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Impetuosa ovación

Madre Coraje es uno de los más notables dramas del «teatro épico» de Brecht

De Bertolt Brecht. Compañía: Atalaya

Dirección: Ricardo Iniesta.

Aunque podría ser cualquier otra, se refiere a la guerra de los Treinta Años, acontecida en la Europa Central, entre 1618 y 1648, por motivos no solo relacionados con la religión, sino por la búsqueda de alcanzar la hegemonía en el escenario europeo. Esto condujo a nuevas guerras en años posteriores, de tal modo que, a partir de la Guerra Civil española y de la Segunda Guerra Mundial, nacen corrientes ideológicas como consecuencia de esas hazañas bélicas y de las nuevas situaciones geopolíticas. Así, el autor, pedagogo y director alemán Bertolt Brecht cogió esa bandera escénica porque, según dijo, «la lucha es la única esperanza del ser humano» para cambiar la sociedad. De ahí vienen su arte didáctico y su teatro político, antibelicista y anticapitalista. Madre Coraje es uno de los más notables dramas del «teatro épico» de Brecht, que no es invención suya, ya que el término se había empleado para calificar a ciertos experimentos teatrales de índole revolucionaria. Lo que hizo este gran hombre de teatro fue reunir y potenciar todas aquellas experiencias con su importante labor, a la que se une la compañía andaluza Atalaya, que cumple 35 años como equipo de investigación. Que realiza giras internacionales y atesora muchos galardones. El amplio público del Arniches vio la serie de pasajes y oyó la música de Paul Dessau en esta obra con dramaturgia y dirección de Ricardo Iniesta, quien, basándose en la idea del «distanciamiento» brechtiano, estimula el análisis del espectador. Carmen Gallardo es la madre, «mujer despreciable», creen algunos. Oprimida por la fatalidad, vive de la guerra vendiendo utensilios a las tropas. La guerra mata a sus hijos. Y en medio del sufrimiento sigue con su carro para sobrevivir. Tanto los actores como el espacio asumen, al margen del diseño realista, diversos caracteres de este tipo de representaciones. Cantos, pálidos maquillajes, medios visuales e intérpretes (casi todos) que sostienen más de un papel con acentuadas y equilibradas expresiones. Soldados, narradores y víctimas. Loable y versátil actuación mostrativa, ágil ritmo y la autoridad de Iniesta en una metáfora que denuncia el culto al dinero y la explotación de los más débiles.

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