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La «videotelefonada» entra en el léxico del valenciano

La palabra es una de las 221 variaciones del Diccionari de la AVL en 2021, junto con «feminicidi» o «animalisme» y formas coloquiales como «provessó»

Foto de archivo de una videollamada.

Quien escriba un texto en valenciano ya no tendrá por qué entrecomillar la palabra «Videotelefonada», o ponerla en cursiva si está utilizando un teclado. La palabra, cuyo uso tan habitual se ha vuelto en todas las lenguas como consecuencia indirecta de la pandemia de coronavirus, ha pasado a formar parte del léxico del idioma cooficial autonómico en toda regla. Es una de las 221 modificaciones que se produjeron a lo largo de 2021 en el Diccionari Normatiu Valencià de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), tal y como han señalado fuentes de la entidad estatutaria.

La «biblioclàstia», acto de destruir libros, también tiene ya su entrada en el Diccionari Normatiu, al igual que el «feminicidi», palabra tristemente también de uso relativamente habitual. También se han incorporado formas femeninas de términos ya existentes, como «metja», «gerenta» o «practicanta», y palabras de uso coloquial. Algunas tienen un uso muy extendido, como «provessó», mucho más habitual de escuchar que el formal «processó». Otras llaman la atención por su morfología o su sonoridad, como «furtagallines», empleada para referirse a un ladrón de poca monta, o «tracamander», que en castellano equivaldría a «liante».

La introducción de palabras de uso coloquial, neologismos o procedentes de algún ámbito técnico o profesional concreto en el diccionario son lo que se conoce como «altas lingüisticas», según explican fuentes de la AVL. También hay «altas semánticas», inclusión de significados nuevos, locuciones como la de «arrimar el muscle», que también ha entrado ahora al Diccionari, o variaciones gramaticales o de pronunciación.

Todos estos cambios pueden partir de propuestas que cualquier ciudadano haga llegar a la AVL, o bien a partir de profesionales de la traducción, la enseñanza o la corrección, o por parte de los propios académicos. «Suelen ser propuestas con mucho detalle», argumentándolas, señalan las mismas fuentes. Al margen del punto de partida, en cualquier caso, son recibidas por la Unitat de Recursos Lingüístics, que a su vez las traslada a la Secció Filològica, que las discute y finalmente vota su incorporación al documento normativo.

Desde la institución inciden en que el Diccionari Normatiu está «en continuo proceso de reelaboración», y que eso es «signo de la vitalidad de la lengua». Y eso se plasma también en algunas palabras que se han incorporado al Portal Terminològic Valencià, que recoge vocabulario propio de lenguajes especializados. Como no podía ser de otra forma, una de las incorporaciones de 2021 ha sido «vacunòdrom», y también «agulla volcànica», en este año en el que la erupción en la isla de La Palma ha despertado tanta atención social y mediática.

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