Más de un centenar de objetos personales, entre los que destacan su mesa de despacho de madera con cajones, una silla forrada en terciopelo rojo, un retrato con marco de madera estilo rococó, dos muebles-vitrina de madera, un barómetro de pared en madera o un maletín con sus iniciales. Este es parte del legado que la familia de Rafael Altamira ha depositado en la Universidad de Alicante para constituir un centro de documentación e investigación que ha sido inaugurado esta mañana en una sala de la Sede de la UA en Alicante.

La donación también incluye diversas pinturas y libros, entre los que destaca una biblia del Duque de Alba en dos tomos, dedicada al historiador y jurista, entre otros muchos. El espacio también cuenta con objetos cotidianos, como un reloj de oro con sus iniciales, un álbum fotográfico familiar o el diploma original enmarcado con la concesión de la Medalla de Oro de la provincia de Alicante, además de los 48 volúmenes de sus obras completas.

La rectora de la UA, Amparo Navarro, junto a familiares de Rafael Altamira; el director de la Sede, Jorge Olcina, y el alcalde de El Campello, Juanjo Berenguer, ha inaugurado este espacio dedicado al intelectual campellero en la primera planta de la Sede Universitaria de Alicante, que ya es accesible a todo el mundo.

Los bisnietos de Altamira observan la maleta de su bisabuelo. DANIEL BETORET

Navarro ha destacado la importancia de Rafael Altamira “uno de los pocos intelectuales españoles con una proyección nacional e internacional indiscutibles, cuya polifacética trayectoria intelectual abarca temas tan diversos como la literatura, la crítica literaria, la historia, el derecho y la pedagogía” y el compromiso de la Universidad de Alicante con "el estudio y divulgación de su obra y proyección”.

La rectora ha agradecido a la familia, en particular a la nieta de Rafael Altamira, Pilar Altamira, fallecida el pasado año, “la decisión de confiar en la Universidad de Alicante para albergar su legado” y también al director del Instituto Jorge Juan de Alicante, por la cesión de unos grabados con su figura como protagonista.

Un espacio vivo

En el acto de inauguración ha estado presente la familia del polifacético humanista, representada en la figura de tres de sus bisnietos: Álvaro, Javier y Pilar Ramos Altamira, hijos de Pilar Altamira,a quién todos los presentes han destacado por su incansable labor de recuperación de la memoria y obra de su abuelo.

Javier Ramos Altamira, en representación de la familia, ha intervenido para agradecer a la Universidad de Alicante “la cesión de este espacio para albergar el despacho original de nuestro bisabuelo”. También ha destacado que su madre “estaría muy orgullosa del resultado ya que siempre fue su intención” y ha finalizado con el ruego de “que este espacio esté vivo y sirva para divulgar la vida y obra de Rafael Altamira “

Por su parte, el alcalde de El Campello, Juanjo Berenguer, ha expresado la importancia de “realzar la figura de Altamira y darlo a conocer para que su legado siga presente”. El Campello forma parte del imaginario de “Rafelet” como era conocido en la localidad costera en la que sus padres poseían una casa de veraneo. Localidad que inspiró muchas de sus obras y que ahora trata de repatriar sus restos y los de su mujer de México, donde falleció en el exilio.

Convenio: divulgación e investigación

El acuerdo suscrito entre la familia del jurista y la UA incluye exhibir el legado en una sala permanente de la Sede Ciudad de Alicante con libre acceso del público, tal y como recoge este documento y ratificado por el Consejo de Gobierno de la institución académica.

El acuerdo se sustenta en el compromiso por parte de la Universidad de Alicante de la divulgación de forma abierta y permanente, con fines de carácter cultural, docente y científico de la vida y obra cultural y pacifista del ilustre humanista, historiador, jurista, crítico literario y escritor Rafael Altamira a través de la exposición de los objetos que la familia ha cedido a la institución.