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El Archivo Municipal de Alicante se prepara para abrir el lunes

La entrada será con cita previa y los documentos utilizados quedarán catorce días en cuarentena

Vista de una de las salas donde solo se han colocado cuatro sillas para respetar las distancias.

Vista de una de las salas donde solo se han colocado cuatro sillas para respetar las distancias.

De los 34 puntos de consulta, 17 en la planta baja y otros tantos en la primera, serán solo ocho los que quedarán habilitados para los usuarios. Las restricciones en cuanto a distancia y ocupación del espacio han llevado al Archivo Municipal de Alicante a recortar el número de plazas en esta desescalada en la que volverá a abrir sus puertas al público el próximo lunes, 8 de junio.

Y parece que la gente tiene ganas porque ya han registrado cita previa cuatro personas. A su entrada, que tendrá que hacerse con mascarilla, el conserje ofrecerá gel hidroalcohólico antes de acceder al recinto, donde podrán ocupar uno de los ocho asientos, de 10 a 13 horas.

Los documentos que se soliciten los dejará el personal del centro en una mesa y el usuario podrá consultarlo cuanto necesite. Pero una sola vez, ya que en cuanto se levante, esa documentación tendrá que guardar una cuarentena de 14 días hasta que pueda volver a ser utilizada.

«Estamos avisando a los usuarios de que busquen bien lo que quieren porque no podrán volver a consultarlo», asegura Susana Llorens, directora del archivo. «Por eso, lo que podemos facilitar por copia digital lo hacemos para no dejar deshabilitado un documento tanto tiempo». Tampoco se podrán consultar los libros de los estantes de las salas, sino que se tendrán que pedir «y los daremos nosotros».

Todos los legajos consultados irán a parar al depósito cero con la fecha en la que podrán volver a uso. «Es el almacén y el circuito de entrada y salida de documentos administrativos; la mesa más grande es para documentos históricos, otra para hemeroteca y otra para biblioteca».

En el Archivo Municipal trabaja ya presencial toda la plantilla, que conforman seis trabajadores que se encargarán de que el protocolo se cumpla. «Hemos puesto unas mesas marcando distancia entre el personas y el usuario».

En la entrada, «al ser un bien protegido no se pueden poner pegatinas, pero hemos colocado un cordón para bloquear el acceso a la escalera y el ascensor está fuera de servicio, a no ser que venga una persona con problemas de movilidad», apunta Llorens.

La cita previa se puede solicitar en el mail del archivo para limitar el número de investigadores presenciales y se tendrán que pedir con antelación los documentos que se quieren consultar.

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