Fallece el escultor y pintor Pepe Azorín, creador de la emblemática mano de la UA
El artista, afincado en Altea, deja una extensa trayectoria con exposiciones y esculturas en espacios públicos
Su funeral tendrá lugar a las 13 horas de este lunes en el tanatorio Marina Baixa de La Vila Joiosa

Fallece el escultor y pintor Pepe Azorín, creador de la emblemática mano de la UA / Diego Coello
El pintor, grabador y escultor José Díaz Azorín, conocido en el mundo del arte como Pepe Azorín, ha fallecido este domingo en Altea, dejando tras de sí una de las trayectorias artísticas más intensas y generosas vinculadas a la vida cultural del municipio y a la creación contemporánea en la Comunitat Valenciana. Tenía 86 años. La familia ha asegurado a este diario que el artista permaneció activo hasta prácticamente sus últimos días. De hecho, continuó dibujando a diario hasta la semana pasada, "con una fuerza y emoción increíbles".
Nacido en Yecla (Murcia) el 23 de marzo de 1939, Azorín llegó a Altea a finales de los años setenta para ejercer como catedrático de Dibujo en el entonces Instituto de Enseñanza Media —hoy IES Bellaguarda—. Aquella llegada en septiembre de 1979 fue el inicio de una relación profunda con el municipio que acabaría convirtiéndose en su hogar definitivo. “Me enamoré instantáneamente de este precioso pueblo”, recordaba él mismo en una de sus últimas intervenciones públicas evocando el momento en que decidió quedarse a vivir con su familia en el casco antiguo.
Desde entonces, su trazo, su mirada y su forma de entender el arte quedaron ligados a la identidad cultural de Altea.
Un creador incansable
Azorín fue un artista total. Pintor, dibujante, grabador y escultor. Licenciado en Bellas Artes por la Escuela Superior de San Carlos de Valencia y también profesor universitario, dedicó su vida a explorar el cuerpo humano y las formas de la naturaleza con una mirada profundamente expresiva.
Su obra, caracterizada por el potente tratamiento volumétrico de los cuerpos y por la intensidad de las manos —manos que abrazan, protegen o acarician—, se mostró en más de 800 exposiciones individuales y colectivas a lo largo de su carrera en numerosos lugares del mundo.
Incluso en sus últimos años mantuvo intacta la energía creadora. A los 86 años seguía trabajando en su estudio del casco antiguo de Altea, donde continuaba produciendo pintura, dibujo, grabado y escultura con el entusiasmo de quien nunca dejó de sentirse aprendiz.
Prueba de ello fue su última exposición, “Temps a Altea”, inaugurada el 23 de octubre de 2025 en el Palau Altea Centre d’Arts y que aún permanece colgada. En ella presentaba grandes dibujos de torsos abrazados, manos rugosas y raíces retorcidas, imágenes cargadas de humanidad que resumían décadas de búsqueda artística.
El artista que dejó su huella en la calle
La presencia de Azorín en Altea no se limita a las salas de exposición. Su obra forma parte del paisaje cotidiano del municipio.
En el nuevo paseo marítimo del Bol se alza desde 2023 una de sus esculturas más emblemáticas, “L’abraç”, una poderosa pieza de bronce de casi dos toneladas que representa a un hombre y una mujer fundidos en un abrazo eterno frente al Mediterráneo. La obra, concebida como símbolo de acogida y fraternidad, se ha convertido con el tiempo en una de las imágenes más fotografiadas del litoral alteano.
Pero su huella escultórica se extiende mucho más allá. Más de una veintena de piezas suyas están instaladas en espacios públicos de la Comunitat Valenciana, desde la monumental mano de “Dibuixar l’espai” en la Universidad de Alicante hasta esculturas dedicadas a músicos, emigrantes o tradiciones populares en ciudades como Elche, Finestrat o Alicante.
Maestro y referente cultural
Además de artista, Azorín fue un profesor recordado con afecto por generaciones de alumnos. Durante años enseñó dibujo en el instituto de Altea y más tarde impartió clases en la Universidad de Alicante.
Su influencia trascendió la enseñanza académica. Participó activamente en la vida cultural de la Comunitat Valenciana, colaboró en numerosos proyectos y mantuvo durante más de dos décadas una intensa relación con el Consell de Cultura de UGT-País Valencià.
En 2019, cuando cumplió 80 años, cerca de un centenar de personas —entre artistas, escritores, políticos y vecinos— se reunieron en la Casa de Cultura de Altea para rendirle un homenaje sorpresa que reconocía no solo su trayectoria artística, sino también su calidad humana.
Quienes intervinieron en aquel acto destacaron precisamente eso: su condición de investigador del arte, su espíritu vanguardista y su profunda sensibilidad hacia la anatomía humana, especialmente hacia las manos, uno de los motivos más reconocibles de su obra.
Un artista querido por su pueblo
El vínculo entre Azorín y Altea fue siempre recíproco. El artista participó con frecuencia en proyectos culturales municipales y dejó también su firma en la literatura con el diseño del trofeo “La mà del sol”, que cada año recibe el ganador del Premi Carmelina Sánchez-Cutillas de novela y prosa creativa dentro de los Premis Altea de Literatura i Investigació.
En diciembre de 2023, la Universidad de Alicante reconoció su trayectoria con el Premio Maisonnave, uno de los galardones que celebran la dedicación continuada al pensamiento, la cultura y la creación artística.
El legado de un abrazo
Quienes conocieron a Pepe Azorín coinciden en recordar a un hombre sereno, apasionado por su oficio y generoso con quienes se acercaban a su obra. Un artista que nunca dejó de trabajar ni de mirar el mundo con curiosidad. Ahora, tras su fallecimiento, su legado permanece en los museos, en las colecciones privadas y, sobre todo, en las calles y plazas donde sus esculturas siguen dialogando con la vida cotidiana.
En Altea, frente al mar, dos figuras de bronce permanecen abrazadas para siempre. Ese gesto —sencillo, humano y universal— resume quizá mejor que ninguna palabra la obra y la memoria de Pepe Azorín.
Reacciones
Para el acalde de Altea, Diego Zaragozí, el fallecimiento de Pepe Azorín “ha sido un golpe muy duro para nuestro pueblo, pues él participó y colaboró activamente en cuantas actividades culturales se organizaron aquí. Nos deja un referente y una figura irrepetible que ha marcado una huella indeleble e importante por su vinculación con Altea, tanto docente como artísticamente”.
Por su parte, la concejala de Cultura, Pepa Victoria Pérez ha señalado que Pepe Azorín “ha sido uno de los grandes faros culturales de Altea, la provincia y la Comunidad Valenciana”. La edil, que ha mostrado sus condolencias para la mujer e hijos del artista, ha manifestado que tenía una relación muy personal con el pintor “que se acrecentó a raíz de su reciente exposición ‘Temps a Altea’ que se muestra en el Palau Altea y que fue también un pequeño homenaje del pueblo a su persona”. Al respecto ha añadido que la exposición tenía que haberse concluido el 23 de enero “pero Pepe nos pidió que se ampliase su permanencia hasta el día de su 87 aniversario el próximo día 23 porque tenía ilusión en mostrarla personalmente a sus amigos ese día. Desgraciadamente, se nos ha ido al cielo 8 días antes de su cumpleaños, pero estamos satisfechos de que su deseo se cumpliera”.

La escultura de Pepe Azorín "Dibuixar l’espai", más conocida como “La mano”, se ha convertido en el símbolo de la UA. / Áxel Álvarez
La familia ha asegurado a este diario que el artista permaneció activo hasta prácticamente sus últimos días. De hecho, continuó dibujando a diario hasta la semana pasada, "con una fuerza y emoción increíbles".
Velatorio
El velatorio se celebrará a partir de este lunes a las 9 horas en el tanatorio de la Marina Baixa, en La Vila Joiosa. A las 13 horas tendrá lugar un responso y la familia permanecerá en la sala hasta las 16 horas.

El pintor Pepe AzorÍn, entre dos de sus obras expuestas en el Palau Altea / INFORMACIÓN
Una de sus últimas exposiciones se encuentra todavía en el Palau Altea bajo el título "Temps a Altea". En ella, están las obras realizadas durante el último año y medio. En la inauguración de aquella muestra el pasao mes de octubre, el propio artista confesaba que "no me canso de seguir creando".
Larga trayectoria
La escultura de la mano, instalada en la Universidad de Alicante, cumplió 25 años en 2023, fecha en la que Azorín recibió el Premio Maisonnave de la UA. En una entrevista concedida entonces a INFORMACIÓN, el artista definía la obra como "una oda a la investigación y a la creación". "Les di a la Universidad un boceto y añadimos el lápiz. Es un símbolo de la investigación, dibujar y crear sobre cosas. Las manos son las que trabajan y las mandamos desde el cerebro", explicaba.

Pepe Azorín junto a su escultura L'abraç. / Diego Coello
Igualmente, en el paseo marítimo del Bol, junto a la playa del mismo nombre y frente al mar Mediterráneo en su querida Altea, el artista también creó una escultura de bronce titulada "L’abraç". Fue en 2023 y en ella se observa el torso desnudo de un hombre y una mujer fundiéndose en un abrazo.
Afincado en la provincia desde 1970, Azorín desarrolló gran parte de su carrera desde este territorio y participó en más de 900 exposiciones en España y en distintos países. En 2017 fue distinguido con el Premio 9 d’Octubre de la Generalitat.
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