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Entrevista

La Perra Blanco: "Vendo tantos vinilos que a veces me pregunto si toda esa gente tendrá tocadiscos"

La guitarrista y cantante gaditana presentará su último larga duración Lovers and Fears este viernes 13 de marzo, a las 22.30 horas, en la Sala Stereo de Alicante, donde ha vendido todas las entradas

El rock and roll de La Perra Blanco agota entradas para su concierto en la Sala Stereo de Alicante

El rock and roll de La Perra Blanco agota entradas para su concierto en la Sala Stereo de Alicante / Dani Gamage

Juan Fernández

Juan Fernández

Los medios de comunicación tendemos a equivocarnos al asumir un hecho puntual como posible motor de cambio. El surgimiento de La Perra Blanco en la industria musical se aprovechó para hablar del regreso de un movimiento como el rock and roll puro de corte clásico. Sin embargo, estamos en 2026 y Alba Blanco (Cádiz, 1995) sigue siendo la única referencia de este género a nivel nacional. La guitarrista y cantante gaditana continúa subiendo peldaños con su proyecto musical y acaba de publicar Lovers and Fears, un disco que le ha permitido colgar el cartel de "no hay entradas" en los primeros conciertos de su gira. Este viernes 13 de marzo llega a la Sala Stereo de Alicante, donde el aforo ya está completamente agotado.

Acaba de publicar Lovers and Fears, un trabajo que mantiene la esencia de su proyecto, pero que se adentra en terrenos inexplorados. ¿Por qué decidió abordar esos nuevos caminos sabiendo que su fórmula clásica funcionaba tan bien?

No es algo que haya planeado, pero es que en estos últimos años he escuchado mucha más música negra. Antes me centraba más en country, rockabilly y el lado “blanco” de la música de raíz americana, pero últimamente prácticamente todo lo que escucho es música negra: góspel, motown, rhythm and blues… Todo ese abanico de géneros influyó en lo que tenía en la cabeza al componer y en la energía que quería transmitir. Además, creo que los artistas deben evolucionar de alguna manera. Se puede seguir haciendo lo mismo y es respetable, pero yo no soy ese tipo de artista. Soy una persona inquieta.

¿Ha perdido La Perra Blanco su esencia rockabilly?

Me lo han dicho bastante (ríe). Solo digo que el directo ahora mismo es todavía más salvaje que los anteriores. Somos más músicos sobre el escenario, el sonido ha crecido, tenemos más repertorio… Ahora mismo los conciertos que estamos haciendo son más intensos y duran casi dos horas. No sé si es que estoy mejor físicamente o qué pasa, pero tengo más energía. Entiendo que pueda llevar un poco a la confusión el hecho de que haya alguna canción más lenta, como Sin Amor o Hold Me, pero realmente esas son casi las únicas tranquilas del repertorio. Todo lo demás es muy salvaje.

Ha mencionado muchos géneros relacionados con la música negra. A Rosalía, por mucho menos, le hablaban de apropiación cultural. ¿Le han planteado eso alguna vez?

Sí, alguna vez (ríe). Incluso cuando llevaba rastas algunos colegas decían en broma que era apropiación cultural. Yo creo que la música no tiene nacionalidad. De hecho, este disco lo hemos grabado con un productor de Chicago y yo soy de La Línea de la Concepción. Y nos hemos entendido perfectamente... Eso demuestra que la música no pertenece a un sitio concreto. La música estadounidense, por ejemplo, no es solo americana: es afroamericana, europea… es una mezcla de todas las migraciones que llegaron allí. Al final la música es de quien se identifica con ella.

Alba Blanco estará actuando este viernes 13 de marzo en la Sala Stero de Alicante

Alba Blanco estará actuando este viernes 13 de marzo en la Sala Stero de Alicante / Dani Gamage

Otra de las novedades del disco es que le escuchamos cantar en castellano y mostrar una faceta más vulnerable.

Sí, era algo que llevaba tiempo queriendo explorar. Quería comunicarme de otra manera con el público. Mi productor Jimmy Sutton también me animó a probar, igual que muchos compañeros músicos como Carlos Segarra. Fue difícil al principio, pero llegó el momento. La primera canción que hice fue Devil in My Bed y a partir de ahí llegaron las demás.

¿Es más difícil hacer rock and roll en castellano?

Antes de hacerlo lo veía casi imposible. No me sentía identificada con el idioma para este estilo. Pero cuando salió la primera canción, todo cambió. Ahora mismo no veo diferencia entre escribir en inglés o en castellano. A veces escribo en inglés y lo traduzco, otras al revés… he probado de todo por diversión. Pero ha sido un proceso que me ha costado.

Alba Blanco, junto a sus músicos, en una imagen cedida

Alba Blanco, junto a sus músicos, en una imagen cedida / Dani Gamage

En esa dualidad entre "amores y miedos" que plantea el disco, ¿qué fue lo que más le enamoró del rock and roll cuando lo escuchó por primera vez?

La energía y el concepto. A nivel estético no me cautivó nada el rock and roll clásico de los 50, con el coche, el tupé y toda esa estética (ríe). Lo que me cautivó fue la energía de la música, algo salvaje, muy puro, muy orgánico y muy primario. Eso encaja mucho con mi personalidad y con lo que yo quería transmitir. Al final cada uno se apropia de lo que le representa, y yo me identifiqué con eso porque era exactamente lo que quería transmitir a la gente.

¿Y cuáles son los miedos a los que se enfrenta con este sonido en pleno 2026?

Yo intento darle la vuelta a las cosas. Es verdad que esta música no llena estadios de fútbol, pero tampoco tengo competencia. Ahora mismo, si estoy arriba en el candelero dentro del rock and roll, es porque no hay veinte bandas como la mía. Si las hubiese, quizás no sería yo la que está ahí. Esto hace que me lleve todos los méritos, aunque tampoco es algo que busque. Yo hago lo que hago y si gusta bien, y si no, no pasa nada.

Pero también tiene éxito en Europa, donde hay más competencia.

Es cierto. No sé, intento tomármelo con naturalidad. Aunque no sea una música dominante en el mercado, sí es una música que gusta. Este año hemos pasado de tocar en salas de 300 o 400 personas a llenar locales de 800 o 1.000, y los tres conciertos que llevamos de la gira han sido sold out. En Madrid, por ejemplo, hemos vendido más de mil entradas con dos meses de antelación, que para una banda de rock and roll hoy en día es algo excepcional. Y Alicante también tiene todo agotado desde hace dos semanas.

El rock en España está vendiendo entradas, solo hay que ver a artistas como Los Zigarros.

Sí, pero ellos lo han llevado hacia un sonido un poco más duro. Yo mantengo más la esencia. No digo que no evolucione, pero en cuanto a sonido sigue siendo bastante clásico. Toco con la guitarra prácticamente directa al amplificador, como se hacía en los años 50. No uso distorsión ni nada. Es un sonido muy crudo y orgánico. Luego a nivel de show puedo parecer los Ramones porque estoy pegando voces y brincos, pero el sonido sigue siendo muy clásico.

Alba Blanco, además de la música, también practica boxeo en su tiempo libre

Alba Blanco, además de la música, también practica boxeo en su tiempo libre / Dani Gamage

Estando en una sociedad que tiende a abrazar lo retro, ¿cree que eso ha sido beneficioso para su carrera?

Es curioso, yo vendo muchísimos vinilos y muchas veces pienso: "¿Toda esta gente tendrá tocadiscos?". Alguna vez he pensado si esa moda nos ha beneficiado, pero tampoco creo que sea la razón principal. Si fuésemos una banda completamente mainstream quizás sí se podría decir que nos hemos subido a esa ola, pero no es el caso.

El rock siempre ha estado asociado al tópico de "sexo, drogas y rock and roll". ¿Queda algo de ese espíritu hoy en día?

En mi caso no queda nada, ni el reflejo (ríe). Es verdad que en estos años he tenido épocas de salir más, beber, fumar… pero al final te cansas de eso. Ahora llevo una vida mucho más saludable. Hago muchísimo deporte, no bebo salvo en ocasiones especiales y dejé de fumar. La música y el deporte son mis dos grandes pasiones. Ese estilo de vida me da equilibrio y también mejora mi trabajo. Me permite ofrecer mejores conciertos y estar más feliz. Así que ahora mismo estoy muy bien así, aunque nunca se sabe: igual un día doy un volantazo y me tiro otra vez al barro (ríe).

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