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Más de 120 personas se concentran en Alicante en defensa de la Biblioteca Pública Azorín: "Nuestras armas son los libros"

La protesta, realizada frente a la sede de la Presidencia de la Generalitat Valenciana, ha exigido, entre otras cosas, la compra de nuevos fondos bibliográficos y la reforma del edificio

Protesta para salvar la biblioteca Azorín

Protesta para salvar la biblioteca Azorín / Pilar Cortés

Juan Fernández

Juan Fernández

Un pequeño gesto se ha convertido en una llamada a la población alicantina. Más de 120 personas se concentraron este jueves 5 de febrero por la tarde frente a la Casa de las Brujas, en la calle Doctor Gadea, para defender la Biblioteca Pública Azorín. La convocatoria fue impulsada por la Asociación de Amigos de la Biblioteca Pública Azorín, y reunió a numerosos ciudadanos que, cargados con libros, se situaron frente a la sede de la Presidencia de la Generalitat Valenciana en Alicante para reclamar la protección del "equipamiento cultural" del edificio.

"Reprochamos a nuestras autoridades que no se ocupen de cuidar y mejorar el patrimonio recibido, que aceptaron al asumir sus responsabilidades de gobierno, y que, en lugar de ello, permitan que se deteriore y se destruya", declararon los organizadores mediante un manifiesto. La protesta contó con la participación de usuarios, escritores locales y personalidades de renombre cultural, quienes apoyaron de manera directa la concentración para exigir medidas efectivas que garanticen la preservación de la biblioteca pública.

Con proclamas como "Salvem la biblioteca" y "Nuestras armas son los libros", los manifestantes realizaron una protesta ordenada y pacífica, poniendo de relieve la situación "insalubre" que atraviesa el edificio: "La biblioteca dejó de adquirir libros por procedimientos habituales hace dos años y se desconoce cuándo podría cambiar esta situación", señalaron. En la concentración participaron personas de todas las edades, desde niños hasta jubilados, con la intención de mantener en buen estado de salud la biblioteca ubicada en el Paseíto Ramiro.

Entre las principales demandas del colectivo se encuentra la ampliación de los horarios de apertura, la dotación de servicios adecuados para la ciudadanía, la compra de nuevos fondos bibliográficos, la reapertura de los clubes de lectura y la reactivación de las actividades infantiles que, según denuncian, han sido canceladas sin explicación.

Protesta para salvar la Biblioteca Azorín de Alicante: usuarios denuncian el deterioro del servicio y reclaman un espacio de calidad

Han protestado levantando libros en defensa de una mejora en el servicio de préstamo de novedades editoriales / Pilar Cortés

En la concentración también aparecieron usuarios del centro San Rafael - Fundación Estima, que promueve actividades relacionales con personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, especialmente con aquellas que presentan más necesidades de apoyo. La Biblioteca Azorín es uno de los lugares que utilizan para hacer algunas de las actividades y el deterioro tanto del edificio como de la gestión les afecta también de manera directa.

Una apertura vespertina insuficiente

La biblioteca, que depende de la Conselleria de Educación y Cultura, recuperó recientemente su horario de tardes, abriendo de 9 a 20.30 horas, tras permanecer cerrada a partir de las 14.30 por falta de personal desde el pasado 9 de diciembre. Aunque la Generalitat ha afirmado que esta medida no estaba relacionada con la concentración, sino que respondía a la necesidad de "garantizar el servicio al público tras varias semanas con horario limitado", la reapertura parcial coincidió con la protesta.

Sin embargo, con un matiz importante: la sala general, utilizada principalmente para el estudio, permanecerá abierta únicamente de 9 a 14.30 horas. Junto a la sala de estudios de la antigua CAM en la calle San Fernando, este sigue siendo uno de los únicos espacios públicos de estudio disponibles para opositores y estudiantes alicantinos. Este ajuste no detuvo la protesta, que se desarrolló según lo previsto.

Según José Ramón Navarro, presidente de la Asociación de Amigos de la Biblioteca Azorín, la reorganización de turnos para cubrir la atención al público por la tarde "no es una solución, sino un parche", y subraya que siguen pendientes la adquisición de libros, la reapertura de clubes de lectura y, aunque no sea competencia directa de la Generalitat ni del Ayuntamiento, la rehabilitación del edificio, un asunto que continúa sin abordarse.

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