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Fernando León de Aranoa Director de cine

«Hay algo catártico en reírte de cosas terribles»

Fernando León de Aranoa estrena mañana en los cines su octavo largometraje de ficción, El buen patrón, una comedia «construida con los materiales del drama» en la que el director madrileño ha decidido, por primera vez, dejarse llevar por el humor.

El director de cine Fernando León de Aranoa. | EDUARDO PARRA/EP

«Hay algo catártico en reírte de las cosas, en coger cosas que son terribles y subirlas a un escenario: es una manera de derrotarlas. Humor es uno de los nombres de la inteligencia y forma parte de la vida», afirma el director en una entrevista con Efe, realizada en el marco del Festival de San Sebastián donde la cinta compitió en la Sección Oficial.

«El humor es la mejor forma de acercarse casi a cualquier cosa (...). En mis películas siempre ha habido humor, pero es verdad que en esta película sentía la necesidad de no contenerlo como en otras», señala el director de dramas intensos, como Barrio (1998) o Princesas (2005).

De hecho, afirma que «el punto de partida casi me lo regalaba el personaje: el modo en el que se desempeña el patrón, metiéndose en la vida de sus empleados para intentar arreglar pequeñas cosas, cada vez un poquito más..., pero la manera en la que lo hace es tremenda, hay humor ahí».

Un impresionante Javier Bardem se transmuta en Julio Blanco, un empresario de éxito que aparece como «hecho a sí mismo», aunque a lo largo de la película se sabe que heredó la fábrica de su progenitor; se siente padre y protector de sus empleados, pero en realidad cruza constantemente la fina línea de la privacidad de estos.

En el momento en el que el espectador lo conoce, está esperando la visita de una comisión que decide sobre un premio a la excelencia empresarial, el único que le falta. Al tiempo, uno de los empleados que ha sido despedido en un reajuste emprende una lucha en solitario y acampa frente a la fábrica rodeado de pancartas para pedir su readmisión.

«José es un desesperado, es de los que cuelga del plato de la balanza (...) él está reivindicando y nadie le hace caso», explica el director.

«Donde hay relaciones de poder hay competencia, insolidaridad, vasallaje. La película no solo deja malparado al patrón, también a los trabajadores, pero tengo debilidad por José, que no deja de ser un Quijote, gritando ‘el pueblo unido jamás será vencido’, es que me partía el alma», comenta el director en el mismo tono cómico con el que ha cargado toda la cinta.

León de Aranoa y Bardem llevaron su largometraje al festival donostiarra casi veinte años después de su Concha de Oro por Los lunes al sol (2002), esta vez con la reconversión industrial contada a partir del cierre de una naviera de Vigo intercambiada por una lucrativa empresa de básculas de precisión.

Dice el director que El buen patrón es «el reverso oscuro» de aquella, aunque en este caso cargado de ironía y humor ácido, sarcástico a veces, pero muy divertido.

En ese sentido ha comentado una de las escenas más cómicas, donde el patrón lo pasa realmente mal, una cena en la que se habla, entre otras cosas, de los subvencionados del cine, no estaba en el guion, pero lo añadió como «un pequeño ajuste de cuentas personal» sobre un «tópico que llevamos muchos años escuchando, a ver si ya riéndonos un poco, conseguimos explicarlo», subraya.

Tanto León de Aranoa como Bardem afirman que el personaje central no se inspira en nadie en concreto, aunque hay miles de ellos «sentados en consejos de administración, ayuntamientos...», dicen ambos, que no obstante celebran que hoy ya no sean «normales» algunos comportamientos abusivos.

«Lo bueno es que se ha desmantelado el cinismo y la protección que había en las empresas del abuso de poder a nivel sexual; en la película -apunta el protagonista-, ese abuso está de modo tangencial, pero no se toca de una forma sencilla ni básica, sino con sus complejidades, porque Fernando nunca critica a sus personajes, sino que espera que la gente saque sus conclusiones».

A por el Óscar

El buen patrón, que luchará por traerse para España el Óscar a la Mejor Película Internacional tras ser elegida por la Academia de Cine y dejar atrás a Madres paralelas y Mediterráneo, cuenta también con unos secundarios espectaculares, desde el «empleado sumiso», Celso Bugallo, al «amigote» del patrón, Manolo Solo, pasando por el «incómodo reivindicativo», Óscar de la Fuente, o el guarda jurado «buenazo», Fernando Albizu.

Con ellos, la actriz alicantina Sonia Almarcha, Tarik Rmili y la estrella emergente Almudena Amor.

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