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Anni Albers, la artista de la Bauhaus que llevó el telar al MoMA

El Museo de Arte Contemporáneo de Alicante -MACA- ha organizado para este próximo 14 de febrero una visita guiada bajo inscripción dentro del marco de ‘Grandes artistas a secas’ que se centrará en la figura de esta artista imprescindible

‘Grandes artistas a secas’ abordará en el MACA la figura de Anni Albers.

‘Grandes artistas a secas’ abordará en el MACA la figura de Anni Albers.

Carmen Tomàs

Carmen Tomàs

El Museo de Arte Contemporáneo de Alicante ha organizado para este próximo 14 de febrero actividad bajo inscripción dentro del marco de ‘Grandes artistas a secas’ que llevará a cabo Explicarte. A través de esta iniciativa, el MACA pretende acercar al público a mujeres artistas cuya charla, en esta ocasión, tratará sobre la figura de Anni Albers, profesora de la Escuela de la Bauhaus.

Nacida Annelise Else Frieda Fleischmann, Anni Albers (Berlín, 1899 - O Connecticut, 1994) nació en una familia judía convertida al protestantismo. Desde niña tuvo inclinación por el arte y se formó durante toda su vida por cultivar su interés creativo. Con 17 años ingresó en el estudio de pintura de Martin Brandenburg en Berlín donde se graduó. Posteriormente, sobre 1915 según detalla la Fundación Albers, intentó acceder sin éxito a la Escuela Superior de Bellas Artes de Dresde donde aspiraba a estudiar con Oskar Kokoschka, que anuló toda aspiración de la joven para estudiar pintura. A comienzos de los años 20 se matriculó en la Escuela Textil de la Escuela Superior de Arte de Hamburgo.

Anni Albers en su estudio del Black Mountain College, 1937.

Anni Albers en su estudio del Black Mountain College, 1937. / Fotografía: Helen M. Post. The Josef and Anni Albers Foundation.

La Bauhaus, también un camino blindado

El techo de cristal brillaba por su contundente presencia también en la Bauhaus: llegó a la Escuela de Weimar en 1922 para continuar los estudios de pintura que había comenzado en Hamburgo. Allí hizo un curso preliminar con Georg Muche y Johannes Itten. Sin embargo, las mujeres no podían acceder a ciertas disciplinas y Anni no pudo entrar en el taller de vidrio en su segundo año, viéndose abocada a optar por el de tejido, a cargo de Gunta Stölzl.

La profunda división de géneros social se reflejaba irremediablemente en lo artístico, donde el tejido y los telares estaban profundamente arraigados a lo femenino: las mujeres no constituían allí “problema” ni “peligro” alguno.

En la Bauhaus persistió una jerarquía de un profundo binarismo de género donde las mujeres estaban relegadas a lo que se consideraba arte menor o feminizado (ambos conceptos siempre de la mano).

Anni Albers, 1927

Anni Albers, diseño para una alfombra 1927 / -

Sobre esta tesis trabajaron Elizabeth Otto y Patrick Rössler para el estudio 'Bauhaus Women: A Global Perspective" que ahonda en la situación de las mujeres dentro de esta Escuela. En la misma línea, Sophia Silane publicó la tesis 'The Women of the Bauhaus Weaving Workshop: Anni Albers' and Gunta Stölzl's Impact', en la que destaca: "El elevado número de mujeres en la institución amenazaba con hacer que el Bauhaus resultara demasiado experimental para su tiempo y no fuera tomado en serio. Esta situación modificó el rumbo de todas las estudiantes que ingresaban en la escuela. Aunque algunas lograron dedicarse a las prácticas que inicialmente se habían propuesto, la mayoría fue canalizada hacia el Departamento de Mujeres, que más tarde se integraría en el Taller de Tejido.”

Lo funcional y lo artístico

En 1931, Anni Albers se hizo cargo interinamente del taller de tejido hasta la llegada de Lilly Reich en 1932. Utilizó el tejido para desarrollar un vocabulario visual propio y donde los patrones de bordes duros fueron característicos. Según la historiadora Déborah García Sánchez-Marín, “sus primeros tendrían un impacto considerable en el desarrollo de la abstracción geométrica en las artes visuales”. Así, Anni Albers exploró las posibilidades funcionales de los textiles. “En los años 30 diseñó una cortina de algodón y celofán que absorbía simultáneamente el sonido y reflejaba la luz”, señala Sánchez-Marín.

Anni Albers. Diseño para un tejido, 1926.

Anni Albers. Diseño para un tejido, 1926. / -

En el taller textil de la Bauhaus, Albers desarrolló una investigación que fue más allá de cualquier lectura meramente decorativa de los tejidos: en ‘On Weaving’ recopiló toda una vida de investigación, libro que publicó en 1965. En él, plantea el textil como una construcción estructural cuyos medios dialogan con los principios del diseño moderno. Dedicó la investigación a “mis grandes maestros, los tejedores del antiguo Perú”, reconociendo la sofisticación técnica de las tradiciones precolombinas. ‘On Weaving’ combina análisis de los fundamentos del tejido con imágenes, reflexionando sobre su estética e historia. En este mismo estudio se refleja cómo la artista distinguía entre “tejidos útiles para interiores” y lo que definía como “intentos en dirección al arte, de carácter pictórico”. En el primer grupo estarían los tejidos de objetivo funcional como la cortina que absorbía la luz citada por Sánchez-Marín. En el segundo grupo -el artístico- destacaron colgaduras murales concebidos, no como tapices narrativos tradicionales, sino como composiciones abstractas donde la estructura del tejido sustituía al dibujo y el color funcionaba como una construcción espacial.

Anni Albers, 1965

Anni Albers, 1965 / -

“En 1931, fue nombrada para dirigir el taller de tejido y se convirtió en una de las primeras mujeres en la Bauhaus en asumir un papel de liderazgo. Varios años después de emigrar a los EE.UU. En 1933, comenzó a enseñar en el influyente Black Mountain College en Carolina del Norte”, comenta Sánchez-Marín, señalando cómo Albers se hizo famosa por las telas que diseñó para compañías de gran escala como Knoll. En 1949 el MoMA le dedicó la exposición ‘Anni Albers: Textiles’, siendo la primera muestra individual centrada en el textil que organizaba el museo.

Con esta exposición, el textil alcanzó legitimidad artística dentro de la institución y Anni Albers se consolidó como figura clave del arte moderno.

La iniciativa del MACA

Una charla de 'Grandes artistas a secas' en el MACA

Una charla de 'Grandes artistas a secas' en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante. / MACA

Según el museo alicantino, 'Grandes artistas a secas' es una actividad que tiene como objetivo "conocer a las mujeres creadoras como sujetos activos en la creación artística contemporánea a través de la revisión de sus trayectorias desde la perspectiva de género, resaltando la superación de roles y modelos impuestos en la historia del arte. Nos centramos en artistas presentes en las colecciones del MACA y en las exposiciones temporales, así como en aquellas que, aunque no están actualmente representadas, deberían estarlo por su relevancia en la historia del arte contemporáneo".

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