la pericial incide en que la información disponible permitía anticipar el riesgo para la población. En concreto, sostiene que “los datos y los hechos observados obligaban a advertir del peligro de avenida a la población”, especialmente en las cuencas medias de ríos y barrancos como el Poyo, el Turia o el Magro. Y remarca que, aunque en l'Horta Sud "no llovía", sí "se disponía de tiempo suficiente para alertar a la población de la avenida catastrófica que tenía que llegar", al tratarse de un fenómeno aguas arriba que inevitablemente iba a trasladarse río abajo.

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