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Irene García: «Los vikingos tenían amor por la poesía y el arte»

Irene García Losquiño es doctora en Estudios Escandinavos y autora de «Esto no estaba en mi libro de Historia de los vikingos». Especialista en la época vikinga, su pasión, y su trabajo es descubrir cómo vivían los nórdicos y en qué lugares se asentaron.

La escritora e investigadora ilicitana Irene García Losquiño.

P ¿Quién es Irene García Losquiño?

R Soy investigadora de la cultura vikinga, y mi especialidad es la investigación interdisciplinar sobre la diáspora vikinga, en especial la diáspora del sur, y en concreto la de Galicia. Estudié Filología Inglesa en la Universidad de Alicante donde me fui de Erasmus a Escocia, y me quedé allí. Terminé mi carrera y realicé un máster en Estudios Medievales y el doctorado en la Universidad de Aberdeen. Me he pasado fuera de España 15 años, viajando por Escocia, Suecia, Estados Unidos y Alemania, donde viví dos años. Comencé mi andadura con el doctorado en runología, que es la escritura de las gentes germánicas, especializándome en la escritura antes de los vikingos. He estado 15 años fuera de Elche, y volví a España por un puesto que me ofrecía la Universidad de Alicante, y es la primera vez que trabajo en territorio nacional, cosa que durará poco porque en octubre me marcho a vivir a Islandia.

P ¿Por qué cree que la historia de los vikingos ha pasado tan desapercibida?

R No soy una experta en la enseñanza de los vikingos en la educación, pero algo que sí creo es que a veces para contar una época acabas homogeneizando a sus gentes. Hablar de la Europa Medieval es complejísimo, ya que cada cultura de la época medieval tiene muchísimas características. En el caso de los vikingos, Escandinavia tal vez no se integró de la misma forma al mundo medieval. Creo que los vikingos no se consideran una cultura típica medieval, sino una curiosidad de la época. Actualmente, los bárbaros han renacido gracias a la serie «Vikings», y esto despierta el interés en mi libro porque facilita que mi trabajo llegue a más público, algo de lo que estoy muy agradecida.

P Referente a esta producción, ha colaborado en la serie documental Real Vikings, ¿cómo fue esta experiencia?

R Participé en el cuarto episodio del documental, que trataba sobre Galicia. Fuimos con el equipo y visitamos lugares que hicieran entender el paso de los vikingos en nuestro país. Esta ha sido la primera vez que se ha utilizado académicos expertos en la materia para hablar de la historia vikinga desde muchas caras y que tuviera lugar también en la Península Ibérica fue muy interesante, por ser la misma productora de la serie «Vikings».

P¿Cómo fue el hecho de dedicar su vida a la investigación de esta cultura?

R Siempre he sabido lo que me gustaba, pero no siempre fueron los vikingos. Cuando comencé a estudiar en la Universidad de Alicante, al principio me gustaba mucho la Literatura. Todo cambió cuando en una clase de Historia de la Lengua Inglesa entramos en contacto con la lengua germánica y sus culturas y fue cuando me enamoré. A partir de ahí cambié mi ruta y comencé a interesarme por las culturas antiguas del norte de Europa. Cuando me fui a Escocia estudié aspectos de los grupos celtas y luego continué mi camino germánico, hasta acabar donde estoy ahora mismo. Si no hubiera tenido esa clase, sé que ahora mismo estaría haciendo otra cosa.

P ¿Qué impacto tuvo esta cultura en la Península Ibérica?

R Este es un lugar curioso ya que en nuestras tierras empezaron a venir vikingos a partir del año 604, y durante más de 200 años viajaban aquí de manera muy continuada. Se piensa que los vikingos venían a España solo a robar, pero también crearon urbes que habitaron años. También comercializaron durante todos esos años como mercenarios. Así, en comparación con otros países, aquí los asentamientos no fueron muy grandes, pero sí continuados.

P Siempre nos han mostrado de los vikingos como hombres grandes y agresivos, ¿este estereotipo hace justicia?

R El prototipo de Conan el Bárbaro es una manera de simplificar una cultura típica de la época medieval, pero no es verídica. Tenían un gran amor por la poesía y el arte. Por otro lado, poseían un nivel de alfabetismo bastante alto para la época en la que vivieron, ya que las runas no las utilizaban cuatro vikingos, estaba muy incluidas en la población. Asimismo, tenían un sistema legal que seguían muy a raja tabla. Así, nos parecen más brutos por el simple hecho de que son guerreros, y que esto forma parte de su cultura y de su forma de actuar. Es cierto que peleaban, robaban y mataban, pero cabe señalar que esto se daba en muchísimas otras culturas medievales. Algo que forma parte del estereotipo de vikingo es su gran pasión por el expansionismo, y esto sí que hace justicia con la realidad. Ellos pisaron casi todo el hemisferio norte del mundo, y podemos encontrar huellas de ellos en la mitad del planeta. Este afán por la movilización y su alma guerrera sí que son fieles a su forma de ser.

P Usted está especializada en la diáspora vikinga, ¿qué significa esto exactamente?

R En mi campo de investigación, se utiliza para señalar las partes del mundo donde se extendió la cultura vikinga, o zonas donde tuvieron impacto. Aunque los vikingos partieron de Noruega, Suecia y Dinamarca, poco a poco fueron estableciéndose en otras partes del mundo. Ejemplo de ello es Islandia, ya que a partir del siglo IX fue colonizada por los vikingos. En zonas como las islas del norte de Escocia, Normandía, América también fueron pisadas por esta cultura, incluida también la Península Ibérica.

P Con respecto al estudio de la cultura vikinga en España, ¿son muchos los que se dedican a esta actividad?

R En este campo concretamente somos pocos, pero somos muy buenos. Nos podemos contar con una mano, ya que hay una profesora en Barcelona y dos profesores en Ciudad Real. Pese a que no abundamos estamos en contacto constante con la cultura, de una manera exhaustiva e intensa. Todos ellos trabajan internacionalmente, por lo que aún más está presente la marca España. Lo que más me fascina es cómo el respeto y la entrega de la cultura vikinga a su ley está presente en todas sus evidencias.

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