Aunque su título es En palabras de Jo... Mujercitas, en realidad «esto no es Mujercitas». Lo dice la dramaturga alicantina Lola Blasco que ha escudriñado en los recovecos de la novela de Louisa May Alcott para ofrecer una versión teatral que utiliza los personajes femeninos de la obra, para hacer que hablen «cuando no tienen que llevar el corsé».

El estreno de esta propuesta teatral será mañana -después de que la pandemia lo impidiese en marzo- en el Teatro Español de Madrid, donde se podrá ver hasta el 8 de noviembre.

Pepa Gamboa dirige la obra que le encargó a Lola Blasco, a partir del clásico de Alcott. «Pepa me dijo que le gustaría hacer una versión de Mujercitas y me puse a trabajar e investigar en los textos de la autora, desde los dramas a sus novelas eróticas». El resultado es En palabra de Jo... Mujercitas, en la que aborda el proceso de escritura de la autora. «Me centro en la autora y en el proceso de creación de la obra, porque es un texto que hemos leído todas, que nos ha acompañado desde la adolescencia y esta escritora es una mujer muy interesante con unas ideas muy adelantadas para su época».

El CDN estrena la obra con la que Blascó ganó el Premio Nacional de Literatura Dramática y en la que también actúa

Lola Blasco destaca que releyéndola «de mayor» te das cuentas «de que dice muchas cosas y ella además fue sufragista, abolicionista, abanderó varias causas y en su propia vida lo llevó también con todas las consecuencias, de hecho no se casó por decisión propia».

Por eso, la dramaturga alicantina pone a hablar a estas mujeres «cuando crecen, pero también para conocer de qué hablan cuando no tienen que llevar el corsé, de qué podrían hablar cuando nadie las mira, como le pasó a la autora que fue censurada y no se le deja decir lo que tiene que decir».

Las actrices Paula Muñoz, María Pizarro, Carolina Rubio, Clara Sanchís, Maite Sandoval y Andrea Trepat dan vida a las protagonistas de esta historia, en la que se han descartado los personajes masculinos «porque no he querido dar una visión romántica».

El elenco de la obra

La obra, en la que el alter-ego de Louise May Alcott es Jo, «pero también de la tía March», recoge el carácter de cada una de las protagonistas de la novela «llevándolo a la comedia, pero que el público va a identificar, aunque he destacado algunas cosas de cada una desde una mirada seguramente más gamberra, aunque no me invento nada, son cosas que para mí están en la novela».

La obra, dice, «tiene de todo, no es una comedia pura, pero es verdad que en toda la primera parte se tratan muchos temas desde la comedia, desde la ironía, porque es lo que hay en el libro, la autora era una mujer bastante crítica y bastante cómica». Por eso, la obra «evidentemente» tiene un carácter feminista, pero «es mucho más que eso».

En palabras de Jo... Mujercitas, que también es un homenaje «a las mujeres transgresoras de la época», mantiene la historia en el siglo XIX, como el libro, «porque si no, el discurso no tendría sentido; lo que dicen es interesante porque lo dicen precisamente en ese momento».

Otro estreno con el CDN

No es este el único estreno que afronta la alicantina este otoño. También tuvo que aplazarse en marzo por la pandemia la presentación sobre los escenarios de Siglo mío, bestia mía, obra por la que recibió el Premio Nacional de Literatura Dramática en 2016, y que ha montado el Centro Dramático Nacional. Este estreno llegará finalmente el 11 de noviembre al Teatro Valle Inclán de Madrid y será doble para Lola Blasco, ya que además de autora del texto, se subirá a las tablas para interpretar uno de los personajes.

«Como actriz es difícil hacer un texto tuyo y trabajar con una mirada a lo mejor opuesta totalmente a como lo habías imaginado tú».

Esa mirada es la de Marta Pazos, que asume la dirección. «Es un montaje que va a estar lleno de humor, aunque el tema que trata no lo es, porque Marta aporta esa frescura y esa belleza plástica» a esta obra que «ya era hora de que se llevará al teatro».

De esta forma, la autora alicantina tiene que mirar su texto desde el escenario, no debajo. «Estar metido dentro es lo extraño porque no tienes una objetividad de lo que estás haciendo. Eso probablemente es lo más difícil, olvidarte de que has escrito esta obra, de la idea que tienes, y meterte en el proceso».

Siglo mío, bestia mía «ofrece un mapa, la cartografía emocional de una época; es una obra de tintes poéticos que, sin embargo, se refiere a hechos políticos» y habla de «cómo no perder el rumbo en un tiempo de catástrofes».

Los ensayos se retomarán en breve, después de unos meses complicados en los que el proceso se frenó. «Ya habíamos ensayado antes parte a través de la plataforma Zoom, pero lo retomamos ahora».

«Estoy muy contenta -afirma Lola Blasco- porque son dos obras radicalmente distintas». En las dos, asegura, «me gusta mucho el trabajo que se ha hecho».