Entrevista
Óscar Beltrán de Otálora, escritor: "Alicante fue una de las ciudades más modernas del país con la llegada de los 'pieds-noirs'"
El autor y periodista de Vitoria presenta su novela Déjame en las sombras este jueves 26 de febrero, a las 19 horas, en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Alicante (Av. Federico Soto)

El escritor Óscar Beltrán destaca el papel de los pieds-noirs en la modernización de Alicante / Rafa Arjones
Bajo un nombre que parece venido de la nobleza se esconde un periodista que se mantiene positivo respecto al futuro de la profesión. El autor Óscar Beltrán de Otálora (Vitoria, 1967) es responsable de Nuevas Narrativas en el diario bilbaíno El Correo, medio en el que se dedicó en exclusiva a informar sobre terrorismo en los años noventa. Ahora combina su labor periodística con su incursión en la novela. Tras haber referenciado el posterrorismo vasco en Tierra de furtivos, se adentra ahora en la presencia de la Organisation de l'Armée Secrète (OAS) en Alicante con Déjame en las sombras. El autor presenta su obra este jueves 26 de febrero, a las 19 horas, en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Alicante (Av. Federico Soto).
Alicante tiene mucho peso en esta novela. Una ciudad que fue refugio de los pieds-noirs y gran parte de esa Argelia anterior a la independencia se trasladó aquí cuando todo estalló. ¿Cómo dio con la historia de la OAS y su ubicación alicantina?
Cuando era adolescente leí Chacal de Frederick Forsyth. En aquella época no había internet y entender qué era la OAS, esa organización del ejército secreto que contrata al Chacal para matar a De Gaulle, no era sencillo, especialmente para un joven. Con el tiempo me fui cruzando con la OAS en distintas lecturas y me di cuenta de que su presencia en España era bastante desconocida. Investigando lo que ocurrió con la OAS en nuestro país, Alicante era un destino inevitable. Aquí hay un monumento a los pieds-noirs y su influencia económica y cultural fue enorme.
De hecho, la llegada de tantos franceses convirtió a Alicante en una de las ciudades más modernas del momento. Mientras el resto de España vivía bajo el franquismo, Alicante recibía costumbres distintas, una hostelería transformada y una mentalidad más abierta. La ciudad me fascinaba, como también me fascinaba la historia de la OAS. Me pareció el mejor escenario para situar la acción de Déjame en las sombras.
Le dedica a Frederick Forsyth, y en concreto a su obra Chacal, sus agradecimientos finales.
Es que ese libro es fantástico. Todo el mundo sabe cómo termina, es un spoiler desde la portada, y, sin embargo, el autor consigue mantener la tensión hasta el final. Ahora que ha fallecido, espero que esta novela sirva como mi homenaje personal a Forsyth. Me parece un autor casi fundacional del thriller moderno. Sus primeras novelas —Odessa, Los perros de la guerra, Chacal— revolucionaron el género. El thriller actual le debe muchísimo y muchos autores contemporáneos bebemos de su literatura.
En la novela construye el personaje de un antihéroe, Juan Lecuona, y empuja al lector a desear constantemente que a un ladrón le salgan bien las cosas.
Siento una fascinación especial por los antihéroes. El héroe, tal y como lo conocemos me parece una figura peligrosa. En la novela, los miembros de la OAS se consideran héroes, y quien se cree héroe corre el riesgo de pensar que siempre tiene razón y que la violencia está justificada. El héroe suele surgir cuando la sociedad fracasa. En cambio, el antihéroe tiene matices, zonas grises. Juan Lecuona admite su derrota vital y es consciente de que es un perdedor. Sin embargo, la vida lo arrastra a una gran aventura que empieza en Mónaco y termina en Alicante. Esa ambigüedad, la de desear que le vaya bien a un ladrón, genera una especie de simpatía por el diablo que me resulta literariamente muy atractiva.

Óscar Beltrán de Otálora, durante su visita a Alicante en la sede de INFORMACIÓN / Rafa Arjones
Juan Lecuona vive constantemente entre el pasado y el presente, intentando huir de un destino que finalmente lo alcanza. ¿Cómo construyó esa dualidad?
Quería que fuera un antihéroe creíble, alguien marcado por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial. Es, en el fondo, un cobarde que se ve obligado a actuar con valentía. Las circunstancias lo convierten en un ladrón a su pesar. Para algunos es un héroe; para otros, un criminal. Pero ante todo es un superviviente. La novela trata precisamente de eso: de la supervivencia de un antihéroe en una misión casi suicida, la de llegar a Alicante para enfrentarse a la OAS, que en los años 60 era probablemente la organización más peligrosa de Europa.
La novela se sitúa en un contexto histórico complejo y rescata episodios poco conocidos para el gran público. ¿Cómo fue ese proceso de documentación?
Entre 1961 y 1962 llegaron a Alicante unos 30.000 pieds-noirs en apenas tres meses. Es un hecho histórico muy relevante y poco recordado en nuestro país. Para poder realizar una novela lo más fiel posible, me documenté en archivos franceses, libros y testimonios locales. Quise que el contexto fuera lo más real posible: calles, restaurantes, personajes mencionados en la prensa de la época. Por eso, decidí venir y caminar por Alicante imaginando cómo era en los años 60. Mi intención era que el lector sintiera que caminaba junto al protagonista.

Portada de la novela "Déjame en las sombras" de Óscar Beltrán de Otálora / INFORMACIÓN
La muerte está muy presente en el libro. Es la plasmación de un contexto marcado por un convulso siglo XX del que pocos quieren hablar, con fuerte presencia del terrorismo. ¿Ha cambiado la sociedad generacionalmente?
Yo creo que sí. En los años 60 Francia estuvo al borde de la guerra civil por la independencia de Argelia y el general De Gaulle lo evita. La situación social francesa era de una tensión increíble y muy violenta. Tanto es así que la propia sociedad francesa prefiere esconderlo debajo de la alfombra. Después hemos tenido otros episodios de terrorismo, como es el caso de ETA, pero creo que la cultura europea ha ido relegando esas formas de violencia a residuos cada vez más incomprensibles. Las sociedades se cohesionan mejor alrededor de lo positivo que de lo negativo. Francia tuvo que reinventar su relato tras la Segunda Guerra Mundial y afrontar sus derrotas coloniales. El país vivió una crisis profunda, incluidas las protestas del Mayo del 68. Pero la narrativa de la grandeur francesa terminó imponiéndose.
En este mar convulso, Franco dio protección y cobijo a los terroristas de la OAS. ¿Por qué?
Influyeron varios factores. El franquismo compartía con la OAS su anticomunismo, su catolicismo y su ultraderechismo. Además, Serrano Suñer apoyó activamente a los golpistas argelinos. De hecho, pocos recuerdan que el intento de levantamiento contra De Gaulle se proclamó desde Madrid, en el Hotel Princesa, y el avión que iba a llevar a los generales a Argelia lo pagó el propio Serrano Suñer.

El autor visitó Alicante para conocer las calles por las que transcurre su novela / Rafa Arjones
Algunos miembros de la OAS se quedaron después en Alicante y participaron en la guerra sucia contra ETA.
Totalmente. Tras su derrota, muchos quedaron a la deriva: algunos fueron mercenarios en África, otros apoyaron dictaduras en Latinoamérica... En España, algunos se integraron en el germen de la guerra sucia, entrando en organizaciones armadas como el Batallón Vasco Español. Eran exmilitares experimentados, fácilmente instrumentalizables, buscados por el gobierno francés. Más tarde, Francia concedió amnistías que facilitaron su reinserción y algunos incluso participaron en el germen del Frente Nacional de Marine Le Pen.
El título Déjame en las sombras parece un símil de esas historias que preferimos no iluminar.
Hay todavía muchas historias que preferimos no sacar a la luz. Solo hay que ver los documentos recién desclasificados del 23-F. La gestión de la memoria histórica es compleja. Como periodista, defiendo la transparencia porque la democracia necesita luz. Solo desde la verdad podemos tomar decisiones informadas, pero las sombras siempre resultan tentadoras para ocultar secretos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Piqué deberá pagar 630.000 euros a Sarabia por su destitución en el Andorra
- Barcala suspende su agenda tras la detención de Carlos Baño por la gestión del bono comercio en Alicante
- El zapatero de Zara bate su récord de beneficios pese a caer en ventas
- Carlos Baño, detenido por la gestión de los bono comercio de la Diputación de Alicante cuando Mazón la presidía
- Dos detenidos por golpear y arrancar de un mordisco parte de la oreja a un profesor de un instituto en Alcoy
- Grupo Orenes presenta la única oferta para gestionar el nuevo gastromercado municipal de La Plasa en Torrevieja
- Un hombre muere en el balcón de su casa por una bala perdida de un tiroteo entre delincuentes en Alicante
- El Ayuntamiento de Benidorm pagará en 30 años a Puchades por los terrenos de Serra Gelada con una carencia de cinco años y 60 millones en 2026
