Gestionar lo imprevisible, contener lo incontenible, sufrir sin que los demás lo noten, bajar al barro, llorar a solas... Nadie le explicó a María Gómez (Almoradí, 1968), cuando asumió la alcaldía de su pueblo en enero de 2017 que tendría que encargarse de hacer frente a la tragedia natural más grande de los últimos 140 años en la Vega Baja. Su formación como economista no le preparó para ver en los ojos de sus vecinos la sombra de la ruina.

Cuando oye la palabra DANA, ¿qué se le pasa por la cabeza?

Entro en tensión, no puedo evitar ponerme nerviosa, creo que le pasa a todos los habitantes de la Vega Baja.

¿Qué recuerdo se le ha quedado más grabado de aquellos días?

Tengo una mezcla de recuerdos de lo que pasó en cada uno de los minutos de aquellos interminables días y de las sensaciones vividas: impotencia, agobio, peticiones de ayudas, olor a barro, la fuerza del agua, continuas llamadas de teléfono pidiendo socorro, visitas a la reparación del río, ver toda la huerta bajo el agua, pero también de innumerables ofrecimientos de ayuda y un enorme sentimiento de agradecimiento.

Políticamente, ¿cuál es el mayor reto que afronta una alcaldesa en una situación de emergencia tan enorme?

En esos momentos, la obsesión era la seguridad de todos los ciudadanos, que pudieran salir de sus viviendas y no corrieran peligro. El reto era poder llegar a todas las familias. Son situaciones para las que nadie te enseña. Entre todos los que trabajamos sin cesar en esos días hicimos todo lo que pudimos. Se trabajó con el corazón.

Un año después, un documental (Fango) va a reproducir buena parte de lo vivido aquellas 72 horas terribles, ¿qué supone esto para Almoradí?

Creo que recordar lo sucedido siempre es bueno. Es bueno para conocer exactamente el sufrimiento de muchos de nuestros vecinos y vecinas, porque cada uno lo vivió de una forma y es bueno saber cómo lo vivieron otras familias de tu mismo municipio, tu misma comarca. Es bueno para que se vea la magnitud de la tragedia. También lo es para recordarnos que ha pasado un año y que quedan muchas cosas por hacer para que no se repita un drama semejante.

Personalmente, ¿qué fue lo que le hizo pasar los momentos más delicados?

Fue cuando vi que se desprendía un muro enorme del río Segura, porque lo vi en primera persona y cuando veía salir toda esa cantidad de agua dirigida a la población, al casco de Almoradí. Le preguntaba a los técnicos y me decían que no sabían bien donde iría el agua porque nunca se había estudiado la posibilidad de que el río se rompiera.

Fueron varias horas de agobio en el que pensaba que hasta el primer piso se inundaría todo. Pusimos un coche para que todo el mundo se subiera a la primera planta por si acaso. Otro momento fue el de tener que buscar cubas de agua potable porque no había en las casas y no se podía reparar la tubería de ninguna forma. Se trabajó sin descanso para poder reparar el río, ya que mientras estuviera saliendo agua de esa forma no podíamos resolver nada más.

¿De qué o de quién se sintió más orgullosa?

Pues me sentí y me siento muy orgullosa de mi equipo de gobierno, que estuvo en todo momento trabajando y llevando a la situación conmigo; de los funcionarios municipales, de la policía local, de protección civil, de los bomberos, de la Ume y de las empresas, de cómo se volcaron a cada una de las llamadas que íbamos haciendo durante esas horas en las que pedíamos ayuda para reparar el río o les pedíamos botellas de agua para poder abastecer a la población.

Y de todos los ciudadanos, que tuvieron una paciencia infinita para sobrellevar aquellos días. Y también de los voluntarios que nos ayudaron, que limpiaron casas de gente que no conocían. Nunca olvidaré los gestos solidarios ni a quienes los hicieron.

El pasado junio, reclamó en las Cortes Valencianas un plan de emergencias comarcal para la Vega Baja, ¿en qué punto se encuentra esa petición?

Está en punto muerto. Muchos de los ayuntamientos de la Vega, es verdad, no teníamos planes de emergencia de inundaciones y estamos haciendo un esfuerzo importante sin ningún tipo de ayuda ni subvención, pero, por encima de nosotros, la Conselleria de Emergencias debería hacer uno comarcal, porque nuestra zona no tiene separación entre un pueblo y otro en una inundación como comprobamos el año pasado. Estaría bien, y sería necesario, tener claro cuál es el papel de cada uno en una emergencia global como la que tuvimos.

¿Está preparada la Vega Baja para que no revivir un episodio semejante en el futuro?

Quedan muchas cosas pendientes, pero, desde mi punto de vista, lo fundamental es el encauzamiento de la rambla de Abanilla para dar una solución estable a las lluvias que se produzcan en la Vega.

Solucionar el hecho de que el río no puede soportar en el cauce actual toda el agua que baja en momentos de lluvias torrenciales, por lo que se deberán ampliar algunas acequias, o el propio río, en algún tramo.

También es necesario revisar la impermeabilidad de las vías principales de la comarca (CV 915 y 910 y la AP7) a su paso por Almoradí. Realizar un mantenimiento constante de las infraestructuras del Segura también es fundamental. En nuestros municipios, nos quedan infraestructuras por reparar y también falta por ejecutar nuevas para poder mitigar en un futuro los efectos de nuevas inundaciones. Pero, en respuesta a su pregunta: no, la Vega sigue sin estar preparada.

Estreno en exclusiva de «Fango» el jueves, 17 de septiembre

La DANA, un año después. El episodio de gota fría más dramático del último siglo y medio en la Veja Baja del Segura se cobró seis vidas en septiembre de 2019. Los 425 litros por metro cuadrado que se registraron en las primeras 48 horas reventaron las motas de contención del río y dejaron aisladas, sin agua potable, localidades como Almoradí, Algorfa, Dolores o Benferri.

Quienes lo sufrieron en propia carne lo cuentan en el documental «Fango», producido por Hidraqua, estrena INFORMACIÓN en exclusiva el jueves, 17 de septiembre, a las 10 horas con una proyección en «streaming».

Además se celebrará una mesa redonda de 10.35 a 11.30 horas, modera por Toni Cabot y en la que intervendrán María Gómez (alcaldesa de Almoradí), Carlos Mazón (presidente de la Diputación), José Ángel Batalla (secretario autonómico de Seguridad y Emergencias), María José Toledo (directora de Operaciones de Hidraqua), Ana Belén González (coordinadora de voluntarios) y Juanan García (director).

Accede a este enlace para inscribirte y poder ver el documental.