Manuel Lillo i Usechi, periodista: "El Tio Cuc fue más disruptivo por sus posicionamientos políticos que por el uso del valenciano"
El periodista alicantino presenta su libro Josep Coloma Pellicer: Periodisme i batalla cultural a Alacant (1875-1936) el sábado 21 de febrero, a las 11 horas, en la Plaça del Llibre de Alicante

El periodista alicantino Manuel Lillo presenta su nuevo libro "Josep Coloma Pellicer: Periodisme i batalla cultural a Alacant" / Jose Navarro
Una mirada a la Alicante de la preguerra. El sábado 21 de febrero, a las 11 horas, el periodista de INFORMACIÓN Manuel Lillo i Usechi presentará su libro Josep Coloma Pellicer: Periodisme i batalla cultural a Alacant (1875-1936) en la Plaça del Llibre de Alicante junto a Josep Forcadell, autor del prólogo y exdirector de Publicacions de la Universitat d'Alacant. El autor repasará la trayectoria de Coloma Pellicer en la cultura alicantina, desde su implicación en las Hogueras y la dramaturgia hasta la elaboración del semanario El Tio Cuc, donde adoptó una posición progresista y antipolítica. Sus vínculos con círculos culturales y autonomistas situaron a Coloma como una figura destacada de su época, hoy prácticamente olvidada tras la guerra y la dictadura. Ahora, un libro recuerda su importancia y su contexto en una ciudad que veía cómo empezaban a construirse sus símbolos.
¿Cuán importante es la figura del periodista Josep Coloma Pellicer para Alicante?
Coloma Pellicer fue un periodista que inició su trayectoria en medios satíricos, posteriormente se vinculó a la política y más tarde se dedicó a la dramaturgia, hasta que finalmente fundó el semanario El Tío Cuc en 1914. La relevancia de este periodista radica en que, además de haber transitado por distintos ámbitos profesionales, fue sobre todo en su etapa final, durante los últimos veinte años de su vida al frente de El Tío Cuc, cuando logró convertir este semanario satírico en el medio más leído de la Alicante de su tiempo.
No es una persona muy arraigada en la cultura popular alicantina pese a su importancia. ¿A qué cree que se debe esto?
La Guerra Civil y la dictadura posterior ocultaron a muchos personajes destacados de los años inmediatamente anteriores, y Josep Coloma fue uno de ellos. Falleció en noviembre de 1936, ya iniciada la guerra, y el hecho de no haber dejado descendencia influyó en que su figura se diluyera con el tiempo. Además, aunque nunca fue político, sí fue una figura mediática, y esa trayectoria difícilmente podía resultar cómoda para el nuevo régimen. Con la llegada del franquismo y la transformación de Alicante, que creció con la llegada de mucha población nueva, se produjo un proceso en el que personajes como él quedaron relegados al olvido. Otros contemporáneos suyos no desaparecieron del todo, pero fueron recordados sobre todo por su vertiente más apolítica. Ocurrió, por ejemplo, con Gastón Castelló o con Ferrándiz Torremocha, estrecho colaborador suyo, a quien se suele mencionar por ser el autor del Himno de las Hogueras de San Juan, pero no por muchas otras aportaciones que también realizó.
El semanario llegó a tener una calle con su nombre, aunque fue solo por apenas dos meses.
Ese proceso afectó a muchas calles que tuvieron nombres efímeros durante la época del tripartito. No solo El Tio Cuc sufrió esta situación que, por cierto, es noticiable que la calle llevara el nombre del semanario, pero no el de su director. El recurso presentado por el Partido Popular, entonces en la oposición, y posteriormente avalado judicialmente, modificó aquel panorama. Si bien obligó a retirar los nombres de personajes vinculados al franquismo, permitió un renombramiento que hizo que algunas calles, como esta, quedaran afectadas por la medida.

Manuel Lillo presentará su tercer libro el sábado 21 de febrero en la Plaça del Llibre / Jose Navarro
¿Cree que merecería algo más de relevancia a nivel social?
Quizás sí, porque él no fue un periodista más, sino diferente, precisamente por las apuestas personales que hizo. Quizás la más destacada y original fue su apuesta por el valenciano. Hay que situarse en la Alicante de finales de los años 10, 20 y 30, hasta su muerte en noviembre de 1936. El Tio Cuc se publicaba en valenciano y se convirtió en el medio más leído, lo que provocó que incluso otros medios, aunque alejados de su ideología y más ligados al poder, empezaran a practicar la sátira en valenciano. Esto demuestra que la fórmula funcionaba.
¿Qué supuso esta apuesta para la población de entonces?
Implicaba que personas que hablaban valenciano en casa, pero habían sido escolarizadas en castellano y no sabían leerlo ni escribirlo correctamente, pasaran de escribir "chermá" a "germá". A pesar de las dificultades y del analfabetismo general, el semanario mantuvo firme esa apuesta. Pero no fue solo eso. El Tio Cuc también fue precursor de la celebración de las Hogueras de San Juan, implicándose activamente en la fiesta y siendo reconocido institucionalmente en 1928 por su labor.

Portada del libro "Josep Coloma Pellicer: Periodisme i batalla cultural a Alacant (1875-1936)" / Jose Navarro
Hay que entender esa normalización lingüística también por el contexto social en el que se llevó a cabo
Eso es cierto, pero también hay que entender que en aquellos años el tema del valenciano no preocupaba especialmente a quienes podían identificarse como enemigos de la izquierda. De hecho, muchos de los que impulsaron la enseñanza del valenciano en Valencia, dentro de círculos autonomistas, eran personas conservadoras, con quienes Coloma tuvo relación, como Nicolau Primitiu Gómez Serrano. El Tio Cuc fue disruptivo en ese aspecto, pero no resultó especialmente problemático por el uso del valenciano, ya que era una lengua familiar dentro del entorno de la Alicante de aquel momento. Generó más enemigos por sus posicionamientos políticos que por su apuesta lingüística.
Cabe destacar que esta normalización fue muy impulsada por la influencia de Enric Valor, que contaba entonces con poco más de 20 años y se presentó en la redacción como colaborador. Fue él quien animó a Coloma a normalizar la lengua en un contexto que era adverso, pero más por el analfabetismo generalizado de la sociedad. Las actitudes hostiles contra el valenciano son, en realidad, un fenómeno más reciente; en los años 30, aunque existieran algunas tensiones, no constituían la prioridad ni el foco principal de los enemigos de la izquierda.
¿Qué queda de esa Alicante de El Tio Cuc en la actualidad?
Creo que cualquier ciudad litoral en España ha cambiado muchísimo desde entonces. Alicante, quizá, más todavía por una serie de factores que se nos escapan, y resulta muy difícil salvaguardar momentos de aquella época. ¿Qué queda? Por ejemplo, una de las cosas que me ha interesado al consultar la obra de Coloma son sus coincidencias con otras figuras de la época, más que sus relaciones directas. Un caso es Vicente Bañuls, con quien coincidió en El Cullerot. Bañuls, el escultor, hacía grabados para aquel semanario que acabó convirtiéndose en satírico. De todo aquello quedan personajes que hoy siguen presentes en la ciudad sin que nosotros seamos plenamente conscientes de ello.
Suscríbete para seguir leyendo
- Se produce en Torrevieja la mayor catástrofe de la Comunidad Valenciana: simulacro de tsunami y terremoto
- Educación obliga a grabar con cámaras a los profesores que se formen a distancia para evitar trampas
- Dos funcionarias agraciadas con pisos protegidos no entregan la documentación requerida por Vivienda
- Matan en Torrevieja a uno de los dos acusados del asesinato de un norirlandés en Rojales
- Esta es la nueva imagen de la calle San Francisco con la llegada de setas restauradas
- Incendio en un edificio de Alfonso el Sabio en Alicante: dos vecinos trasladados al hospital, una decena de desalojados y la avenida cortada durante una hora
- El bar Guillermo de Alicante cambia de aires después de 70 años
- Solo 5 colegios de Alicante votan para pasar a jornada continua tras tumbar Educación más de la mitad de peticiones
