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Carmen Mola: "Las decisiones no las toman los votantes, sino quienes tienen el dinero y el poder"

Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero presentarán el quinto y último volumen de la saga de la inspectora Elena Blanco este viernes en las Veladas Literarias del restaurante Maestral de Alicante

Agustín Martínez, Jorge Díaz y Antonio Mercero son Carmen Mola

Agustín Martínez, Jorge Díaz y Antonio Mercero son Carmen Mola / INFORMACIÓN

Juan Fernández

Juan Fernández

Más de un año después de su publicación, que sigan promocionando su última novela no es casualidad. El trío de escritores que firma bajo el seudónimo Carmen Mola pone punto final a la serie policíaca que les ha permitido conectar con miles de lectores. El clan supone el adiós definitivo a la inspectora Elena Blanco. Con una mirada más madura a la sociedad, pero sin renunciar a la crítica feroz que caracteriza su estilo, la firma más exitosa del género en España se enfrenta a un mal que trasciende a la persona: los tentáculos que mueven el devenir de la humanidad.

En una sociedad que se mueve a pasos acelerados, es poco común que más de un año después de la publicación de una novela se siga promocionando. ¿Qué tiene de especial la serie de la inspectora Elena Blanco para mantener ese interés?

Es cierto que muchas veces las novelas desaparecen a las pocas semanas de haber sido publicadas y es una lástima. Estamos convencidos de que hay obras que merecen la pena y que no llegan a conquistar a todos los lectores que podrían disfrutar de ellas. La verdad es que los Mola tenemos la suerte de gozar del cariño de los lectores, que hablan de nuestras novelas después de leerlas, y de contar con el apoyo de libreros y bibliotecarios que las ponen a disposición de todo el que quiere acceder a ellas. Hay muchos lectores que las compran y las leen el día de su salida, también los hay que esperan a oír hablar de ellas, a que se las recomienden, y otros esperan a que vayamos a su ciudad a presentarlas. El Clan salió hace un año y sigue siendo objeto de atención, pero incluso nos sorprende que las anteriores, como La Novia Gitana o La Bestia, siguen siendo novelas que están vivas, que firmamos y por las que nos preguntan hasta casi ocho años después de su aparición.

El clan es el cierre perfecto para una saga que os ha dado tanto éxito. Si también fuera el final del proyecto conjunto de Carmen Mola, nadie lo vería descabellado. ¿Hay algo de cierto en esas conjeturas?

Nada de cierto. Carmen Mola seguirá escribiendo, de hecho ya estamos con la próxima novela, que saldrá a lo largo del año que viene. El Clan es un cierre perfecto para la saga de Elena Blanco, pero nuestra intención es seguir con el proyecto de Carmen Mola y tenemos muchos proyectos. Este año nos hemos tomado un respiro y hemos sacado novelas individuales, El Esplendor, El Espía y Está lloviendo y te quiero, pero volveremos en conjunto y esperamos que los lectores nos sigan respaldando.

¿Se han planteado alguna vez esa posibilidad?

Lo hemos dicho desde el primer día, dejaremos de escribir como Carmen Mola el día que dejemos de divertirnos y lo consideremos una obligación penosa. De momento, eso no ha sucedido. Nos lo pasamos bien escribiendo, disfrutamos del proceso y hemos perfeccionado poco a poco el sistema de trabajo. Este año, que no teníamos novela conjunta, hemos estrenado una serie de televisión, Dos Tumbas, con mucho éxito. Así que, lejos de abandonar a Carmen Mola, pensamos en cómo hacerla crecer. Hoy mismo nos ha llegado la noticia de que La Bestia se publicará en China en diciembre. Cuando eso te pasa, se te olvida cualquier tentación de dejarlo.

Los Carmen Mola

Los Carmen Mola / INFORMACIÓN

¿Hasta qué punto tiene sentido el seudónimo ahora que todos saben quién hay detrás? 

Todos sabíamos que detrás de los Rolling Stones no había cantos rodados, ¿debían por eso cambiarse el nombre? Nosotros tres, cuando escribimos en conjunto, somos Carmen Mola y así nos seguiremos llamando. Afortunadamente, la polémica inicial desapareció hace ya mucho tiempo y cuando vamos a presentaciones, a ferias del libro y a encuentros con los lectores, todos ven con naturalidad que nos llamemos así. O «los Mola», como nos conoce mucha gente, incluso gran parte de los compañeros de profesión.

"Lejos de abandonar a Carmen Mola, pensamos en cómo hacerla crecer"

En esta entrega han tirado la casa por la ventana: ya no se centra en un enemigo concreto, sino en una organización con tentáculos en todos los estratos sociales. ¿La sociedad es más compleja de lo que solemos pensar?

Creemos que sí. También estábamos convencidos de que era la última novela de Elena Blanco, un personaje que nos ha dado la mayor alegría que puede tener un escritor, que es la conexión con el público. No queríamos aburrir al lector sino mostrarle nuestro respeto, así que tratamos de hacer algo especial, algo arriesgado, nada de un asesino ingenioso y retorcido, eso ya lo había tenido delante la BAC, buscábamos un enemigo muy superior, uno que quizá estuviera por encima de las posibilidades de nuestra brigada y hasta de nuestras habilidades como escritores. Por eso nos atrevimos con esa organización que representa lo peor a lo que enfrentarse: el sistema. Todo el que se enfrenta al sistema acaba engullido por él. ¿Será el caso de Elena Blanco? Me temo que para averiguar la respuesta hay que leer El Clan hasta la última página.

Portada de "El Clan"

Portada de "El Clan" / INFORMACIÓN

¿Los ciudadanos tenemos el control de nuestras vidas? 

Jaja, ni idea. ¿A qué llamamos tener control? Los Mola somos tres y quizá contestáramos cada uno de una forma diferente a esta pregunta. Yo [el que responde, sin desvelar quién] creo que tenemos el control en las cosas pequeñas, pero que el sistema nos dirige en las grandes. Hay decisiones que en ningún caso tomamos, otros las toman por nosotros. Hemos querido pensar que en democracia tenemos la posibilidad de decidir, por lo menos, quiénes son los que tienen esa tarea gracias a los votos que depositamos cada cuatro años en una urna, pero yo creo (repito que sólo soy uno de los Mola, que quizá mis compañeros opinen otra cosa) que las verdaderas decisiones se toman mucho más arriba por personas que no se someten a una votación. El poder está donde esté el dinero y sólo los que están en posesión de una de esas dos cosas, o de las dos, tiene el control.

Uno de los rasgos más destacados de sus novelas es que utilizan el género policíaco para abordar temas tabú de la sociedad, con una mirada que pocos se atreven a ofrecer. En El clan tratan con crudeza el horror de la migración africana, y lo hacen desde la perspectiva de quienes más sufren: las propias víctimas. ¿Era una de sus prioridades al escribirla?

Sí, las novelas de Carmen Mola, sobre todo a partir de La Bestia, que trataba de las desigualdades sociales, han ido ganando carga social. En Las Madres hablábamos del alquiler de vientres, en El Infierno de la esclavitud, en El Clan del tráfico de armas, de vidas… En todas hemos hablado de la violencia que se ejerce sobre las mujeres, sobre los niños, sobre los más débiles… Creemos que, aunque el primer objetivo de las novelas sea el entretenimiento, la denuncia y el retrato social son muy importantes.

¿Creen que las novelas pueden ayudar al lector a cambiar su manera de pensar sobre un tema de esta envergadura?

Queremos creer que sí, que uno de los deberes del escritor es hacer un retrato fiel del mundo que le toca vivir y que quizá eso llegue a abrir los ojos a alguien. Pero a la vez sabemos que es muy optimista pensar que se va a cambiar algo. Nos conformamos con que haya una sola persona que, después de leer El Clan, piense en la terrible peripecia que ha tenido que vivir ese africano que está vendiendo collares por las terrazas de los bares o que trabaja en un invernadero y lo mire con simpatía, afecto y admiración. Son gente que ha tenido que pasar por pruebas muy dificultosas para alcanzar una vida mejor para su familia y no se merecen ni el desprecio ni la ignorancia.

"Aunque el primer objetivo de las novelas sea el entretenimiento, la denuncia y el retrato social son muy importantes"

Otro aspecto interesante es la representación del daño que puede causar una inteligencia artificial mal utilizada. Parece que todos los avances sociales, en la medida de lo posible, pueden volverse en nuestra contra. ¿Mientras eso ocurra, habrá siempre nuevas posibilidades para la novela policíaca?

Es curioso el tema de la inteligencia artificial. Hace un par de años, nos preguntaban por ella casi con temor, como si fuera a acabar con la literatura, el arte y la vida… Ahora casi todos la usamos, no para escribir, pero sí para otras muchas cosas. Te vas a un viaje y le pides que te haga un recorrido para conocer Lisboa, o Roma, o Bruselas, en tres días… Y resulta que es muy útil, que te puede resolver muchos problemas. Lo mismo pasó con Internet y ahora no podríamos vivir sin él. O con los teléfonos móviles, que pensábamos que sólo servirían para controlarnos. La inteligencia artificial mal utilizada se puede volver contra nosotros, claro, como cualquier cosa mal utilizada. Espero que la sepamos usar. Y, en cuanto a la novela policiaca, creemos que no se nutre de la técnica sino de las pasiones humanas. Así que le auguramos una larga vida…

Con todo esto, llegan ahora a Alicante para participar en las Veladas Literarias de Maestral. Con sus temáticas, no sé qué tipo de menús se van a poder preparar…

Son nuestras terceras cenas de Maestral, estábamos muy preocupados con La Bestia, nuestros personajes llegaban a pasar hambre y temimos que nos mandaran a casa con un mendrugo de pan, pero en Maestral supieron encontrar la forma de prepararnos una cena exquisita basándose en una que daba una noble en la novela. No sabemos qué nos servirán esta vez, pero estamos convencidos de que será un menú tan bueno como nos tienen acostumbrados. Y que habrá, como siempre, un vino con una etiqueta inspirada en la novela que querremos coleccionar.

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