El MACA revela a la Juana Francés más joven e inédita
El Museo de Arte Contemporáneo de Alicante presenta 52 obras de la artista alicantina que recorren su primera etapa artística más desconocida y muestran el germen de su modernidad

Héctor Fuentes
Juana Francés, una de las creadoras más rotundas de la segunda mitad del siglo XX, sigue siendo, cien años después de su nacimiento, una artista poliédrica con facetas aún poco conocidas. El Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), al que la alicantina donó una parte importante de su colección con 134 obras, se ha propuesto mantener viva su figura y lleva años dedicándole exposiciones que desgranan su trabajo. Ahora inaugura Juana Francés. La construcción de una artista moderna, 1945-1956, que recorre sus años de formación y su primera etapa como artista figurativa, así como otra más experimental, que amplían su trayectoria.
La exposición -comisariada por la conservadora del MACA, Rosa Castells, y la crítica de arte y estudiosa de la obra de la alicantina Natalia Molinos- ha sido presentada este miércoles con la presencia de la secretaria autonómica de Cultura, Pilar Tébar; la concejala de Cultura, Nayma Beldjilalli; y el director del Museo de Bellas Artes de Valencia, Pablo González Tornero, ya que una de las obras recién adquiridas de Francés por este museo -un bodegón de 1949- se exhibe por primera vez gracias al esfuerzo en tiempo récord del museo valenciano, que compró la obra en julio.

Fotografías de niña de la artista alicantina / Héctor Fuentes
La muestra, que se puede disfrutar hasta el 25 de enero con numerosas actividades complementarias, cuenta con 52 obras, veinte de ellas nunca vistas y tampoco reunidas todas antes en conjunto sobre este periodo tan interesante, con las que la artista "busca definirse y diferenciarse" y "que revelan a Juana -señala Rosa Castells- como una artista completa ya en los primeros años 50, que tenía éxito, participaba en exposiciones nacionales e internacionales y era reconocida por la crítica".
Cabe recordar que en esta época inicial Juana Francés (Alicante, 1924 - Madrid, 1990) ya está presente en grandes certámenes internacionales del momento y participa en las tres bienales de arte hispanoamericanas, la Bienal de Venecia, a la que fue cinco veces, o la Bienal de Alejandría; también expone mucho antes que sus compañeros de generación en Madrid en los 50, por lo que esta es una oportunidad para "volver a mirar" a la alicantina.

Dos bodegones de la exposición pintados en los años 40 / Héctor Fuentes
Natalia Molinos ha defendido la colaboración institucional que ha hecho posible la exposición de la alicantina, olvidada después por la historiografía del arte, y ha destacado que esta primera etapa "explica muy bien todo el proceso que lleva a Juana a pasar a la abstracción y a otras etapas de su trayectoria porque vemos en la etapa figurativa temas que se van a tocar posteriormente, como el tema de la introspección, la soledad, más íntimos, en paralelo a una experimentación técnica que es claramente una de las cosas que resaltan en la exposición", ya que "el trabajo en la textura es desde el principio una marca de identidad de Juana que va a ir pasando a las otras etapas".

Natalia Molinos, Rosa Castells, Pilar Tébar., Nayma Beldjilalli y Pablo González Tornero / Héctor Fuentes
Piezas destacadas
Las piezas, que incluyen cinco obras nuevas de las 15 cedidas en depósito por la familia de Juana Francés hace unos meses al museo, proceden de la propia colección del MACA pero también del Museo Nacional Reina Sofía de Madrid, del IAACC Pablo Serrano de Zaragoza, del IVAM y el Bellas Artes de Valencia, así como de las colecciones Studiolo de Candela A. Soldevilla, Colección del Instituto de Turismo de España, familia de Nellina Pistolesi, familia Francés Coloma, e Izard Francés.
Entre ellas, donde hay óleos y dibujos, se exhiben obras de su serie de maternidades y familias, con figuras hieráticas de influencia italianizante, así como varios bodegones de Turespaña, uno de ellos desconocido, que comparten escenarios asfixiantes con ventanas; el "enigmático y inquietante" Silencio de 1953, dos "delicias inéditas" de la familia de Nellina Pistolesi, también pintora y gran amiga de Juana en aquella época, y el retrato de un niño de la familia Izard Frances, que también se ve por primera vez.

"Desnudo de mujer", de 1950 / Héctor Fuentes
180 documentos
A la cesión de la familia Francés Coloma, además, corresponde el conjunto valioso de documentación que permite "abrir nuevas vías de investigación y plantear nuevos interrogantes" sobre la artista. Este fondo, completado con parte del IAAC de Zaragoza, pone en contexto la muestra con cerca de 180 documentos y fotografías, muchas de ellas muy novedosas, que cambian la imagen visual tradicional de la propia artista: retratos de su niñez y de su juventud en las que se asemeja a estrellas de Hollywood como Ginger Rogers; sus bocetos en corte y confección de la Sección Femenina; las notas con matrícula de honor de dibujo al natural y pintura mural en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando; su paso por el conservatorio donde culminó sus estudios de piano en 1945, su autorización como copista en el Museo del Prado, entre otras curiosidades, además de abundantes cuadernos y fotografías de sus viajes como una instagramer adelantada a su tiempo.

Una de las obras de su etapa experimental / Héctor Fuentes
Actividades paralelas
Durante el tiempo que dure la exposición, el museo llevará a cabo un extenso programa de actividades con el fin de descubrir un poco más de la artista, el contexto histórico, la cultura visual de la época a través de un ciclo de conferencias con distintas especialistas: Isabel Tejeda, María Rosón, M.ª Jesús Folch y la propia Natalia Molinos; el estreno de La fuerza oculta, un documental de Molinos y Maxi Velloso; un ensayo visual dirigido por Sol Spinelli y proyectos con la EASDA, el proyecto Viva Juana de Juan Diego y Ester García; o el Seminario Yo, Juana de profesores a cargo de Explicarte; la presentación de una caja didáctica sobre Juana Francés para centros educativos; un proyecto con los alumnos de la Facultad de Bellas Artes de Altea y con los vecinos de San Isidro de Albatera dirigido por Leticia Cano con Julia Llerena y Anais Florin y un espectáculo escénico a cargo de Ambulantes Lab.
Del mismo modo, se ha realizado una nueva edición de postales que reproducen piezas de la artista y que los visitantes pueden enviar a todo el mundo desde el museo. A las que ya estaban disponibles, se suman las piezas: Mujer con dos niños, Retrato de la madre, Figura de hombre y Bodegón.
Suscríbete para seguir leyendo
- Ya ha entrado en vigor: la Ley de Bienestar animal prohíbe tener a un perro en la terraza y las multas pueden ser de hasta 50.000 euros
- En Orihuela no hay un ataque contra Miguel Hernández, pero sí un cansancio de que cada vez haya mayores conflictos
- Más de 200 agentes de la Policía Nacional participan en una redada contra las falsificaciones en el mercadillo del Martínez Valero en Elche
- Estas son las hogueras ganadoras del Desfile del Ninot de Alicante 2026
- Juanma Lorente, abogado laboralista, avisa: 'No se puede empezar las vacaciones un viernes
- La UE cambia las reglas: a partir de 2027 los conductores llevarán el carnet de conducir y todos los documentos oficiales en una cartera digital en el móvil
- Dos descensos con crecimiento y un ascenso sin protagonismo en el Elche
- La ocupación de Luceros en las mascletás enfrenta a una hostelera con el Ayuntamiento y la Federació
