El cineasta y compositor alicantino Carlos Salado colgó en las plataformas musicales su proyecto Uña y Carne el pasado 10 de junio. Una apuesta por la rumba contemporánea que gestó junto al vocalista Antonio Clavería.

Dos semanas después, este grupo se ha colado en el top 15 de los temas más virales de España en Spotify y lo ha hecho con "Pásame el canutito", uno de los cortes del primer disco de Uña y carne.

Con este proyecto, el músico cumplía un sueño perseguido desde los 18 años, "y ahora tengo 34". De hecho, las composiciones que han visto ahora la luz son fruto de muchos años de trabajo. "He compuesto rumbas toda mi vida y mientras he hecho otras cosas", afirmó cuando lanzó el disco que distribuye Warner Music.

Salado recuperó la esencia del cine quinqui en 2016 con su primer largometraje, "Criando ratas", cinta que distribuyó online y en la que firmó guion y dirección. Rodada en parajes urbanos de Alicante con actores no profesionales, entre los que destacaba Ramón Guerrero, que da vida a El Cristo, el cineasta dibujaba un retrato genuino y humano de la marginalidad que fue capaz de lograr una fuerte repercusión en medios y encontrar su público en el ámbito online. 

Uña y carne forma parte el desarrollo de este mismo proyecto vital y se trata de una propuesta transmedia estructurada en torno a la rumba urbana española. Una novedosa combinación de música y ficción nacida para remover conciencias y establecer líneas de debate con la sociedad.