Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sonidos de proximidad

Velocidad Absurda: es solo punk rock... pero del bueno

El grupo sanvicentero tiene la misión de revitalizar un género a través de canciones cargadas de significado

Su propuesta busca mostrar a las nuevas generaciones que nunca está de más salirse del redil

El punk no pasará de moda: Velocidad Absurda

El punk no pasará de moda: Velocidad Absurda / Rafa Arjones

Juan Fernández

Juan Fernández

Ficha técnica

Formación: Jorge «El negro» (bajo), Alfon (guitarra), Dani (batería), Miguel «Maikel» (voz)

Procedencia: San Vicente, Alicante

Discos: Tranquilo hermano... (2023), Es solo punk rock (2024)

Año de comienzo: 2020

En un pequeño local de San Vicente del Raspeig, perdido en un polígono industrial semidesértico, está naciendo una pequeña comuna de grupos de punk. El sonido que un día hizo brillar a grandes bandas de la provincia como Maniática, Sensa Yuma o Konsumo Respeto tiene ahora un relevo decidido a comerse el mundo sin pedir permiso ni perdón. La escena, tan precaria que apenas cubre gastos, obliga a los músicos a saltar de banda en banda hasta que por fin suena la campana. Y entre estas joyas escondidas de la música disidente, surge un pequeño proyecto nacido de los retales de la pandemia del COVID-19.

Si las restricciones perimetrales dejaron algo positivo, fue el tiempo para pensar. Y así, tres artistas con nombres tan poco comunes como Trintxe, Tinito y Jorge "El Negro" decidieron crear una banda para escupir todo lo que se les pasaba por la cabeza. Así nació Velocidad Absurda, un proyecto creado desde los márgenes que avanza a pasos agigantados, ganándose un hueco en una escena necesitada de propuestas diferentes y en movimiento, buscando constantemente garitos donde salir a tocar.

"Al principio costaba formar la banda y llegamos a un punto en el que nos faltaban componentes", comenta Jorge "El Negro", el único superviviente del trío original. "Pero todo fue surgiendo de manera natural y ahora hemos encontrado nuestra formación oficial". No hay nada más satisfactorio que ver que las cosas salen bien, hasta el punto de que el pasado año realizaron una gira bastante amplia que los llevó por salas de Ibiza, País Vasco, Sevilla o Madrid. Es un género muy precario y pocos grupos tienen la oportunidad de hacerse un nombre fuera de sus fronteras, por lo que poder tocar en otras ciudades fue un soplo de aire fresco. "Es la primera vez que siento que un proyecto musical en el que estoy realmente funciona", se sincera Dani, el batería.

Y es que en un tiempo tan corto, han lanzado su disco debut Tranquilo hermano... (2023), que incluye temas como Droga y deporte, Cayetano o la destacada 25 de mayo, una versión del poema del poeta alicantino Enrique Morte. Además, gracias a Working Class Records, han formado parte de un álbum en formato split junto a los catalanes Liposomas Patusujeto, ofreciendo seis temas (tres nuevos y otros tres reeditados) en la cara A del vinilo. "Son cosas que nos impulsan a seguir adelante, como que una discográfica como Working Class Records apueste por un grupo recién nacido como el nuestro, o ir a una ciudad lejana y que te reciban con una camiseta nuestra", asegura Maikel, su vocalista.

Velocidad Absurda durante una sesión de fotos en la sede de INFORMACIÓN

Velocidad Absurda durante una sesión de fotos en la sede de INFORMACIÓN / RAFA ARJONES

Revolver conciencias

Velocidad Absurda es un grupo joven, pero con experiencia, y esa es quizá su mayor ventaja. Ese es el pilar de un proyecto que quiere devolver al género su conciencia de clase, ese componente esencial con el que el punk se construyó. "Los chavales de ahora no tienen la misma conciencia que teníamos nosotros a su edad, ha habido una especie de vacío en las nuevas generaciones, que ven esto de manera diferente", añade Maikel.

Por eso, para no dejar que se apague este espíritu y con la intención de moverse para no morir en el intento, han montado el proyecto La millor turreta del món, un festival que llegará a las ciudades de cada uno de los grupos que participan en el cartel, con el fin de impulsar una escena local que agoniza. "Es nuestra forma de revivir un movimiento", dice el bajista Alfon.

El objetivo es reavivar un género que fue vanguardia de lo disidente, un movimiento donde hacer punk no era un medio para hacerse rico, sino una forma de escupir la bilis generada por una sociedad con la que no se estaba conforme. Este sigue siendo el objetivo de Velocidad Absurda. Dicen que hacen solo punk, y es cierto, pero del bueno. Del punk que no está edulcorado, aquel que utilizaban Eskorbuto para "besar el culo de Satanás", y del que sembraba opiniones poco populares. Con grupos como Velocidad Absurda, el renacer de esta música está más cerca. Y es un lujo que eso venga de gente de la terreta.

Tracking Pixel Contents