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Hallan en aguas de Xàbia 53 monedas de oro del fin del Imperio Romano

Las piezas de oro sumergidas en la bahía del Portixol, uno de los mayores tesoros de este tipo encontrados en Europa, fueron escondidas ante la invasión de los bárbaros en el año 409

Las monedas de Xàbia y el fin del Imperio Romano | J.A.MOYA

La llegada de los alanos a las costas mediterráneas en el año 409 de nuestra era poniendo fin al Imperio Romano en la Península Ibérica llevó consigo una oleada de saqueos, violencia y devastación que convulsionó a una sociedad en la que afloraba la riqueza. Los ocultamientos de monedas y otros objetos de valor se convirtió en algo habitual para evitar el robo y poder recuperarlos en el futuro. Si es que sobrevivían. Ese es el origen más probable de las 53 monedas romanas de oro que se han encontrado en las aguas de la bahía del Portixol de Xàbia, uno de los mayores conjuntos de la época hallados en España y en Europa.

Fue el pasado 24 de agosto cuando dos aficionados al buceo, Luis Lens Pardo y César Gimeno Alcalá, encontraron de forma fortuita encajada en la grieta de una roca un objeto que brillaba. Esa fue la primera de las ocho monedas de oro que pudieron subir a la superficie y llevaron al Ayuntamiento de Xàbia.

A partir de ahí, el excepcional hallazgo llevó a la Conselleria de Cultura a iniciar un proceso de urgencia y a contactar con el equipo del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico de la Universidad de Alicante (INAPH). En una primera intervención se encontraron 34 más y en una siguiente fase, junto al Museo Arqueológico de Xàbia y miembros de los GEAS de la Guardia Civil, se documentó toda la zona del hallazgo y aparecieron otras 11, todas ellas datadas entre el año 375 y el 408 d.C., además de 3 clavos, probablemente de cobre, lo que implica que podrían haber estado metidas en una caja, aunque habrá que esperar a las próximas excavaciones para saberlo con exactitud.

«Es un tesoro porque claramente es una ocultación voluntaria, no se ha caído casualmente de un barco porque son monedas del último tercio del siglo IV y principios del siglo V, que es la época en la que aquí llegan los bárbaros y empiezan las grandes ocultaciones de toda la Península Ibérica», según el catedrático de Historia Antigua y responsable del equipo de la UA, Jaime Molina, que califica el hallazgo de «excepcional» a nivel arqueológico e histórico.

Primero, porque puede ofrecer multitud de información «para comprender la fase final de la caída del Imperio Romano en la Península Ibérica con la llegada de los pueblos bárbaros a Hispania». Y segundo, «porque ilustra un momento en el que había mucha riqueza en este territorio; las monedas serían de una familia muy rica de la zona, ya que se trata de una fortuna en la época, que ya no vive en ciudad sino en una villa y cuando ve que están saqueando en los alrededores oculta el oro en el fondo del mar, pero luego no vuelven a buscarlo».

Las monedas de Xàbia y el fin del Imperio Romano cristina martínez

El estado de conservación en que se encuentra el conjunto de estas monedas, que son sólidos romanos de unos 4,4 gramos, es «perfecto» porque el oro «no se degrada», apunta Molina. Tanto es así que se pueden leer hasta las inscripciones. Por un lado aparece labrada la cara del emperador y por el otro, un mensaje de exaltación a Roma con el dato de la ceca, es decir, la fábrica donde se acuñó.

De esta forma, se han podido identificar 3 monedas de Valentiniano I, 7 de Valentiniano II, 15 de Teodosio I, 17 de Arcadio, 10 de Honorio y una no se puede leer. La mayoría, acuñadas en Milán, según el arqueólogo, que trabaja con José Antonio Moya, Jordi Blázquez y Alejandro Pérez, del INAPH, en las campañas que se vienen realizando en la zona del Portixol, declarada BIC.

Excavación del yacimiento

La excepcionalidad del hallazgo ha llevado a Cultura a consignar un presupuesto de 17.800 euros para excavar la zona en octubre a lo largo de tres o cuatro semanas. Unos trabajos «complejos», tal como afirma José Antonio Moya, porque hay que hacer planimetría de precisión y un mapa del yacimiento. «Lo que tenemos es un puzzle pero con las piezas muy dispersas, en un fondo muy abrupto, muy irregular».

Las monedas serán restauradas por el IVCR + i y luego pasarán a ser expuestas en el Museo Arqueológico de Xàbia, según explicó la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, en el acto de presentación del hallazgo, en el que también el que participaron el alcalde de Xàbia, José Chulvi; el vicerrector de Investigación de la Universidad de Alicante, Juan Mora Pastor, y el jefe de la compañía de la Guardia Civil en Calpe, Jerónimo Pacheco, además de los descubridores de las primeras monedas.

Los clavos aparecidos junto a las monedas.

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