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Arde Bogotá Grupo musical

«El rock se murió hace mucho y no hay ningún problema con eso»

Son la banda del momento, uno de los pocos grupos de guitarras que siguen despertando interés entre crítica y público. Y tienen una misión: salvar el rock. Ahora están de estreno con La noche, un viaje nocturno, una crónica generacional que reúne diez temas relacionados y condicionados por la oscuridad.

Una imagen promocional reciente de Arde Bogotá. | INFORMACIÓN

La noche es su primer álbum. ¿Qué han vertido en el disco?

Es un disco de rock. Hemos continuado la esencia de nuestro primer trabajo, el EP El tiempo y la actitud, en el que cada uno traía elementos del indie patrio, del rock, del hip-hop y de la canción de autor, pero añadiendo una historia como hilo conductor, y explorando aún más los límites del rock. La temática nocturna está presente en muchos elementos del disco: en su construcción armónica, en la evolución del tempo, en la temática de las letras, en las guitarras oscuras, en los bajos bailables o en los ritmos con reminiscencias dance o hip-hop. Intentamos buscar el sonido de los distintos momentos de una noche y convertirlo en canciones.

¿Qué fatal atracción produce la noche sobre ustedes?

Seguramente el idilio con la noche venga del momento en que se ha compuesto el disco. Muchas de las canciones se trabajaron durante el confinamiento, y una de las cosas que más echábamos de menos entonces era salir de fiesta. Al final, para alguien cargado de obligaciones, la noche es un lugar donde liberarse, donde dejarse llevar, y sobre eso habla el disco.

Sobre la estética del álbum y de las portadas de los singles, habéis tomado como referencia Trainspotting, la película de Danny Boyle. ¿Coinciden en el mensaje?

En Arde Bogotá nos gusta mucho el cine, y el cine creado a finales de los 90 y principios de 2000 refleja un poco la actitud con la que, en cierto modo, nos vemos reflejados: velocidad, frenesí, vivir desubicado... Y estar siempre buscando algo. El soliloquio del final de Trainspotting sugiere que «elijamos vida», y eso nos representa. Creemos que somos parte de una generación que pese a estar extremadamente bien formada, tiene que pluriemplearse para salir adelante (si es que lo consigues...), y, aún así, siempre parece que tenemos la culpa de todo. ¿Estamos en medio de un fuego cruzado constante? Parece que sí. Pero al final ese mensaje de coger la bolsa con el dinero y elegir vivir es un poco la meta, es un poco el espíritu del disco.

Un factor clave de su sonido es su eclecticismo. ¿Hay mucho que aprender de Kanye West y de Bad Bunny, incluso si quieres hacer rock?

Nosotros hemos tenido muy presentes a Kanye y a Bad Bunny mientras componíamos este álbum. Igual que a Dua Lipa, a Billie Eilish o a J Balvin. Al final son los autores de gran parte de la banda sonora de nuestras noches de fiesta. Nadie ha experimentado tanto en beat-making dentro del mainstream como los grandes productores de hip-hop o reguetón. También utilizan las palabras como dinamizadores de los temas de una forma magistral, y juegan con los momentos de pegada de una canción de formas muy originales. Y desde luego llenan las pistas de baile. Así que sí, desde luego, hay mucho que aprender de todos ellos si quieres hacer rock.

¿Es cierto que Carlos Cano fue el origen de todo o es un bulo que ha llegado hasta nuestros días?

Carlos Cano cantando en un escenario era más rockero que AC/DC, y El último bolero es la canción más importante para esta banda, por lo que sí, es el origen de todo.

«¿Se ha muerto el rock ya o me lo tengo que cargar? ¿Se ha pasado la moda del trap o me tengo que apuntar?». ¿Tienen alguna respuesta?

El rock se murió hace mucho tiempo y no hay ningún problema con eso. Al contrario, es motivo de celebración. El rock dejó de ser una música mayoritaria hace años, pero eso permite que se convierta en un lugar de experimentación y de crecimiento, y que las personas que lideran su creación no sean politoxicómanos idolatrados por romper televisores, sino por su talento y su originalidad. El trap no es ninguna moda, pero es divertido incorporar ese tópico tan casposo a la reflexión que se hace en esa letra.

En Millennial hablan de futuro y amor. ¿Es esperanzadora vuestra visión?

Desde nuestro trabajo en El tiempo y la actitud decimos que nosotros hablamos de futuro y amor porque seguramente sean los temas que más nos preocupan ahora mismo, por eso nuestra visión quizás no es tan esperanzadora... Pero para nosotros el dramita está en la incertidumbre y Millennial es un tema que habla mucho de eso. A los cuatro nos pasa que cargamos con el peso de no saber qué va a ser de nuestra vida en dos semanas y esa incertidumbre es la que nos genera dudas sobre cuál es nuestro rol o qué podemos hacer. Y la solución que proponemos es la única que se nos ocurre frente a ese futuro tan abstracto: procrastinar.

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