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Nueva serie de Marvel

'She-Hulk: Abogada Hulka': no es tan fácil ser verde

La prima (super)abogada de La Masa protagoniza una comedia legal con el espíritu satírico y autorreflexivo de los tebeos de John Byrne sobre el personaje

Jennifer Walters, alias Hulka, en ’She-Hulk: Abogada Hulka’. MARVEL STUDIOS

En el origen primero de 'She-Hulk: Abogada Hulka' (Disney+, desde el jueves, día 18) está una serie de casi medio siglo antes, 'La mujer biónica', 'spin-off' de 'El hombre de los seis millones de dólares' que por poco no borra el recuerdo de la serie madre. En Marvel preocupaba que su popularidad llevara a los productores de 'El increíble Hulk', la serie con Lou Ferrigno, a sacarse de la manga una Hulka, así que se afanaron en crearla ellos mismos para tener los derechos. 

Creada por Stan Lee con el dibujante John Buscema, la versión femenina del héroe verde y furioso protagonizó entre 1980 y 1982 'La Salvaje Hulka', serie de tebeos sobre Jennifer Walters, abogada criminalista que sobrevivía a un disparo gracias a una transfusión de sangre de su primo. Flaco (o musculoso) favor, si tenemos en cuenta que su primo se llama Bruce Banner y que recibir su sangre significa convertirse en otra Masa, aunque mucho menos monstruosa: una gran amazona verde. 

Tras pasar por Los Vengadores y Los Cuatro Fantásticos, Hulka obtuvo a finales de los ochenta otra serie de cómics, 'La Sensacional Hulka', que definió el espíritu más canónico de sus historias: irreverente, satírico, autorreflexivo. Consciente de estar dentro de un tebeo, Hulka podía discutir con su dibujante y guionista John Byrne. Sin romper cuartas paredes, el guionista Charles Soule y el dibujante Javier Pulido mantuvieron la reflexión sobre el medio en su reivindicable serie de 2014. 

Una actriz habituada al cambio

Hulka ha sido vista en versión animada en series de 1982 y 1996, pero se ha hecho de rogar en imagen (relativamente) real. La película frustrada de los noventa prometía: la iba a escribir el maestro de la serie B Larry Cohen ('Maniac cop') y protagonizar Brigitte Nielsen, cuyo 1,83 de estatura ayudaría a la caracterización.

Finalmente ha correspondido a Tatiana Maslany, algo menos alta (1,63) pero curtida en transformaciones (hasta once personajes encarnaba en 'Orphan black'), el honor de convertirse en Hulka, no por transfusión, sino por la contaminación accidental con la sangre de su primo (invitado Mark Ruffalo) tras un choque con nave espacial. En el primer episodio asistimos a su concienzudo entrenamiento para controlar sus brotes y sacarles todo el partido posible. Por suerte para ella, cuando se transforma, no pierde inteligencia; solo se convierte en versión más poderosa de sí misma. Lo que no significa que su trabajo vaya a ser más fácil: convertida en líder de una división de casos de superhumanos, deberá defender a Emil Blonsky (Tim Roth), el mismo Blonsky que, transformado en Abominación, trató de matar a su primo en la película 'El increíble Hulk' de 2008. "Bajo órdenes directas de tu gobierno", le recuerda el carismático villano, lo que casi ayuda a Walters a sentirse menos culpable.

Telecomedia Marvel 

Tras los experimentos iniciales de 'Bruja Escarlata y Visión', Marvel vuelve a moverse en terrenos de telecomedia con esta serie a la vez exuberante y modesta, cargada de efectos especiales pero también de placeres sencillos: chistes sobre indignidades cotidianas, mejores amigas que pueden ser lo peor, etcétera. Por momentos, casi se diría que estamos viendo una versión superheroica de 'Ally McBeal', pero la guionista jefe Jessica Gao (autora del clásico episodio 'Pickle Rick' de 'Rick y Morty') asegura haber tenido más en cuenta 'Fleabag' (en la que se rompía la cuarta pared cada dos por tres), 'Better call Saul' (el mejor drama legal de los últimos tiempos) e incluso 'American crime story: The people v. O.J. Simpson'.

Dirigida, sobre todo, por la especializada en comedia Kat Coiro ('Colgados en Filadelfia', 'Modern family'), 'She-Hulk: Abogada Hulka' prescinde de gravedades existenciales para contar con ligereza las tribulaciones de Walters en los juzgados y también los bares donde acaba en sus citas online, que se le multiplican, nunca para bien, tras crear perfil para Hulka. No es tan fácil ser verde, como sabía la rana Gustavo. 

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