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Entre nervios e ilusión: los nominados alicantinos comparten sus expectativas ante los Goya

Vanesa Romero (Sexo a los 70) e Irene Iborra (Olivia y el terremoto invisible) viven con entusiasmo su primera vez en la fiesta del cine español frente al cuatro veces seleccionado Luis Ivars, que opta a premio junto a Blanca Paloma (Parecido a un asesinato)

El Centro de Convenciones Internacionales de Barcelona acoge este sábado la gala de los Goya

El Centro de Convenciones Internacionales de Barcelona acoge este sábado la gala de los Goya / FIRA DE BARCELONA

África Prado

África Prado

La alicantina Irene Iborra, directora de la película de animación Olivia y el terremoto invisible, triunfadora en el prestigioso Festival de Annecy, ganadora del Gaudí y finalista en los Premios del Cine Europeo, entre otros, vive su nominación a los Goya, que se fallan este sábado en Barcelona, "como si fuera la primera vez que me nominan a algo, con mucha ilusión y también con nervios. Me emociona porque es un respaldo de los compañeros de profesión, porque es un premio de gran alcance y es en casa".

"Cada película de animación es un logro porque cuesta mucho de hacer y es bueno que se reconozca el trabajo de trescientas personas, de cinco países y después siete años de producción", apunta la alicantina, afincada en Barcelona, la primera directora española de una película en stop motion, que adapta la novela de Maite Carranza La película de la vida, una historia sobre desahucios desde la mirada de una niña "para desestigmatizar el tema de la pobreza infantil, no tener a los niños en una burbuja y hablar de estos temas con herramientas. Desafortunadamente, el tema es, siete años después, igual de vigente o más".

Irene Iborra, directora de "Olivia y el terremoto invisible", nominada a mejor película de animación

Irene Iborra, directora de "Olivia y el terremoto invisible", nominada a mejor película de animación / PILAR CORTÉS

Iborra preparaba el viernes unas palabras de agradecimiento, por si acaso -"estoy en ello", apunta- y tiene solucionado su vestuario para la gala, "algo que nunca me planteé cuando hice la película", bromea.

Otra que se estrena en las nominaciones es Vanesa Romero, popular actriz que en 2023 dirigió su primer corto, Un día de mierda, y que ahora con el segundo, Sexo a los 70, con Fernando Colomo y Mamen García, aspira al Goya a mejor cortometraje de ficción, el único de comedia, que ya ha ganado más de treinta premios, incluido el del festival argentino de Mar del Plata.

"Voy a los Goya con muchas ganas de vivirlo y quiero intentar disfrutar porque el pescado ya está vendido y ahora quiero dejarme llevar", expone la actriz y directora, que añade que "ganar es muy difícil porque hay algunos cortos de una categoría impresionante, pero estoy muy feliz de haber llegado aquí porque una arranca un proyecto y nunca sabe dónde acaba", pero lo importante, a su juicio, es "haber tocado un tema tabú, como es la sexualidad entre personas mayores, abrir el debate y poner el foco en ellas, que son las eternas olvidadas".

Vanesa Romero, en el rodaje de "Sexo a los 70", nominada a mejor cortometraje de ficción

Vanesa Romero, en el rodaje de "Sexo a los 70", nominada a mejor cortometraje de ficción / Oliver Vegas

Por otro lado, la nominación "me anima a seguir contando historias y a seguir explorando en la dirección". De hecho, Romero ya proyecta convertir a serie el cortometraje y prepara su salto al largometraje, que prevé rodar a final de año y espera hacerlo en Alicante.

El veterano Luis Ivars llega por los pelos a la gala en Barcelona porque el jueves estaba en el hospital por una molestia estomacal. Acude por cuarta vez con opciones al cabezón y "sorprendentemente estoy muy tranquilo", aunque aclara que "nunca he recibido tantos mensajes de académicos dándome la enhorabuena, pero eso no significa nada. Somos cinco y tenemos cada uno un 20% de posibilidades".

Él acude a la gala con su hija Aitana y allí se une a sus compañeros de nominación, la ilicitana Blanca Paloma y José Pablo Polo, autores todos del tema Caminar el tiempo, nominada a mejor canción original por la película Parecido a un asesinato.

"Nunca antes había preparado un discurso, pero este año sí. Si ganamos, va a ser sonado, aunque creo que ya hay una favorita -la de Alba Flores en Flores para Antonio-, pero solo el hecho de haber estado un mes y medio con la promoción ya es un premio porque los Goya dan mucha visibilidad y este viaje con Blanca ha sido una maravilla", apunta el compositor alicantino, que llevará una joya del escultor Miguel Bañuls en su traje.

Blanca Paloma y Luis Ivars, nominados a mejor canción original con "Caminar el tiempo"

Blanca Paloma y Luis Ivars, nominados a mejor canción original con "Caminar el tiempo" / INFORMACIÓN

Para Blanca Paloma es su primera vez en todo: "La primera vez que compongo para una película y la primera vez que me nominan; es la suerte del principiante y siento que la suerte está de mi lado", apunta la cantante, que ya pisó la alfombra roja tras ganar el Benidorm Fest, pero "esto es un privilegio, aunque ganar el Goya sea muy difícil, pero nunca imposible".

Ella, que irá a la ceremonia con un vestido de la valenciana Isabel Sanchís, acude acompañada de su hermano Fran "que es muy cinéfilo". Ha preparado un discurso "porque no podemos pasar de un minuto" y, si finalmente lo lee, dedicará unas palabras "a la meua gent de l'Altet", que estará viendo la gala en el centro social de esta pedanía.

El cineasta David Valero no subirá al escenario el domingo, pero su película Enemigos cuenta con dos nominaciones (mejor actor revelación, Hugo Welzel, y mejores efectos especiales) "y la emoción será como si estuviese yo arriba", apunta entre bromas, "convencido" de que Welzel se llevará el gato al agua por su personaje de El rubio "porque hace un papel tan grande que no he visto a nadie en otras películas que le haga sombra".

David Valero, entre Hugo Welzel (a la izquierda, nominado a mejor actor revelación) y Christian Checa, en "Enemigos"

David Valero, entre Hugo Welzel (a la izquierda, nominado a mejor actor revelación) y Christian Checa, en "Enemigos" / Juanma Bernabeu Martínez

Esta no es la primera gala de Valero, que acude no como nominado sino como miembro de la Academia de Cine, mientras que para los productores de Jaibo Films, Miguel Molina y Adán Aliaga, esta es su cuarta nominación como productores tras El cuarto reino, La gàvia y Rock Bottom.

Ahora acuden con cinco nominaciones de películas bajo su sello: tres para Una quinta portuguesa, de Avelina Prat (guion original, actor protagonista y actriz de reparto), una para Balearic (mejor dirección novel, de Ion de Sosa), y otra para El Santo, de Carlo d'Ursi, a mejor cortometraje documental. "Realmente solo subiríamos a recibir el Goya con este último, aunque la competencia es brutal", indica Miguel Molina, que destaca no obstante que "pocas productoras pueden decir que llevan cinco nominaciones con tres producciones distintas este mismo año" y eso significa que "la cosecha ha sido buena".

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