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José Soriano recibe el homenaje del mundo de la danza

El bailarín y coreógrafo alicantino "emocionado" por reunir hoy a estrellas del baile en Mutxamel

El bailarín y coreógrafo José Soriano.

Son más de tres décadas las que lleva José Soriano en el mundo de la danza. Como bailarín, como coreógrafo, como maestro y como todas esas cosas a la vez. Aunque no es habitual, este alicantino ha conseguido ser profeta en su tierra y el sábado recibirá un homenaje en el Teatro Auditorio de Mutxamel (20 horas), localidad donde montó su escuela hace 25 años, dentro del ciclo Mutxamel en Danza.

Rastro & Huella es el título de esta gala en la que Soriano estará acompañado como artistas invitados por figuras de la talla de Olga Pericet, Marco Flores, Mayte Bajo, Pepa Sanz, Cristian Martín, Asun Noales, Ángela Verdugo y Rocío Sempere, además de la Compañía de Danza Flamenco Española fundada por el propio bailarín hace quince años. La dirección artística corre a cargo de Daniel Doña, galardonado recientemente con el Premio Lorca de la Academia de las Artes Escénicas de Andalucía. 

"Que lo hagan en tu tierra es lo más complicado y estoy muy contento de poder estar con los que fueron mis compañeros, con los que he trabajado cuando estaba en Madrid... juntar a estos grandes artistas es un gustazo", asegura José Soriano que marchó a la capital en 1992, "acompañado de Espadero, mi maestro", para sumarse a la Compañía de Danza de Rafael Aguilar. Y de ahí a Japón.

Ese fue el inicio de una larga carrera profesional que le ha llevado a a trabajar en la ópera Carmen, dirigida por José Carlos Plaza en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, al lado de Teresa Berganza, o con el Ballet de Alberto Lorca, como bailarín destacado en la especialidad de Escuela Bolera.

La figura de María Rosa también fue muy importante en su carrera. En 1993 le cogió como bailarín solista para su compañía en obras como El Sortilegio de los Collares, El Amor Brujo, El Sombrero de Tres Picos… Estas obras le llevaron al Ballet Nacional de España y allí se encontró con Antonio el Bailarín

También ha trabajado con José Antonio, en su etapa de director del Ballet Nacional de España, y como bailarín destacado con Pedro Azorín en la especialidad de jota para el Ballet de María Rosa.

Épocas bonitas, pero difíciles

Para Soriano, "recordar estas etapas, todos esos momentos, y recordarlos con ellos me emociona porque fueron épocas muy bonitas, aunque muy difíciles, por eso fuimos como una familia, compartimos muchas cosas".

En su camino también ha trabajado con Marienma, como bailarín solista en el Ballet de Goyo Montero y como primer bailarín y ayudante a dirección y escenografía en la Sala de Fiestas de Benidorm Palace.

Si mira hacia atrás asegura que ve "a un luchador, nunca he tirado la toalla, he sido siempre de seguir hacia adelante aunque se cerrara una puerta porque siempre se abre otra, hay que no decaer y seguir luchando".

Afirma que "no ha sido fácil" porque "la danza está muy mal valorada" y "tenías que irte de tu casa y si trabajabas comías y si no, pues era complicado".

La Compañía de Danza de José Soriano.

El futuro lo ve con sosiego y con nuevos proyectos. "Estoy muy contento de haber conseguido lo que he conseguido y, sobre todo, esos compañeros que quedan de por vida; en el futuro me veo disfrutando de lo que quiero, como ahora, y no todo el mundo puede decir que vive de lo que le gusta".

Dice que seguirá luchando, "por supuesto", aunque ve las cosas desde otra perspectiva. "Tengo 50 años y ya me planteo ir descansando un poco, llevar mi compañía pero ir dejando el escenario, que no quiere decir que no vaya a salir, pero cosas más puntuales porque el cuerpo tiene que descansar, y dedicarme a la familia porque siempre son los últimos en recibir cuando son los primeros que te dan".

A José Soriano siempre le quedará ser maestro para otros, igual que él los tuvo. "Yo he tenido la suerte de tener unos maestros que además de enseñarme me han hecho amar la danza, hay que motivar al alumno y que lo ame".

La situación de la danza no ha cambiado mucho, dice. "Debería valorarse más, falta más cultura y valorar la danza porque siempre ha tenido menos atención que el teatro o la música".

Si le queda una espinita es la de no haber podido montar una compañía de danza española en Alicante. "Lo intenté, presenté un proyecto, pero al final nada".

De momento, José Soriano tiene mucho que celebrar esta noche. Y además rodeado de los suyos.

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