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Así suenan las 18 canciones del Benidorm Fest 2026: del rock de estadio al drama folclórico

Los fragmentos publicados por RTVE revelan una edición más diversa que nunca y un festival decidido a reinventarse sin el foco europeo

Estos son los artistas que competirán en el Benidorm Fest 2026.

Benidorm Fest 2026 a lo grande: estos son los cambios que prepara RTVE / Eva Abril

C. Suena

C. Suena

A una semana de que las canciones del Benidorm Fest 2026 salgan por fin a la luz, RTVE ha soltado un aperitivo que, en otro momento, habría incendiado las redes. Pero este año el revuelo ha llegado más tenue, quizá porque la desvinculación del festival respecto a Eurovisión ha dejado al fandom dividido y sin ese vértigo competitivo que solía marcar diciembre.

Aun así, el avance ha despertado curiosidad, teorías y esas primeras comparaciones que los eurofans no pueden evitar. Hay menos estridencia, sí, pero también una sensación clara: la edición de 2026 viene con una variedad musical sin precedentes y un espíritu propio que intenta demostrar que el festival puede caminar por sí solo.

No hay letra completa ni estructura revelada en muchos casos, pero sí lo suficiente para confirmar que esta edición será un mapa musical lleno de acentos, guiños, nostalgia, riesgo y esa pizca de descaro creativo tan propia de la marca Benidorm, un sello que el festival ha ido cimentando desde su primera edición. 18 propuestas, 18 mundos y una sensación clara… este Benidorm Fest no se parece a ningún otro.

Luna Ki, Julia Medina, Funambulista, Miranda, Greg Taro, Ku Minerva, Kitai y Mayo, entre los artistas del Benidorm Fest 2026.

Luna Ki, Julia Medina, Funambulista, Miranda, Greg Taro, Ku Minerva, Kitai y Mayo, entre los artistas del Benidorm Fest 2026. / EPE

Análisis del adelanto de las canciones del Benidorm Fest 2026

ASHA

Asha presenta un fragmento que huele a café parisino y a cine europeo: cuerdas suaves, aire vintage y un “Oh mon amour” que parece sacado del repertorio de Zaz, con el dramatismo elegante de Indila flotando en cada nota. Esta mezcla de chanson y pop cinematográfico encaja como un soplo de calma entre propuestas más ruidosas. Si la puesta en escena acompaña con luz tenue y estética retro, puede convertirse en el momento “artístico” de la edición. Es una apuesta que no busca competir en decibelios, sino en sensibilidad.

ATYAT

Y de París saltamos a un club mediterráneo donde el aire huele a mambo, pop latino y acentos árabes. Atyat entra con fuerza en el terreno del latin pop explosivo, aderezado con acentos árabes y una producción que recuerda tanto a la energía de Chanel como al magnetismo melódico de Nancy Ajram. El drop de metales pide coreografía y ventiladores desde el primer segundo. Su fragmento deja claro que viene a encender la pista del Benidorm Fest sin pedir permiso. Si el directo es igual de contundente, estamos ante una de las actuaciones más virales del año.

DANI J

Desde el primer golpe de güira, Dani J confirma que no viene a hacer pop con sabor bachata: viene a hacer bachata real. La fluidez del requinto y su interpretación romántica evocan a Romeo Santos en sus momentos más íntimos. Es una propuesta que destaca por contraste dentro de un festival dominado por electrónica y urbano. Si logra conectar emocionalmente con el público, puede convertirse en el “dark horse” que nadie vio venir… hasta que ya era demasiado tarde.

DORA & MARLON COLLINS

Lo suyo arranca como un dueto de R&B suave, íntimo y muy actual, donde sus voces se trenzan con delicadeza. Pero el fragmento introduce después un pulso urbano que recuerda a las producciones híbridas donde artistas como Tyler, The Creator o Doechii se mueven con soltura. Esa suma de sensibilidad y ritmo convierte al tema en uno de los más intrigantes de la edición. Si el directo mantiene esa química, pueden brillar con un tipo de propuesta que pocos se atreverían a defender.

FUNAMBULISTA

El adelanto de Funambulista es tan mínimo que solo permite intuir un sonido orgánico y reconocible dentro de su estilo habitual. Apenas un esbozo que no adelanta ni estructura ni intención. Esa ausencia de información, curiosamente, juega a su favor: genera expectativas sin comprometer nada. Puede ir hacia un medio tiempo luminoso o hacia algo más íntimo; por ahora, todo es posible.

GREG TARO

Greg Taro despliega un universo sonoro que podría iluminarse con neones morados: bajo pulsante, ecos electrónicos y atmósfera nocturna. Su fragmento remite al pop ochentero modernizado que The Weeknd rescató en After Hours, con pinceladas emocionales al estilo de Years & Years. Es una de las propuestas más internacionales del cartel. Si el directo respira la misma estética, puede convertirse en un número visualmente deslumbrante.

IZAN LLUNAS

La propuesta de Izan Llunas mezcla pop melódico, emoción juvenil y un beat que se vuelve más bailable conforme avanza. Es imposible escuchar su fragmento y no pensar en el aire del Justin Bieber más vulnerable. Letras sencillas y una estética emocional lo sitúan en territorio Gen Z. Si demuestra aplomo en el escenario, puede funcionar como puente perfecto entre público joven y el espectáculo televisivo.

KENNETH

Kenneth trae una de las apuestas más contemporáneas: afrobeat con un patrón sincopado que invita al movimiento desde el primer segundo. El “quema, quema” funciona como un gancho instantáneo, diseñado para quedarse en la memoria y para multiplicarse en redes sociales como TikTok. La influencia de artistas como Rema o del Rauw Alejandro más afro queda clara en la estructura repetitiva y sensual que define el fragmento.

KITAI

Guitarras rugiendo, batería firme y un estribillo insinuado, “el amor te da miedo”, que apunta a convertirse en el grito colectivo de la edición. La energía de Kitai recuerda a la pegada contemporánea de bandas como K!ngdom. En un festival tan variado, su propuesta llega para defender el rock con contundencia y actitud. Y sí, en directo pueden incendiar el escenario sin necesidad de pirotecnia.

El micrófono de bronce del Benidorm Fest.

El micrófono de bronce del Benidorm Fest. / RTVE

K.U. MINERVA

Su fragmento es un guiño directo al eurodance de finales de los 90: BPM rápido, sintetizadores brillantes y melodía de esas que piden saltar sin pensarlo demasiado. Es una propuesta hecha para activar la nostalgia de quien vivió aquella época, pero sin renunciar a una producción actual. Si el tema mantiene esa energía, será uno de los números más festivaleros del año.

LUNA KI

Luna Ki se mueve entre cadencias tropicales, fraseos urbanos y melodías que tienen un punto experimental en la línea de la Rosalía más juguetona de Motomami. Parece reggaetón, sí, pero con esa textura orgánica que lo hace más cálido que industrial. El fragmento muestra actitud, ritmo y una identidad vocal muy clara. Puede convertirse en el momento más bailable de la noche.

MARÍA LEÓN & JULIA MEDINA

El adelanto de María León y Julia Medina apunta a un pop claro y accesible, sostenido en la armonía de sus voces. Tiene ese aire reconocible del pop español de los 90, cercano a la sencillez melódica de Ella Baila Sola, donde la emoción se construye desde dos timbres que encajan de forma natural. Al mismo tiempo, la interpretación muestra un punto más firme y contemporáneo, con una energía que recuerda ligeramente a la Chenoa de sus primeros años. Incluso con solo unos segundos, el fragmento deja la sensación de que puede ser uno de los temas más cantables y luminosos de la edición.

MAYO

El adelanto de Mayo sugiere una producción muy centrada en el ambiente, con un sonido que podría encajar en el synth-pop más introspectivo. Sin embargo, la falta de un fragmento más amplio deja abiertas muchas posibilidades respecto a la evolución del tema. La introducción parece diseñada para construir un clima y preparar un desarrollo posterior que todavía no se ha revelado. Se intuye una propuesta cuidada desde lo sonoro, pero será la publicación completa la que permita entender su recorrido real.

MIKEL HERZOG JR.

Su fragmento es pura melancolía moderna: voz grave, piano insinuado y producción electrónica suave que recuerda al Pablo Alborán más introspectivo. Tiene un aura íntima que conecta rápido con quien busca emoción más que espectáculo. Si el tema entero sostiene esa delicadeza, puede convertirse en un momento de pausa muy necesario dentro del festival.

MIRANDA! & BAILAMAMÁ

Aquí no hay secretos: pulso rápido, energía camp y un estribillo que podría haber sonado en cualquier verano de 2003. Esa mezcla de teatralidad pop que recuerda a Fangoria y el descaro juguetón al estilo Aqua convierte este fragmento en uno de los más festivos de la edición. Si llevan todo este espíritu al escenario, serán los reyes de la fiesta.

ROSALINDA GALÁN

Una voz poderosa, fraseo marcado y un aroma claro a tradición y copla reinterpretada. Su estilo remite al carácter fuerte y moderno de artistas como María Peláe. Lo poco que se escucha ya deja claro que la interpretación será su principal arma. Puede convertirse en una de las propuestas más identitarias del festival.

THE QUINQUIS

Riffs afilados, actitud descarada y un aire que recuerda tanto al rock urbano español de Estopa como al garaje de The Strokes. Suena crudo, directo y pensado para el directo. En medio de un festival repleto de electrónicos, urbanos y pop luminoso, esta propuesta aporta ese toque orgánico que siempre se agradece. Y sí, puede levantar al público sin esfuerzo.

TONY GROX & LUCY CALYS

Su canción arranca como una balada intensa antes de transformarse en un pop rítmico que juega con la emoción directa. La forma de interpretar recuerda, de manera ligera, al pop flamenco de comienzos de los 2000, ese estilo claro y sentimental que predominaba en radio. El fragmento apuesta por la melodía grande y por un estribillo que quiere quedarse rápido en la memoria. Si la canción completa mantiene ese enfoque accesible, puede convertirse en uno de los momentos más emotivos del festival.

Jesús Vázquez, Javier Ambrossi, Inés Hernand y Lalachus

Jesús Vázquez, Javier Ambrossi, Inés Hernand y Lalachus / INFORMACIÓN

Un cuarteto para pilotar la nueva era… sin Eurovisión pero con más juego

La salida del Benidorm Fest del circuito eurovisivo podría haber dejado el ambiente frío, pero RTVE ha decidido hacer justo lo contrario: encender el foco todavía más. Y nada simboliza mejor ese giro que el equipo que presentará las galas de 2026: Jesús Vázquez, Javier Ambrossi, Inés Hernand y Lalachus. Es un cuarteto que parece creado en laboratorio eurofan: un maestro del directo, un showrunner convertido en icono pop, la voz oficial del fandom desde la primera edición y una creadora que ha conquistado el backstage a base de humor, carisma y rapidez mental.

La llegada de Jesús Vázquez, tras cerrar época en Mediaset, le da al festival el brillo mainstream que muchos pedían. Ambrossi suma la sensibilidad artística y teatral que este formato agradece. Y Hernand y Lalachus garantizan lo esencial: el latido fan, la complicidad con la audiencia y ese toque de caos controlado que convierte cualquier gala en meme instantáneo.

Además, esta quinta edición viene con un aliciente que ha hecho arquear cejas dentro de la comunidad: un premio de 150.000 euros. Un gesto claro de que RTVE quiere que el Benidorm Fest funcione sin la sombra de Eurovisión… y que su ganador salga del Palau con una propuesta que pueda medirse en cualquier escenario.

Si algo dejan claros los adelantos, los nombres y el nuevo equipo es que este 2026 será distinto. Menos vértigo eurovisivo, sí… pero más libertad, más mezcla, más riesgo y más espíritu Benidorm que nunca. Y para un eurofan, eso también tiene su magia.

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