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El arte como vida

Más de un centenar de artistas, escritores, críticos y representantes de entidades culturales rinden homenaje a la galerista Carmen Cazaña, todo un referente en el fomento del arte de vanguardia en Alicante

Cazaña con su hijo Eduardo.

Cazaña con su hijo Eduardo. / INFORMACIÓN

cristina martínez

El 18 de junio de 1976 Galería 11 abría sus puertas en un modesto local de la calle Belando. Eran tiempos revueltos pero también tiempos de esperanza. Carmen Cazaña había abandonado su Cádiz natal, se había enamorado de Ernesto Contreras, poeta, escritor y uno de los intelectuales alicantinos más significativos de la época. Y aquí estaba. Con mucha ilusión y grandes dosis de coraje, esta mujer menuda pero fuerte y sin miedo a la verdad, «resolutiva y de acción», como ella misma se define, inauguraba una galería con la que quería dejar la puerta abierta para que la corriente filtrase hasta esta ciudad los aires de modernidad y vanguardia.

Treinta y siete años después, esta labor incansable, pertinaz y constante ha llevado al mundo del arte de Alicante a rendirle un homenaje. Sin aviso, por sorpresa. Más de 120 personas asistieron a un acto organizado a sus espaldas, gracias al empeño de la pintora María Dolores Mulá con su hijo Eduardo como cómplice, en el que se puso de manifiesto el cariño hacia esta galerista pero, sobre todo, el respeto a una labor de más de treinta años en los que Carmen ha visto crecer a muchos de los artistas e intelectuales que el sábado quisieron sorprenderla.

Y lo hicieron. En el transcurso del acto se proyectaron fotografías personales y de la historia de la galería, que cerró sus puertas en 1999 y que tuvo un resurgir corto en 2004, en otro local, de la mano de su nieta. También hubo palabras de amistad y agradecimiento. Y el plato fuerte, un libro de edición única, en la que 62 artistas realizaron una obra original dedicada a Carmen Cazaña, junto con 20 textos de historiadores, críticos, galeristas y poetas.

Antoni Miró, María Chana, Aurelio Ayala, Jaime Lorenzo, Adrián Carrillo, Luisa Pastor, Jesús Zuazo, Sol Pérez, Vicente Rodes, Azorín, Elvira Pizano, Elena Aguilera, Cayetano Ferrández, Pepe Gimeno, Dionisio Gázquez, Juan Fuster y Eduardo Lastres son algunos de los artistas que han rendido homenaje con su arte a la galerista. Y Juan Antonio Roche, María Marco, Carles Cortés, José Luis Ferris, Rosa María Castells, Emilio Soler, Guillermina Perales, Pilar Tébar y Natalia Molinos algunas de las firmas de los textos, además de poemas de Ana María Drack o Antonio Gracia y escritos de representantes de las galerías Aural, Parking Gallery e Italia.

Si emocionante fue para los asistentes, mucho más supuso ese momento para esta galerista que pasó el domingo, dice, viendo y leyendo el libro. «Fue fabuloso, impresionante, toda una sorpresa», asegura Carmen Cazaña, todo un referente del arte contemporáneo en Alicante. «El libro es una joya, por su valor artístico y porque se han juntado todos de corazón, no tengo más remedio que quitarme el sombrero».

«Los escritos son maravillosos también», afirma mientras recuerda que «son muchos años los que he dedicado al arte y he mantenido el tipo ahí, a las duras y a las maduras porque no siempre las cosas han ido bien; costaba mantener el criterio pero lo he mantenido todos estos años porque soy una mujer de acción, si hay que solucionar algo pues se soluciona, soy como una moto, como me dicen mis hijos».

Merecido y oportuno este homenaje, porque «es un reconocimiento a una labor en esta tierra tan bonita, pero tan dormida».

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