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Funzo & Baby Loud, un final de récord para un nuevo comienzo

Los alicantinos, que se han convertido en los líderes de una generación, afrontan el final de su gira despedida como dúo con dos actuaciones en la Plaza de Toros de Alicante que han colgado el cartel de entradas vendidas

Funzo & Baby Loud en una foto promocional

Alex Domínguez

Juan Fernández

Juan Fernández

Es interesante ver las vueltas que da la vida. De no ser tomados en serio por la sociedad alicantina a agotar entradas en tiempo récord para sus dos actuaciones en la Plaza de Toros de Alicante. Funzo & Baby Loud, Adrián y Juan Carlos, encaran este fin de semana sus dos últimos conciertos juntos, como dúo musical, en casa y frente a los suyos. Una actuación que, en un principio, iba a ser de una única fecha, pero que, tras agotar entradas en cuestión de minutos, se han visto obligados a ampliar.

La historia de cómo dos hermanos alicantinos acaban sumidos en una espiral de éxito llenando las salas más grandes del país como el WiZink Center de Madrid, ante más de 15.000 personas, o incluso de hacer el saque de honor en un partido del Hércules, equipo que han llevado siempre por bandera a cada ciudad que pisaban, no se puede explicar de una manera rápida y sencilla. De hecho, ni ellos mismos son capaces, pero lo cierto es que su último logro habla del arraigo que han acabado teniendo en una ciudad que si antes les daba la espalda, ahora les abraza.

Dos fechas en el ruedo alicantino. 7.000 entradas vendidas para cada actuación. Y una ciudad que espera despedirse de los artistas que más han expuesto su "alicantinidad" por España. Canciones como Altea, Alicantina, ¿Dónde te espero?, Y cuando pienso en ti o Peca2 están llenas de referencias a su provincia y Funzo enfrentó el concierto más importante de su trayectoria con la indumentaria blanquiazul. Son estas pequeñas cosas las que hacen que una ciudad entera acabe rendida a tus pies. "No sabes cómo llegas a este punto, pero un día te encuentras aquí y pasas de que vayan cuatro personas a verte a llenar salas. Y que haya costado tanto triunfar en Alicante es algo que nos ha hecho crecer como artistas y como personas. Por algún motivo, me ha hecho valorar más mi ciudad", asegura Baby Loud.

De esta forma, prefieren tender puentes con Alicante y quitar hierro al asunto. Funzo es consciente de que al principio el proyecto no era muy bien recibido: "Y yo lo entiendo. Con 14 años me plantaba en un estudio a cantar con autotune y la gente decía 'pero qué hace este crío'. Y todavía hay gente que seguirá sin tomarnos en serio, especialmente en nuestra tierra. Como siempre se ha dicho, nadie es profeta en su tierra. Pero con estos dos conciertos, modestia aparte, nos consagramos en Alicante y la gente comienza a ver que nuestra carrera ha sido muy fructífera".

Imagen del concierto que dieron en el WiZink Center de Madrid ante 15.000 personas

Imagen del concierto que dieron en el WiZink Center de Madrid ante 15.000 personas / información

Y todo desemboca en un fin de semana de altos vuelos. El viernes 12 y el sábado 13 de julio realizarán sus dos últimas actuaciones en formato dúo para marcar un punto de inflexión con respecto a un futuro musical en solitario. "Estamos con muchas ganas de afrontar esta recta final. Hay nervios, pero son unos nervios positivos que te llenan de energía", explica Baby Loud, sereno ante una recta final que, asumen, contemplan sin ningún vértigo. "Yo llevo tres semanas sacándome el carnet y estoy nervioso por el carnet. Para el concierto tengo ganas, para el examen lo que tengo son ganas de quitármelo de encima", bromea Funzo.

Los hermanos admiten que quieren saborear su despedida de Alicante sin impedimentos en la que, consideran, es la mejor gira que han tenido hasta la fecha: "Está siendo la mejor gira, de lejos. También porque la anterior, a nivel personal, no la disfruté porque estaba en un momento malo. Y en esta puedo decir que me lo he pasado bien arriba del escenario con los músicos que nos han acompañado. He llegado a actuar forzado, pero este año ha sido muy placentero", alega Funzo.

Sorpresas

La sensibilidad se traslada a sus seguidores. Una emoción que se disfraza de risa y de llanto, sin término medio. Porque es la última gira que plantean como dúo y eso es algo que nunca volverá. Por ello, Alicante está marcada como fecha especial en el calendario. No solo serán los últimos conciertos de su andadura, sino que han preparado un show en el que, aseguran, habrá muchas sorpresas: "Lo que podemos decir es que nos hemos esforzado porque sean iguales ambos conciertos. El primero que salió a la venta fue el del sábado y no queríamos que nadie se sintiera perjudicado por ir a una fecha y no a otra. Aconsejamos a la gente que vaya al segundo que, si quiere sorpresas, no vean las redes ese día", explica Adrián.

Esta gira comenzó con altibajos. Su concierto en Madrid fue duramente criticado por los asistentes. El porqué recaía en la duración del concierto, y provocó que Funzo acabase dejándose las redes sociales. "Quien diga que se toma bien las críticas negativas está mintiendo. Cuando esto es tu vida, tu trabajo, todo el mundo quiere tener una buena imagen, que la gente le quiera y que se valore lo que hace. Y si tienes miles de personas insultándote, te lo acabas tomando mal".

Funzo & Baby Loud durante su saque de honor en el Hércules - Badalona

Funzo & Baby Loud durante su saque de honor en el Hércules - Badalona / HÉCTOR FUENTES

Su hermano mayor, Baby Loud, en cambio, se lo toma con más serenidad: "Nos lo tomamos mal, pero le acabas sacando productividad. Hay que aprovechar los momentos malos con inteligencia. Ese concierto en concreto fue uno en Madrid que hicimos más rápido de lo normal, el primero de la gira, con menos speech entre medias. Y gracias a que la gente se quejara de eso, lo tuvimos en cuenta y ya no hemos vuelto a repetir ese error. Aunque duela, las críticas negativas sirven para hacer las cosas mejor. Y eso es lo que hemos hecho. Así que podemos decir que en Alicante el concierto va a durar unas dos horas", sentencia.

Apoyo mutuo

El grupo afronta el final de una era juntos. Una hermandad arriba de los escenarios que llega a su fin para dar inicio a una nueva etapa para ambos. Y esto les obliga a comenzar de cero. Todo lo conseguido pasará a un segundo plano y tendrán que volver a demostrar por separado de qué son capaces. "Es inevitable que te venga a la mente la pregunta de cómo será lo que venga después. Pero como no tenemos la respuesta, lo único que hay que hacer es trabajar y crear música. Ahora tenemos que ser conscientes de disfrutar de esto porque no sabemos si volverá. Algún día recordaremos todo esto que nos está pasando", se sincera Juan Carlos.

Dejar el grupo para volar en solitario permite adoptar una nueva forma de expresión artística. Pero también deshacer unos lazos que les han mantenido unidos desde los inicios. Adrián, el más pequeño, tenía 14 años cuando se metieron en esta vorágine de la música y ha vivido en su propia piel lo bueno y lo malo de tener una exposición pública: "Mi hermano ha estado ahí siempre para apoyarme tanto en los conciertos como en mis momentos de ansiedad y cuando sentía una mayor presión. Un amigo nunca me hubiera apoyado tanto, solo un hermano puede empatizar así contigo. He tenido siempre la suerte de estar acompañado y nunca sentirme solo".

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